Neoplasia de vejiga en un gato siamés:
un caso clínico

 

Rubén M. Gatti, M.V.

Caso clínico

Se presenta a la consulta un felino, Siamés, macho castrado, manto seal point, de 15 años de edad, y 3,250 kg. peso.
La propietaria relata que el gato tiene un aumento de la frecuencia de la micción y además encontró orina con sangre. Esta signología clínica la presenta desde hace una semana, y aunque fue a la consulta con otro veterinario y se le recetó antibióticos y antiinflamatorios, el cuadro no varió. También comenta que están pintando la casa desde hace una semana.
En el momento de la consulta no se observan anormalidades a la palpación del abdomen, la temperatura rectal era de 38º, el estado de ánimo y la hidratación eran normales.
Se indica análisis básico de sangre, completo de orina, cultivo y antibiograma y radiografía simple de abdomen (Fig. Nº 1).

Fig. Nº 1: Rx de abdómen sin alteraciones

 

Los resultados de los análisis fueron:

Orina completa:

Urocultivo y antibiograma: negativo.

Análisis de sangre:

Como la radiografía no mostró alteraciones, se indicó hacer una ecografía, en la cual se observó la presencia de una pequeña masa que sobresalía en la superficie de la mucosa. (Fig. Nº 2). El ecografista realizó la maniobra de cambiar al paciente de posición y presionar el abdomen con el transductor para ver si la masa se movía de lugar o se desintegraba en el caso de ser sedimento. Como esto no ocurrió, se diagnósticó masa compacta adherida a la mucosa de la vejiga.

Fig. Nº 2: Ecografía: Tumoración en el fondo de la vejiga

Ante la presencia de esta masa se medicó con dexametasona 1 mg s/c día por medio y enrofloxacina 25 mg cada 12 hs por una semana. Y se indicó la realización de un prequirúrgico para extirpar la masa.
Se realizó una radiografía de tórax para evaluar la posibilidad de metástasis pulmonares, la cual no presentó anormalidades. En la evaluación ecográfica no se encontró otra alteración en el abdomen y el análisis de sangre era aceptable para un gato de esa edad. Esta masa fue clasificada con el sistema TMN de la OMS como una masa simple T1,M0,N0.
También se realizó un control cardiológico prequirúrgico con ECG y ecocardiograma, sin particularidades.
En la cirugía se colocó una sonda uretral para tener una referencia anatómica y posteriormente se realizó la cistectomía parcial para eliminar la masa. Luego se realizó la sutura de las paredes vesicales con la técnica habitual para estos casos y se retiró la sonda uretral (Fig.Nº 3 y Fig. Nº 4)
Luego se envió la pieza completa al laboratorio de histopatología.

Fig. Nº 3: cistotomía con exposición de la neoplasia.

Fig. Nº 4: cierre de la vejiga con sutura invaginante

Como tratamiento posquirúrgico se indicó solución de Ringer con lactato, complejo Vit. B, dexametasona y Penicilina Esrtreptomicina por una semana.
A las 24 horas el paciente ya orinaba normalmente.
A una semana de la cirugía, se indicó una fórmula homeopática para cistitis y se derivó para inerconsulta con el oncólogo, pero la propietaria decidió no hacerla.
A los 14 días el paciente estaba normal, orinaba una sola vez por la noche y comía con apetito el alimento balanceado habitual para gatos gerontes.
El estudio histopatológico dio como resultado hemangioma.
A los 2 meses del comienzo del problema, el paciente está muy bie,n ganó peso y presenta buen pelaje. Se indicó ecografía de control, en la que no se encontraron anormalidades.
El paciente vive 1 año y medio más, sin alteraciones.

Comentarios

El síndrome polaquiuria, disuria, hematuria (conocido también como Síndrome Urológico Felino) es común de observar en la clínica de felinos. Pero hay que tener en cuenta que estos signos clínicos tienen una variada etiología y que además también cambia de acuerdo a la edad del paciente.
En los gatos jóvenes-adultos, este síndrome está representado principalmente por la etiología idiopática (muy probablemente responsabilidad de la Cistitits Intesticial Felina) que llega a representar el 70% de los casos (Cuadro Nº 1).

Cuadro Nº 1
Etiologías de las enfermedades del tracto urinario inferior

Afecciones idiopáticas
65 - 70 %
Urolitos
20 - 25 %
Infecciones
2 - 5 %
Neoplasias
2 - 3 %
Alteraciones Varias
1 - 5 %

A medida que aumenta la edad de los pacientes felinos, cambian los porcentajes de estas etiologías, por ejemplo las infecciones, aumentan de un 5% a un 25% luego de los 8 -10 años de edad, básicamente porque se incrementan las enfermedades que diluyen la orina (insuficiencia renal, diabetes, etc.) y favorecen la infección urinaria. (Cuadro Nº 2).

Cuadro Nº 2
Infecciones urinarias según la edad

< 5 % en gatos de 2 a 8 años
> 25 % en gatos de más de 8 años

Otra de las enfermedades que aumentan con la edad son la neoplasias de vejiga y otras estructuras del tracto urinario inferior. Aunque no encontré estadísticas de su variación, (también Mcloughlin dice que no hay estudios epidemiológicos recientes) es obvio que se incrementan como las infecciones del tracto urinario inferior. Dentro de las neoplasias de vejiga encontramos las siguientes. (Cuadro Nº 3).

Cuadro Nº 3
Neoplasias de vejiga (Mcloughlin)

Epiteliales 70 %
Malignas: Carcinoma de cel. Transicionales, Carc. Cel. Escamosas, Carc. Indiferenciado, Adenocarcinoma.
Benignas: Papilomas
Mesenquimáticas 30 %
Malignas: Linfosarcoma multicéntrico, Leiomiosarcoma, Hemangiosarcoma, Rabdomiosarcoma, Mixosarcoma.
Benignos: Hemangioma, Leiomioma, Fibroma

Por lo tanto, cuando un gato geronte se presente a la consulta con el síndrome de polaquiuria, disuria y hematuria hay que tener en mente etiologías propias de esa edad

La presencia de hematuria en el gato de más de 8-10 años de edad, nos debe hacer pensar en neoplasia o infecciones como primeras opciones de etiologías

La búsqueda diagnóstica debe incluir análisis completo de orina (físico, químico y sedimento) y los métodos de diagnósticos por imágenes como la radiología (simple y con contraste) y la ecografía. Esta última brinda mejor información y en forma menos traumática acerca de la pared y la superficie mucosa de la vejiga, aunque no siempre se puede diferenciar entre inflamación y neoplasia.

Colaboradores: Dr. Diego Alvarez, radiología. Dr. Alejandro Lozano, ecografías. Dr. Jorge Martínez, análisis clínicos. Dra. Adriana Duchene, histopatología.

 

Bibliografía