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Zoonosis Por Pasteurella

   Aislamiento de Pasteurella spp. del área amigdalina (tonsilar) de perros y gatos en cautividad: sensibilidad a los antibióticos (mic) y consecuencias zoonósicas (1)

Franco Brindani (2) - María Cristina Ossiprandi (2) - Andrea Zatelli (3) - Enrica Freschi (2)

Palabras claves: Pasteurella, perro, gato, sensibilidad, antibióticos

Premisas

     Las mordeduras inferidas por animales, principalmente por perros y gatos, han sido definidas en los Estados Unidos, en consideración a su notable incidencia, como "una epidemia no reconocida". Se considera que en dicho país el número de personas mordidas por perros oscila de uno a dos millones cada año y las víctimas de gatos sobre los 400.000, frente a una población animal estimada aproximadamente en 108 millones de ejemplares. Además, se ha valorado que sólo la mitad de estos casos son denunciados: muchas heridas son superficiales y un elevado porcentaje de víctimas (cerca del 1,80%), juzgándolo superfluo, no recurren al médico. Algunos consideran que la incidencia real de las mordeduras pueda superar hasta 100 veces lo que se conoce oficialmente. Sin embargo, se considera que cada cien intervenciones médicas de urgencia una es imputable a mordeduras.

   En nuestro país, los cerca de 5 millones de perros censados son considerados responsables, cada año, de otras 40.000 mordeduras, que podrían, en realidad, aumentar a más del doble, si tenemos en cuenta los parámetros de estimación adoptados en los Estados Unidos.

   Aunque muchos pacientes no recurren a un tratamiento médico, después de tales lesiones pueden aparecer graves complicaciones, más frecuentes en individuos de edades superiores a los 50 años o inferiores a los 10. Entre éstas se pueden mencionar osteomielitis, artritis séptica y septicemia, algunas veces con desgraciadas consecuencias. Muchos de estos inconvenientes podrían prevenirse con una adecuada y precoz terapia antimicrobiana.

   Investigaciones microbiológicas han puesto de manifiesto que cerca del 1,85% de las heridas por mordedura están contaminadas por bacterias patógenas y que, en valores porcentuales del 2 al 30% de tales heridas originan infecciones, generalmente no antes de ocho horas. Por otra parte, del material obtenido del 10-15 % de las lesiones no permite obtener el desarrollo de algún tipo de microorganismos. Además, a menudo la flora microbiana, aislada en pacientes cuya lesión no presenta síntomas de infección, es idéntica a la de la lesión infectada, siendo no predecible la evolución de la herida.

   Factores de virulencia, ligados a cada cepa bacteriana, pueden ser determinantes, como también resulta fundamental la situación inmunitaria de la víctima. El número de mordeduras que pueden desarrollar complicaciones infecciosas parece discordante: algunos consideran que solamente el 3-5% de las lesiones inferidas por el perro evoluciona en tal sentido; otros han aumentado este porcentaje al 15-20%. En lo que respecta al gato, la infección interesaría el 20-50% e incluso más.

   El abanico de microorganismos con capacidad para causar infecciones en las heridas producidas por mordeduras es indudablemente amplio: tanto los componentes de la flora aeróbica presentes en la dermis de la víctima como los de la flora oral, aeróbica y anaeróbica, de los animales mordedores tienen capacidad para producir una infección. Desde el punto de vista patogénico estos últimos son mucho más importantes.

   En la mayor parte de las heridas infectadas hay muchas especies de microorganismos aeróbicos y anaeróbicos que interaccionan sinérgicamente: en la cavidad oral del perro y del gato se han hallado más de 60 especies de bacterias. Entre éstas la Pasteurella multocida parece tener una importancia determinante en las complicaciones infecciosas, aunque la presencia de anaeróbicos (25% de los casos) a menudo puede aumentar la gravedad de la infección.

