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Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) en felinos: succión y/o masticación de lana u otros tejidos con o sin ingestión.

Dr. Rubén E. Mentzel *
Definición:
Comportamientos anormales
caracterizados por pensamientos (obsesiones en humanos) y/o acciones
(compulsiones en humanos y animales) repetitivas y persistentes, sin parada
espontánea, relativamente invariables, que parecen tener un objetivo fuera de
contexto y sin función obvia. En algunos casos se podría inferir que los
animales experimentan un deseo incontrolable de succionar tejidos y por lo
tanto sería correcto también plantear la existencia de obsesiones. Sin embargo los
rasgos motores (compulsivos) pueden preceder o presentarse en ausencia de
elaboraciones cognoscitivas (obsesiones). Por lo general éstos comportamientos
patológicos derivan de pautas de conducta normales (alimentación), pero se los
considera excesivos en duración, frecuencia e intensidad. Son muy evidentes,
interfieren con el comportamiento normal (las acciones diarias, las
interacciones sociales), generan consecuencias nocivas para el individuo
(trastornos digestivos por pica) y causan gran estrés en los dueños. De
comienzo espontáneo e intermitente, el curso es prolongado, progresa con
lentitud y con el tiempo el comportamiento se vuelve fijo e independiente del
ambiente. Pero si bien su fisiopatología no está aun aclarada, casi siempre son
expresión (síntoma) de patologías comportamentales complejas como resultado de
un conflicto existente o previo que causó cambios neuropatológicos en el
cerebro.
Etiopatogenia:
Si bien la etiología es
multifactorial con componentes biológicos y comportamentales, la patogenia no
esta del todo estudiada.
a- Factores
genéticos: El hecho de que se observe más en una raza o línea familiar que en
otras (siameses y sus cruzas) permite especular sobre un componente heredable.
Pero se debe tener en cuenta que también se presenta en otras razas o mestizos.
No hay diferencias de edades y ni de sexos. Si bien los felinos domésticos
mantienen los programas genéticos de comportamiento similares a sus ancestros
salvajes (pautas motoras especie-específicas, relación con estímulos disparadores,
objetos blancos y motivaciones que las controlan), también es cierto que hay
diferencias en cuanto a la sensibilidad frente a estímulos estresantes que
pueden contribuir a la expresión de estereotipias (miedo generalizado,
sensibilidad a los ruidos y excitabilidad), pero influenciadas o modificadas
por las experiencias tempranas y el condicionamiento.
b- Experiencias
inapropiadas en la vida temprana afectan la habilidad de
adaptación y competencia en el medio. La falta de habituación, la poca
manipulación por personas y las experiencias aversivas en las primeras etapas
del desarrollo comportamental a los estímulos del medio, resulta en mas o menos
respuestas anormales permanentes de miedo. La falta de socialización homo y
heteroespecífica predispone a estrés crónico en el que de otra forma sería un
medio social adecuado, contribuyendo indirectamente al desarrollo de
comportamientos conflictivos.
c- Hipoestimulación
ambiental: Ambientes pequeños y monótonos (falta de ejercicio y oportunidades
para la conducta predatoria), estimulación sensorial mínima con ausencia de
estímulos disparadores y blancos específicos de especie (falta de juego y
objetos para masticar), y aislamiento social (ausencia o falta de atención de
compañeros sociales como propietarios u otros animales).
d- El destete
precoz o quedar huérfano, sobre todo cuando se acompaña de amasado,
ha sido involucrado como factor causal de la compulsión por succionar lana u
otros tejidos.
e- Ansiedad: Disturbio
ambiental (nueva casa, restauraciones), frustración crónica por barrera
(restricción física de una pauta motora normal), manejo inadecuado
(hacinamiento, mala relación con los dueños, castigo físico, persecuciones
intensas, aversiones a personas o animales) y cambios en el medio social
(separación del propietario, nuevo miembro de la familia y competencia). Los
estados de ansiedad muy evolucionados se manifiestan entre otros síntomas por
actividades de sustitución como consecuencia de un conflicto interno
(motivacional) que los desencadenan o intensifican.
f- Alteraciones
neuroquímicas: El foco anatómico del desorden esta en el sistema
límbico, siendo la causa más aceptada una alteración en la función de los
ganglios basales fundamentalmente por alteración de la serotonina en el núcleo
caudado, pero también relacionado con un metabolismo anormal de las endorfinas.
