Obturación del Foramen Incisivo mediante placa de acrílico: caso clínico
Juan Manuel Lajara Larrea*, Mónica Cecilia Vereau Bak**
Introducción
A través del presente trabajo los autores tratamos de
analizar las posibles complicaciones de las lesiones en la mucosa palatina
de un paciente felino que presentaba laceración profunda en la cavidad
oral. De igual forma planteamos las posibles soluciones para cada tipo de
lesión que va desde la resolución espontánea y fisiológica
hasta la colocación de una prótesis temporal para evitar las
complicaciones más frecuentes como son la neumonía por falsa
vía, la sinusitis bacterian y rinitis bacteriana.
Este trabajo muestra de manera muy didáctica y gráfica el enorme
poder de reparación y epitelización de la cavidad oral. Si bien
tuvimos una importante intervención en la recuperación del paciente,
quedamos sorprendidos al ser sólo simples espectadores del poder de
regeneración de los felinos y las lecciones que la naturaleza nos da
cada día.
Ubicación anatómica
La cavidad oral se encuentra formada por los huesos premaxilar,
maxilar, palatino y en la parte inferior por la sínfisis mandibular,
hueso dental o cuerpo, y los procesos angular, condiloide y coronoide.
En el hueso premaxilar se encuentra los forámenes incisivos y más
atrás los forámenes palatinos posteriores. Los forámenes
incisivos son una comunicación ósea entre la cavidad oral y
los cornetes nasales o también llamados etmoturbinales. Esta comunicación
se encuentra sellada por la mucosa palatina que recubre el premaxilar.
Materiales y Métodos
Se presentó a consulta un felino, macho, mestizo europeo
de 4 meses de edad aproximadamente. Presentando una severa lesión en
la cavidad oral que comprometía el epitelio del paladar superior, lengua,
epitelio mandibular, mandíbula, dientes incisivos y caninos superiores
e inferiores. La lesión aparentaba tener varios días y por el
estado de caquexia del animal se deduce que le era imposible comer. Se le
realizó un hisopado de la mucosa oral y se encontró abundantes
bacilos, pero carecía de células de apariencia tumoral por lo
que se sospechó que la causa de la lesión pudo ser la exposición
a una sustancia ácida, calor o electrocución. El felino había
perdido los márgenes del labio superior e inferior. La piel del labio
inferior se encontraba dañada y desprendida de la mandíbula
exponiendo 1 cm. del hueso mandibular. La sínfisis mandibular se había
desunido por lo que había movimiento involuntario de cada hueso mandibular.
Había perdida de la totalidad de los incisivos superiores e inferiores.
La mandíbula mostraba signos de necrosis en su borde. Había
ausencia total del epitelio que recubre el premaxilar, maxilar superior y
la sínfisis mandibular. Los forámenes incisivos estaban expuestos
y sin contenido por lo que había secreción nasal mucopurulenta
debido a la comunicación oronasal.
Frente a lo extenso de la lesión en la cavidad y el estado pobre de
carnes se procedió a nutrir al animal vía sonda nasogástrica
por 5 días con alimento enlatado Hill's a/d diluído en agua
para estabilizar al paciente mientras se evaluaba el procedimiento para reparar
el daño en la cavidad oral. Se inició antibioterapia que consistió
en Metronidazol 15 mg./ Kg. oral c/12 horas, Amoxicilina 15 mg / Kg. oral
c/12 horas y lavados de la mucosa oral con digluconato de clorhexidina.
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Fig. 1: Estructuras óseas
expuestas, pérdida de la dentición incisiva
y separación mandibular. Se puede apreciar la necrosis en el borde de la mandíbula. |
Fig. 2: Lesión en paladar, dientes
incisivos, labio superior. Foramen incisivo expuesto mostrando comunicación
oronasal. Se observa zona de |
Procedimiento
Una vez que el gato fue estabilizado se realizó la cirugía
correctiva. Se estabilizó la mandíbula con nylon de 0.9 mm.
Se colocó un auto injerto con la piel de la pierna para reemplazar
el paladar perdido. También se procedió a recubrir la mandíbula
con la piel desprendida del mentón. A los tres días nuestro
injerto murió sin llegar a proliferar como esperábamos y la
piel con la que recubrimos la mandíbula no soportó y volvió
a caer dejando expuesta aún una porción importante del hueso
mandibular. Frente al fracaso del autoinjerto se procedió ha realizar
una impresión dental con la ayuda de un técnico de prótesis
dentales para hacer las mediciones y ensayar las posibles prótesis
para obturar cada foramen incisivo y evitar la comunicación entre la
cavidad oral y nasal. La prótesis se debería mantener unida
al hueso del paladar hasta que la epitelización llegue a los bordes
de la prótesis. En ese momento deberíamos retirarla y dejar
que la naturaleza haga lo suyo.