   P. multocida es una bacteria Gram negativa, de forma cocobacilar o pleomorfa, mesofila, inmóvil y con metabolismo de tipo tanto oxidativo como fermentativo. Tales microorganismos parecerían responsables de más del 50% de las complicaciones infecciosas derivadas de las mordeduras de los perros y del 90% de las inferidas por gatos, siendo además la bacteria más frecuentemente aislada en los pacientes hospitalizados por mordedura infectada.

   Según otros investigadores, que han focalizado su atención en el papel que presenta la P. Multocida en las complicaciones que se producen como consecuencia de las mordeduras de perro y gato, dicha presencia resultaría inferior: 20-25% en las lesiones provocadas por perros y cerca del 50% en las de gatos.

   Actualmente se han individualizado al menos cuatro especies del tipo P. canis, que se localiza en la cavidad oral del perro y frecuentemente aislada en las lesiones infectadas; P. dagmatis, aislable en la boca de perros y gatos y responsable de formas septicémicas; P. stomatis, formando parte de la flora del aparato respiratorio de estos animales sinántropos; y P. multocida propiamente dicha, que puede ser aislada en varias especies de mamíferos.

   Sobre la base de las consideraciones precedentes, hemos podido valorar el interés que tiene proceder a una investigación que tienda a individualizar y tipificar microorganismos referidos al genero Pasteurella en el área tonsilar de los perros y de los gatos con propietario, habitualmente objeto de asistencia veterinaria. Precisamente es en esta categoría de animales en el que con más frecuencia se sitúan, tanto en nuestro país como en otros, la mayor parte de los sujetos mordedores.

Materiales y métodos

Obtención, aislamiento y clasificación de las cepas.

   Las cepas de Pasteurella spp. objeto del presente estudio han sido aisladas en 53 perros y 57 gatos, en buen estado de nutrición, de diferentes edades y de ambos sexos. Los sujetos considerados son animales con propietario que vivían habitualmente sometidos a controles veterinarios y no presentaban, al menos aparentemente, síntomas atribuibles a infecciones bacterianas, ni estaban sometidos a tratamiento antibiótico.

   A estos animales se les toma, de la región tonsilar, mediante un hisopo esteril, material que inmediatamente se extiende sobre el medio de cultivo, el cual contiene como sustancia inhibidora bacitracina, gentamicina, poliximina B y micostatin, preparado según lo sugerido por Smith y Baskerville, con sólo alguna leve modificación. Después las placas se ponen en incubación a 37°C durante 3-4 días, posteriormente las colonias transformadas morfológicamente a Pasteurella son transplantadas sobre Tryptose Broth (Difco), agarizado y adicionado el 0,3% de levadura para ser sometido a sucesivos tests de identificación. Posteriormente, después de un screening basado en algunas reacciones oxidativas (+), catalasia (+), ureasa (-) con excepción del P. dagmatis, lisina decarboxilasa (-) y desarrollo en McConkey Agar (-), tendientes a individualizar los microorganismos que pertenecen al género Pasteurella "sensu stricto", son tomados en consideración algunas reacciones bioquímicas-enzimáticas interpretadas, en armonia con lo sugerido por Baldrias et al. y por Mutters et al. según esquema de la tabla n.1, con la finalidad de proceder a la identificación de especies y subespecies.

    Test de sensibilidad a los antibióticos (CMI)

   La determinación de las concentraciones mínimas inhibitorias (CMI) se efectuó utilizando el sistema E Test (AB Biodisk). Dicho método se caracteriza por la combinación de dos procedimientos: disolución del antibiótico a testar sobre una tira de plástico inerte y su inmediata liberación desde la tira a la matriz representada por el medio de cultivo preparado con anterioridad.

   Para la realización de este test la cepa a ensayar, después de su cultivo en Tryptose Broth a 37°C durante 18-24 horas, resulta diluida, por medio de lectura espectrofotométrica a 600 nm, hasta una concentración equivalente a 0,5 de la escala de Mc Farland (1,5 x 108 celulas/ml).