Otros autores han propuesto como mecanismos responsables niveles reducidos de
serotonina, alterados de dopamina y norepinefrina, y liberación de opioides
endógenos (con efecto autoreforzador) a nivel encefálico (hipotalámico). La
interacción entre los neurotransmisores es muy compleja y quizás por ello
síntomas similares son mejorados por diferentes fármacos.
Fisiopatología:
a- Rituales (conductas
reforzadas o para llamar la atención): Secuencias comportamentales organizadas
que le permiten al individuo alcanzar un objetivo, viéndose reforzadas por éste
(recibe atención y caricias de su propietario). De esta forma se transforman en
rituales que progresivamente se incorporan al sistema de comunicación del grupo.
Por lo tanto no son conductas patológicas y no deben incluirse en los TOC. Sin
bien pueden ser repetitivos y de forma constante, tienen un propósito y son
funcionales.
b- Actividad de
sustitución (o desplazada): Son actividades que actúan como
válvulas de escape frente a una situación que impide un comportamiento
adecuado, o como resultado de un conflicto entre 2 motivaciones contrapuestas
que el animal puede tener en una situación específica. De ésta forma se
enfrenta a condiciones de otra manera intoleradas. Más tarde se puede
generalizar a otros contextos que producen gran tensión. Se componen de varios
actos sucesivos e interregulados con una señal de parada al final de la
secuencia, presentándose intermitentemente. Se intensifican y aumentan la frecuencia
de presentación en ciertos estados de ansiedad y con el tiempo pierden la
organización de las fases y el control para terminar la secuencia (desaparición
de las fases apetitiva y de apaciguamiento), transformándose en una
estereotipia.
c- Estereotipias: Actos
repetitivos, idénticos e incontrolados que el paciente no puede interrumpir ya
que no hay señal de parada interna, haciéndose necesario un estímulo exterior
intenso para detenerlos. No tienen una función evidente y provocan cierta
desconexión del entorno. Surgen tanto en ambientes hipoestimulantes como
hiperestimulantes, no se identifican estímulos disparadores y parecen
desorganizar el núcleo gris central.
Tanto las actividades de
sustitución como las estereotipias son siempre comportamientos patológicos. El
paciente humano puede percibir que el comportamiento es anormal y puede
controlarlo mínimamente en presencia de otros. Tal vez en nuestros pacientes
felinos sea igual, ya que después de varias correcciones o castigos por sus
dueños dejan de hacerlo en su presencia y lo hacen "a escondidas".
Esto no alcanza para descartar un TOC pero si sugiere un componente de nivel
superior en la conducta, que siendo de tipo volitivo permite que la conducta
vuelva al retirar el castigo, el entrenamiento y/o la restricción física.
Signos Clínicos:
a- Comienza
alrededor de la pubertad y solo en algunos desaparece a los 2 años de edad.
b- Succión,
masticación y hasta ingestión de lana u otros tejidos (algodón, sintético,
cuero, plástico) de medias, remeras, manteles, cortinas, cubrecamas, sacos,
etc. Las buscan intensamente y muchas veces las succionan/mastican a escondidas
o en soledad (cuando los dueños están ausentes).
c- Presencia de
señal de parada (deja de hacerlo espontáneamente) en las actividades de
sustitución y ausencia (no deja de hacerlo sino intervenimos) en las
estereotipias.
d- Signos de
ansiedad: taquicardia, taquipnea, midriasis, anorexia, fasciculaciones
musculares, hiperreactividad, hipermotricidad, hipervigilancia, aumento de la
exploración, diarrea crónica, sudoración de almohadillas plantares, agresión
por miedo, eliminación inadecuada, marcajes (aspersión, arañado), hiposomnio o
insomnio, otras actividades de sustitución (bulimia, acicalamiento excesivo),
vocalización excesiva, interferencia con las interacciones sociales normales y
ausencia de un estímulo provocador.
e- No suele dar obstrucciones intestinales, pero sí disturbios digestivos.




