Megaesófago Felino: un caso clínico
Barbenza, H. G., Barbenza, C.
RESUMEN
Se describe un caso de megaesófago en un felino de pocos días
de edad. Considerando que su origen sería traumático, se clasificaría
como megaesófago adquirido.
SUMMARY
A megaesophagus of traumatic origin is described in a young kitten, thus classifying
it as acquired megaesophagus.
KEY WORDS
Megaesófago, felino, idiopático.
CASO CLÍNICO
Se presenta a la consulta un felino macho de raza Siamés, de aproximadamente
30 días de edad, el cual ha sido recogido recientemente de la calle.
El estado general es bueno, levemente desnutrido y deshidratado, y presenta
un maullido disfónico y síntomas de ahogo al respirar. Clínicamente
no presenta otro síntoma, salvo que a la inspección detallada
de la piel se observan dos cicatrices a cada lado del cuello en la región
faríngea. Como dato extra presenta una hernia umbilical importante,
con un anillo herniario de aproximadamente un centímetro de diámetro.
Se instaura un tratamiento de alimentación a base de Iams Kitten, molido
e hidratado, en múltiples y pequeñas raciones, el cual acepta
perfectamente mejorando su estado general en pocos días, persistiendo
los síntomas de ahogo y disfonía.
El análisis coproparasitológico muestra la presencia de huevos
de Toxocara sp. para lo que recibe tratamiento correspondiente.
Como análisis complementarios se realiza un E.C.G. el que no muestra
alteraciones de ningún tipo, y Rx. de tórax, simple y contrastada,
las cuales se muestran en las Fig 1 y 2. El informe radiológico
indica megaesófago sin evidencia de aspiración. Llama la atención
que este paciente no presentaba regurgitación, siendo éste el
signo clínico más frecuente en megaesófago.

Fig. 1: Rx. Simple

Fig. 2: Rx con contraste
CONSIDERACIONES CLÍNICAS
Megaesófago significa dilatación esofágica generalizada
con hipomotilidad. Se clasifica en congénito y adquirido. En los felinos
no es frecuente ni la forma congénita ni la adquirida aunque hay evidencia
que las razas relacionadas con el Siamés están predispuestas
a la forma hereditaria.
Hay un caso presentado sobre megaesófago congénito en Siameses
con hipertrofia pilórica obstructiva, que luego de la reparación
quirúrgica el mismo se resolvía (2). Poco se sabe de la patogenia
del megaesófago congénito, considerándose un posible
retardo en la maduración de la inervación esofágica.
En el megaesófago adquirido se habla de una acalasia verdadera, ya
que el esófago felino es anatómicamente similar al humano, ya
que ambas especies poseen músculo liso en todas las capas musculares
de la mitad a un tercio distal del esófago, pero diferente al canino,
en cuanto al numero y tipo de fibras musculares. El megaesófago vinculado
con heterotopía gástrica, (mucosa gástrica que tapiza
el esófago), también se comprobó en el gato (3). Se describió
un megaesófago por hipertrofia muscular resultante de déficit
de distrofina.
Muchos procesos cursan con megaesófago secundario, ya que si se ve
afectado el reflejo neural que controla la deglución o afecte la función
de los músculos esofágicos puede determinar la aparición
de megaesófago.
Podemos enumerar un cierto tipo de enfermedades que cursan con megaesófago:
|
Neuromusculares
|
Tóxicas
|
Varias
|
|
Megaesófago congénito
Megaesófago adquirido Miastenia gravis Disautonomía Polirradiculoneuritis Mioatrofia espinal Daño vagal |
Plomo
Talio |
Hipoadrenocorticismo
Hipotiroidismo Piloroestenosis Timoma |
SIGNOS CLÍNICOS
La regurgitación es el signo predominante. Varía mucho
el tiempo que transcurre entre la ingesta del alimento y la regurgitación..
Salivación y halitosis podrían aparecer debido a una
esofagitis secundaria. Puede presentarse neumonía por aspiración
por lo que se auscultarían crepitaciones y sibilancias.
El examen minucioso es obligado para la determinación de signos
compatibles con enfermedades asociadas primarias como causales del
megaesófago.
PROCEDIMIENTOS DIAGNÓSTICOS
Siempre es necesaria la base mínima de datos para diferenciar
entre megaesófago congénito o adquirido.
Los análisis de rutina, hematología, bioquímica,
orina podrían orientar hacia la causa primaria de hipomotilidad
esofágica, pero no son concluyentes. La placa torácica
simple suele confirmar la presencia de megaesófago.
PRONÓSTICO
El pronóstico es muy variable considerando la gran variedad
en la etiología siendo muy benigno en algunos casos traumáticos
como el descrito en este trabajo, hasta un pronóstico gravísimo
en caso de una disautonomía.
TRATAMIENTO
El tratamiento en general es de sostén, ayudando con la alimentación
elevada, raciones múltiples y pequeñas, muy nutritivas
y de consistencia adecuada además de tratar la causa primaria
en el caso de megaesófago adquirido. En el caso del megaesófago
congénito, el tratamiento conservador, con múltiples
raciones y elevando el nivel del pote de alimento, y con un diagnóstico
temprano, entre los dos y cuatro meses, tiene una curación
funcional aproximadamente a los seis meses de edad.
Si se presenta neumonía por aspiración se tratará
con antibioticoterapia correspondiente.
BIBLIOGRAFÍA