   La suspensión exparcida sobre la placa preparada con Tryptose Broth agarizado y adicionado del 0,3 % de levadura; después de haber colocado sobre ésta las tiras con diluciones que varían de 0,016 a 256 ug/ml o bien 0,002 a 32 ug/ml del antibiótico y de inmediato la placa se incuba durante 18 a 24 hs. a 36ºC.

   Se ha procedido a verificar la sensibilidad de las cepas aisladas respecto de algunos antibióticos y asociaciones de antibióticos utilizados con el fin de tener bajo control eventuales complicaciones infecciosas en los sujetos que han sido mordidos. Se han tomado en consideración exponentes de las cuatro clases de cefalosporinas: cefalotin (I), cefuroxima (II), cefotaxima (III) y cefepima (IV), además de eritromicina, oxacilina, tetraciclina y a la asociación amoxicilina-ácido clavulánico (2:1).

   
Tab.1.- Características diferenciales de algunas especies y subespecies pertenecientes al género Pasteurella "sensu stricto"
  OrnitinaIndolUreasaProducción de acido en 24-48 horas de:
SorbitolDulcitolTrealosioMaltosaXylosaMannitol
P. Multocida
    subsp. Multocida++-+-v-v+
    subsp. Septica++---+-++
    subsp. Gallicida++-++--++
P. canis
    biotipo 1++---v-v-
    biotipo 2+----v-v-
P. Stomatis-+---+---
P. Dagmatis-++--++--
Leyenda:
    +: cepas positivas > 90%
    -: cepas negativas > 90%
    V: cepas positivas >10% y <90%

Resultados

Durante la investigación fueron aisladas, sobre la base del esquema de la tabla n.1, cepas pertenecientes al género a P. multocida subs P. multocida en 8 (15,1%) de los 53 perros examinados y en 10 de los 57 gatos.

   Se observó que un discreto porcentaje de muestras, especialmente de procedencia canina, resultó contaminada por Pseudomonas spp. Dicha bacteria está presente, de hecho, en la cavidad oral de 18 (33,9%) perros y de 15 (26,3%) gatos.

   Como se puede observar en la tabla n.2, las 18 cepas de P. multocida subs P. multocida , 8 de procedencia canina y 10 aisladas en felinos, sometidos al test CMI con la metodología anteriormente expuesta, han evidenciado una elevada sensibilidad tanto a la cefalosporina, particularmente acentuada hacia las de III y IV generación (CMI: 0,016-0023 mg/ml), como a la asociación amoxicilina-ácido clavulánico (CMI: 0,047-0,123 mg/ml). La oxacilina ha manifestado una buena eficacia, resultando letal para 16 (88,9%) de las 18 cepas, mientras los restantes 2 (11,1%) son poco sensibles.

     
Tab. 2a - Concentraciones mínimas inhibitorias (CMI), relativas a los antibióticos medidos, activos respecto a la cepas de Pasteurella multocida subsp. multocida aislada en los perros ()y en los gatos () examinados
AntibióticoConcentraciones (µ/ml)
0,0160,0230,0320,0470,0640,0750,0940,1250,19
Cefalotín
(I gen.)
  
 

  


 

 
Ceforoxime
(II gen.)

 



     
Cefotaxime
(III gen.)

        
Cefepime
(IV gen.)


 
      
Amoxicilina/Ac.
clavulanico (2:1)
   
 

 

 

 
 

Tab. 2b - Concentraciones mínimas inhibitorias (CMI), relativas a los antibióticos medidos, activos respecto a la cepas de Pasteurella multocida subsp. multocida aislada en los perros ()y en los gatos () examinados
AntibióticoConcentraciones (µ/ml)
< 0,25 0,25 0,38 0,50 0,75 1 1,5 2 3 4 8 12 16 32
Oxacilina    
 


 
 
 

 

 
       
Eritromicina     




 
        
Tetraciclina
 
 



 
             
 

 

   La tetraciclina ha resultado muy eficaz en 16 (88,9%) cepas (CMI: 0,025-0,75 mg/ml) pero completamente inactiva en 2 (1,1%). En fin, la eritromicina ha dado resultados muy bajos mostrándose eficaz solamente respecto de 2 (11,1%) cepas.