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Fig. 3: Paladar 5 días
después mostrando el hueso palatino y lesión en la lengua.
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Fig. 4: Prótesis
colocada y adherida mediante pegamento de cianoacrilato.
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Fig. 5: Lesión
20 días después. La prótesis se mantiene adherida
y se observa zona de
necrosis por debajo de ella. El tejido de reparación comienza a infiltrar la lesión. Nótese que falta una porción del hueso mandibular por desprendimiento natural. |
Fig. 6: Lesión
20 días después. Se retiró la fracción de
mandíbula que quedaba, igualmente
los caninos de leche fueron retirados para facilitar el brote de los permanentes. |
Ensayos
Se trabajaron dos tipos de prótesis. La primera era
un dispositivo de "paladar" con un alambre que cruzaba por delante
de los dientes incisivos superiores. Lo descartamos inmediatamente ya que
el gato había perdido los incisivos y el borde del hueso premaxilar
ya presentaba signos de necrosis. La segunda opción consistía
en una placa de acrílico que debería ser fijada mediante alambres
a los caninos superiores pero a pesar de los intentos la prótesis no
alcanzaba el 30% de contacto con el hueso del paladar. Al final el equipo
de trabajo decidió colocar la placa y adherirla directamente al hueso
del paladar mediante adherente de cianoacrilato. La prótesis tuvo una
adherencia de 90% al hueso del paladar y obturó al 100% la fosa palatina
que era el objetivo principal. La prótesis se mantuvo casi 30 días
antes de desprenderse junto con una importante porción del hueso premaxilar
necrosado. Estos 30 días permitieron una correcta reparación
fisiológica de la zona. Durante este periodo hubo desprendimiento de
todo el tejido necrosado por la lesión original y por la acción
bacteriana. Los huesos del borde de la mandíbula se desprendieron a
los 20 días sin afectar el cambio dentario de los colmillos y el paladar
a los 30 días. En los 20 días posteriores ya no había
evidencia de comunicación oronasal.
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Fig. 6: Luego de 30 días
el gato muestra una expresión facial muy cerca de lo normal.
No podrá cerrar la boca al 100% durante toda su vida debido a la perdida de los bordes mandibulares. |
Fig. 7: A los 30 días
se desprende el hueso palatino junto con la prótesis. Aún
hay
vestigios de la fosa palatina. La lesión cerrara espontáneamente sin cirugía 20 días después. |
Conclusión
Las lesiones de paladar que permiten una comunicación
oro nasal son potencialmente peligrosas y producen rinitis bacteriana, sinusitis
e incluso neumonía por falsa vía. Es importante corregir el
problema lo antes posible o en lo posible promover la reparación fisiológica
rápida para evitar alguna de estas complicaciones.
La prótesis de acrílico es una opción buena y económica
para solucionar la comunicación oronasal temporalmente y permitir al
paciente una adecuada alimentación. La reparación de la zona
le toma al cuerpo del animal entre 7 a 60 días dependiendo de la edad,
gravedad del daño y la infección bacteriana.
El proceso de cicatrización y reparación del paladar es un proceso
eficaz realizado por el propio animal. Durante el tiempo de cicatrización
debemos limpiar las lesiones y controlar las infecciones bacterianas recurrentes.
La necrosis de las estructuras óseas palatina y mandibular conducen
a su pérdida irreparable. El proceso de desprendimiento óseo,
cicatrización y reemplazo fibroso ocurre de manera armoniosa y sincronizada.
Se produce un reemplazo del tejido necrosado por el tejido de granulación
y luego una posterior epitelización de la zona lesionada.
* M. V. (UAP) Medico Veterinario de práctica
privada Clínica Veterinaria San Francisco. Encargado del área
de Patología Clínica, citología y Medicina Felina - Clínica
Veterinaria San Francisco.
** Bachiller en Medicina Veterinaria (UAP). Dipl. En Manejo de Impacto Ambiental
(UAP). Practicante en el área de Medicina Felina - Clínica Veterinaria
San Francisco.