Diagnóstico:
Por examen clínico etológico
(reseña, anamnesis detallada, observación directa del paciente, examen objetivo
general y particular (neurológico), perfil hematológico y bioquímico completo,
y otros métodos complementarios según necesidad). Diferenciar rituales,
actividades de sustitución, estereotipias, desordenes metabólicos (deficiencia
de tiamina, biotina, encefalopatía hepática) e intoxicación por plomo.
Tratamiento:
A) Cognitivo-comportamental.
Depende en parte del tipo de
secuencia encontrada y comprende los aspectos ambientales, formación del propietario,
técnicas metodológicas y cognitivas. Se debe combinar la mayor cantidad posible
de estas indicaciones y técnicas terapeúticas para alcanzar los mejores
resultados.
1. De ser posible
no permitir el acceso a los tejidos, pero sin confinarlo.
2.
Aumentar el ejercicio y la exploración permitiendo el acceso a zonas
elevadas o colocando estantes a diferentes niveles.
3. Enriquecimiento
del medio con móviles (cordón con juguete en la punta), elementos de peso,
tamaño y ruido apropiado (por ejemplo pelotitas, bollitos de papel), objetos
para morder, juguetes rellenos de alimento o hierba gatera, y/o centros de
juego. Rotar los juguetes diariamente para estimular la conducta de juego.
4. Juego
interactivo: Sesiones de juego de parte de los propietarios durante algunos
minutos por día, pero no con las manos ni los pies sino por medio de elementos
apropiados.
5. Interacciones
sociales y atención suficiente por parte de los miembros de la familia.
6.
Se puede adoptar un nuevo gato u otro animal, pero siempre realizando
una evaluación previa.
7. Aumentar la
fibra en la dieta o permitir el acceso al pasto. En departamentos se puede
colocar una maceta con pasto para tal fin.
8. Eliminar,
controlar o disminuir las causas identificables de estrés, excitación, ansiedad
o conflicto.
9. Supervisar al
paciente cuando tiene acceso a los tejidos. Se puede colocar un cascabel al
gato para facilitar la tarea.
10. Extinción de
los rituales o conductas reforzadas ignorando dichos comportamientos. No
reaccionar de ninguna manera frente al problema (no distraer con comida, juego
o paseo).
11. Aversión
gustativa aplicando aerosoles de sabor amargo, desodorantes o salsa picante
sobre la prenda blanco. Solo sirven por unas horas.
12. Estímulo
disruptivo (distractor o sorpresa, como por ejemplo un timbre, ruido de latas o
chorro fino de agua) en la fase apetitiva o consumatoria para interrumpir la
secuencia, distraerlo y orientarlo a una actividad distinta.
13. Desensibilizar
por medio de la manipulación o reproducción artificial de los estímulos que
pudieron identificarse como promotores de la conducta, empezando con la menor
intensidad que no genere respuesta (por ejemplo partidas). Previamente se debe
probar la efectividad del estímulo artificial en generar la respuesta.
Gradualmente y ante la falta de respuesta ansiosa se aumenta la intensidad y/o
proximidad del estímulo.
14. Contracondicionar:
enseñarle al paciente a responder de una forma fisiológicamente incompatible al
comportamiento compulsivo. Una vez que aprendió una tarea, en las situaciones
más probables de presentación del trastorno se le indica que la realice (por
ejemplo una sección de juego).
15. No utilizar el
castigo interactivo en ninguna de sus formas (física o verbal) ya que
desarrollan o aumentan la ansiedad. Se puede intentar el castigo remoto con
agua, pero suele ser difícil de aplicar y con poco resultado.
16. Reforzamiento
positivo de la obediencia por medio de un premio (bocado de alimento o
caricias) cuando cumple una orden. Se lo puede privar un tiempo antes de
alimento para facilitar el aprendizaje.
B) Farmacológico.
