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Retrovirus felinos
¿Por qué es
importante realizar el examen de estos virus a nuestros pacientes felinos?

Alicia Rubio Valdivieso
Médico Veterinario
Práctica privada
Lima, Perú
El virus de la Inmunodeficiencia felina (VIF) y el de la Leucemia felina (ViLeF) se encuentran distribuidos mundialmente, con prevalencias variables, pudiendo llegar hasta 45% según la localidad (3, 8). Para muchos investigadores estas son las enfermedades infecciosas más comunes de los gatos (7).
Se dice que la infección por el ViLef es de “gatos amigables” ya que su transmisión es básicamente por contacto con secreciones oro-nasales; siendo más común la infección de madre a hijo por medio de la saliva (lamidos durante el parto o lactancia) o de gato a gato durante el juego. Por otro lado la infección del VIF es más común en gatos adultos machos contagiándose por medio de mordeduras durante las peleas callejeras (7), figuras 1 y 2.
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Fig 1: El lamido, la forma más común de
transmisión de ViLef. |
Fig 2: El VIF es más común en gatos callejeros. |
Ambos virus pueden ser transmitidos iatrogénicamente (fomites, agujas, material de cirugía, transfusiones sanguíneas), si no mantenemos las medidas de higiene básicas y necesarias en nuestras instalaciones.
La respuesta individual a la infección con cualquiera de los retrovirus puede ser muy variada, resultando imposible hacer predicciones de la respuesta de cada gato. La edad del animal al momento de la infección, variables genéticas, función inmune y enfermedades concurrentes son factores importantes que influyen en el desarrollo del cuadro así como la cepa viral, dosis y ruta de infección (7).
La AMERICAN ASSOCIATION OF FELINE PRACTITIONERS (AAFP), asociación que
reúne a los Médicos Veterinarios con especial interés en Medicina Felina en
Estados Unidos de Norteamérica, y la
"ACADEMY OF FELINE MEDICINE
(AFM) ADVISORY PANEL ON FELINE
RETROVIRUS TESTING AND MANAGEMENT (Panel de Consejería en el Manejo y Evaluación
de la Retrovirosis Felina de la Academia de Medicina
Felina) desarrollan en el 2001 un reporte (Figura 3) incluyendo ciertas recomendaciones para el control de los virus de la
Inmunodeficiencia y Leucemia en los gatos.
Fig. 3: Reporte del la
AAFP y AFM del 2001
La principal recomendación es
que TODO GATO SANO O ENFERMO DEBE SER EVALUADO PARA DETECTAR
LA PRESENCIA O AUSENCIA DE RETROVIRUS. Esta se basa en el hecho
que ambos virus generan efectos inmunosupresores, tanto en la respuesta
humoral como celular, y se ha demostrado que hasta el 15% de los gatos enfermos
son positivos a alguno de los dos virus. Sin embargo gatos clínicamente sanos
pueden ser portadores y diseminar el virus. En algunos animales los signos de enfermedad pueden no aparecer hasta
semanas, meses o incluso años después de la infección (2).
La depleción
de la respuesta inmune puede estar
asociada a una variedad de procesos patológicos (1) (ver tabla 1). En estos casos
la disfunción inmunológica es el problema primario, siendo los desordenes
hematológicos, las neoplasias y las condiciones inflamatorias crónicas los
desórdenes secundarios más frecuentes. La presencia de los retrovirus puede
dificultar o alargar el tratamiento de éstos (9).
En los animales VIF + los síndromes secundarios asociados más comunes son estomatitis, neoplasias (especialmente linfoma y carcinoma de células escamosas), inflamación ocular (uveítis y corioretinitis), anemia o leucopenia, infecciones oportunistas, insuficiencia renal y enfermedad del tracto urinario inferior. Las enfermedades asociadas al ViLef son anemia (Figura 4), linfoma, infecciones del tracto respiratorio superior, enfermedades mieloproliferativas, haemobartonellosis y estomatitis (7).
Fig 4: Evidente estado de anemia en un gato ViLef
positivo.
En 1994, la compañía IDEXX realizó un estudio en 166 clínicas de los Estados Unidos, evaluando un total de 1996 gatos con diferentes signos clínicos, encontrando que el 25.6% resultaron positivos para VIF y/o ViLef (5). Lo interesante de este estudio radica en que los signos clínicos en los gatos positivos, son aquellos que podemos encontrar rutinariamente en nuestra práctica diaria (Cuadro 1).