Consideraciones y conclusiones

     Si se comparan los porcentajes de positividad para P. multocida subsp. multocida en los animales que hemos examinado, con los referidos en la literatura al respecto, resultan indiscutiblemente modestos. Goldstein e coll. encontraron dicha bacteria en el 20-25% de los perros y en el 50% de los gatos, mientras Baldrias e coll. obtuvieron porcentajes de positividad nada menos que del 92% y del 99%. Resulta también confirmada por nuestros resultados la mayor frecuencia de positivos en los gatos que en los perros. Dicha frecuencia en el hallazgo de la bacteria en los felinos se relaciona con la confirmación clínica de más complicaciones sépticas recurrentes de Pasteurella, valoradas de tres a diez veces superiores para la mordedura de gatos respecto de la provocada por perros. En el caso de mordeduras inferidas por animales el empleo de antibióticos de la modalidad llamada "empírica", sin que le preceda la realización de antibiograma, es necesario. Así, cuanto más precoz sea el tratamiento, tanto mayor es la probabilidad de evitar complicaciones sépticas. Por lo tanto, la individualización a priori de antibióticos eficaces con respecto a los microorganismos causa de las infecciones, como P. multocida subs P. multocida , resulta de importancia determinante. En el ámbito de estos antibacterianos, nuestra experiencia confirma la eficacia de la asociación entre amoxicilina-ácido clavulánico (2:1), considerando las modestas cantidades (40 veces inferiores al umbral de eficacia) de fármaco suficientes para inhibir las cepas examinadas.

   No obstante, las cefalosporinas pueden considerarse unos muy válidos directores, particularmente en su III generación (cefotaxime) y IV (cefepime). Modestas resultan, entre otras, las diferencias de sensibilidad a esta categoría de antibióticos, entre las cepas de origen canino y felino como ha sido reconocido por otros investigadores. Hay que recordar, sin embargo, que algunos presentan reservas sobre la eficacia de la cefalosporina suministrada por os.

   Puede considerarse buena la actividad de la tetraciclina y la oxacilina, registrándose ambas no eficaces respecto de dos únicas cepas de origen felino, lo cual hace inclinarse hacia una mayor peligrosidad de los mordeduras inferidas por estos animales. Dichos antibióticos pueden, por tanto, considerarse una alternativa válida a las cefalosporinas, teniendo en cuenta la recomendaciónd e Goldstein y coll. relativa a la escasa validez hallada en la oxacilina.

   Entre todas estos ensayos, el antibiótico que ha evidenciado la menor eficacia es, sin duda, la eritromicina; diversos informes han probado su escaso efecto, de modo tal que no puede considerarse, actualmente, una alternativa válida.

Resumen

     Se hace referencia a los resultado relativos al aislamiento de microorganismos que pertenecen al género Pasteurella, en particular al P. multocida subs. multocida, localizados en el área tonsilar de perros y gatos con propietario. Dichas bacterias se encontraron en 8 (15,1%) de los 53 perros y en 10 (17,5%)de los gatos objeto de la investigación.

   Posteriormente se verificó la sensibilidad de los microorganismos en cuestión, mediante determinación de la concentración mínima inhibitoria (CMI) respecto de algunas cefalosporinas (cefalotina, cefuroxima, cefotaxima, cefepima), de la asociación amoxicilina-ácido clavulánico (2:1), de tetraciclina, de oxacilina y de eritromicina.

   (*) Publicado en Obiettivi & Documenti Veterinari. Nº 7/8 Luglio-Agosto 1996.

(1) Investigación realizada con la contribución MURST 60%.
(2) Instituto de Microbiología, Facultad de Medicina Veterinaria, Universidad de Estudios de Parma.
(3)Ambulatorio Veterinario "San Prospero", Reggio Emilia.

Traducción : Lic. Ana Bretón

 

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