Siempre se deben asociar a
la terapia, mejorando la respuesta del paciente a la modificación del
comportamiento. Si la dosis inicial no es efectiva, se puede aumentar o cambiar
de droga. En tratamientos prolongados podrían presentarse efectos colaterales,
por lo cual hay que monitorear a pacientes jóvenes y adultos sanos cada 8-12
meses o cada 6 meses a gerontes y enfermos. Cuando se suspende la
administración del fármaco se debe hacer en forma gradual (destete) para volver
rápidamente a la dosis anterior en el caso de recidivas.
1. Clomipramina:
0,5 mg/kg cada 24 hs PO. Antidepresivo tricíclico que inhibe la recaptación de
serotonina y en menor medida de noradrenalina, con efecto ansiolítico y ligera
sedación. Como efectos colaterales se pueden presentar leves efectos
anticolinérgicos (constipación, diarrea, retención de orina, vómitos,
taquicardia y taquipnea). Prescribir con precaución en anormalidades tiroideas,
nefropatías, hepatopatías y gerontes. Contraindicado en cardiopatías y
glaucoma. El efecto puede tardar de 3 a 4 semanas. Es relativamente específica
para los TOC.
2.
Buspirona: 0,5-1 mg/kg/8-12-24 hs PO. Ansiolítico serotoninérgico (pre
y postsináptico) y dopaminérgico selectivo. Los efectos colaterales podrían ser
aumento de afectividad hacia el propietario, agresión, signos
gastrointestinales (anorexia, vómitos, diarrea), letargia, hiperactividad e
interferencia con medicaciones tiroideas. Para ver el efecto esperar de 2 a 4
semanas.
3. Fluoxetina:
0,5-1 mg/kg/24 hs PO. Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina con
efecto ansiolítico. Los efectos colaterales son mínimos y corresponden a
anorexia, decaimiento, irritabilidad y disminución de la secreción salival
(hasta un 40 %). Tardan entre 2 y 4 semanas en producir cambios en el temperamento
cuando son efectivos.
4.
Selegilina: 0,5-1 mg/kg/24 hs PO. Feniletilamina inhibidora
irreversible de la MAO-B con acción dopaminérgica, reducción del catabolismo de
monoaminas (dopamina, noradrenalina y tiramina) e inhibidor de la recaptación
de dopamina y en menor medida de noradrenalina. Incrementa la acción de la
superóxido dismutasa y catalasa, responsables de la detoxificación de radicales
libres en el cerebro.
C) Feromonal.
Feliway: Análogo estructural del factor F3 de las feromonas faciales
del gato, con efecto ansiolítico (feromona de apaciguamiento). Se utiliza para
tratar los estados de ansiedad o estrés, creando un entorno de bienestar y
facilitando la adaptación. Pulverizar 1 vez por día sobre los objetos salientes
de la habitación a 20 cm del suelo.
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*Médico Veterinario (UBA),
Especialista en Clínica de Caninos y Felinos Domésticos (CVPBA), Docente
Autorizado (UBA), Especializado en Etología Clínica.
Docente del Área de
Enfermedades Médicas, Departamento de Medicina, Facultad de Ciencias
Veterinarias, U.B.A. (por concurso) y Exdocente de la Cátedra de Fisiología
Animal, Departamento de Morfología y Fisiología, Facultad de Ciencias Exactas,
Químicas y Naturales, U.Na.M. (por concurso).
A cargo del Servicio de Etología
Clínica del Hospital Escuela de Medicina Veterinaria "Dr. Cánepa",
Facultad de Ciencias Veterinarias, U.B.A.; del Consultorio de Etología Clínica
del Centro de Especialidades Médicas Veterinarias (CEMV) y del Consultorio de
Etología Clínica del Hospital Veterinario del Oeste (HVO).
Asesor en Etología Clínica
del Centro de Consultoría Científica de Holliday-Scott S.A.
Miembro de la Sociedad de
Medicina Veterinaria, de la Asociación de Veterinarios Especializados en Animales
de Compañía de Argentina (AVEACA) y de la Organización Mundial de
Zoopsiquiatría (Zoopsy).
Miembro Fundador y Directivo
(Tesorero) de la Asociación Latinoamericana de Zoopsiquiatría (ALZ), y de la
Asociación Argentina de Médicos Veterinarios Especializados en Comportamiento
Animal (AAMVECA).