Cuadro1. – Fuente IDEXX
Con todo lo expuesto anteriormente podemos evaluar la importancia de realizar el examen para la detección de los retrovirus en todos los gatos. Nuestros pacientes deberían ser examinados en las siguientes circunstancias, según las recomendaciones de la AAFP:
1.-
Al ser
adoptados, sin importar la edad.
2.-
Antes de ser
introducidos a ambientes donde residan otros gatos, para prevenir a estos de
una posible infección.
3.-
Cuando conviven con
gatos positivos a alguno de los dos retrovirus se recomiendan evaluaciones
periódicas.
4.-
Cuando tienen
acceso a exteriores, se recomiendan evaluaciones anuales.
5.-
Cada vez que
estén enfermos, sin importar resultados negativos previos.
6.-
Cuando hubiese
existido una posible exposición a la infección (peleas, contacto con gatos que
se desconozca su estado virológico).
7.-
Antes de ser
vacunados contra cualquiera de las 2 enfermedades.
El examen de laboratorio de
elección, para ser usado en nuestra clínica diaria, es el ELISA que detecta los antígenos del
ViLef y anticuerpos contra el VIF. La
muestra a usar preferiblemente debe ser suero, plasma o sangre entera (4).
Existen otras pruebas que pueden ser utilizadas, como IFA (para ViLef) y Western Bloot y PCR (para VIF) (6) que lamentablemente aún no están a
nuestro alcance en nuestro medio.
Es importante entender que un diagnóstico
positivo es indicativo de infección retroviral, mas
no de enfermedad clínica. La decisión de tratar médicamente o sacrificar estos
gatos debe ser tomada basándose en el cuadro clínico más en el resultado de la
prueba. Con el cuidado apropiado los individuos positivos pueden vivir muchos
años y e incluso a veces mueren de
causas no relacionadas a los retrovirus (1).
Los gatos infectados no deben tener acceso a
exteriores para prevenir la diseminación de ambos virus y evitar la
exposición a agentes infecciosos. Deben
ser mantenidos con buena alimentación y exámenes veterinarios periódicos
(clínicos y de laboratorio), además de esterilizados para evitar el estrés
asociado al celo y comportamiento reproductivo (1).
CONCLUSIONES:
1.- La
única manera de evitar la infección por retrovirus es previniendo la
exposición, esto se logra diagnosticando e identificando animales positivos
para evitar la transmisión.
2.- TODO GATO SANO O
ENFERMO DEBE SER EVALUADO PARA DETECTAR LA PRESENCIA O AUSENCIA DE RETROVIRUS.
ORGANO O SISTEMA AFECTADO
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LESIONES MAS
COMUNES |
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INFECCIONES
SISTEMICAS |
Toxoplasmosis |
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Aspergilosis |
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Criptococosis |
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Haemobartonellosis |
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Peritonitis
Infecciosa felina |
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LESIONES
OCULARES |
Queratitis
herpética crónica |
|
Uveitis |
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|
Corioretinitis |
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DESORDENES
NEUROLOGICOS |
Toxoplasmosis |
|
Criptococosis |
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Paresis |
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Desórdenes
convulsivos |
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|
Cambios de
comportamiento |
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|
DESORDENES
GASTROINTESTINALES |
Estomatitis linfoplasmocítica |
|
Estomatitis
necrótica |
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|
Parasitismo crónico
(coccidiosis, giardiasis,
etc) |
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Campilobacteriosis |
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Salmonelosis |
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Herpesvirosis o calicivirosis
severas |
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|
Neumonía bacteriana |
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|
Piotorax |
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|
DESORDENES
HEMATOLOGICOS |
Desórdenes mieloproliferativos |
|
Anemia no
regenerativa |
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|
Anemia hemolítica |
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|
Trombocitopenia |
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|
Neutropenia |
|
|
Linfopenia |
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|
DESORDENES
DERMATOLOGICOS |
Demodicosis |
|
Sarna Notoedrica (infestación) |
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Infecciones
fúngicas |
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Infecciones
bacterianas inusuales ( micobacterias, nocardiosis, actinomicosis) |
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Infección por Poxvirus |
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DESORDENES
GENITOURINARIOS |
Cistitis bacteriana |
|
Pielonefritis |
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|
Insuficiencia renal |
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|
Glomerulonefritis |
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|
Incontinencia |
|
|
Clamidiosis genital |
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|
Fallas
reproductivas |
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|
NEOPLASIAS |
Linfoma |
|
Carcinona de células escamosas |
|
|
Leucemia |
Fuente: 2001 Report of the American Association of Feline Practitioners and Academy of Feline Medicine Advisory Panel on The Feline Retrovirus Testing Management
BIBLIOGRAFIA