![]()
HELICOBACTER
GÁSTRICOS EN CANINOS Y FELINOS
La comunidad científica
mundial sigue con interés las investigaciones de la infección por Helicobacter pylori.
Su identificación, en 1982 por los médicos australianos Barry Marshall y Robin
Warren y su participación causal en
gastritis, úlceras pépticas y neoplasias gástricas han llevado a cambios
fundamentales en la comprensión de la enfermedad gástrica en humanos.
Helicobacter pylori es el causal del 70 a 90%
de las úlceras gástricas del hombre.
Actualmente se reconocen por
lo menos 19 especies del género Helicobacter. La implicación de esta bacteria
en graves patologías gástricas hizo que en 1994 fuese incluída por parte de la IARC (grupo de estudio del cáncer
perteneciente a la Organización Mundial de la salud) entre los agentes
carcinógenos de tipo 1.
El Helicobacter es un bacilo
Gram negativo, curvado o espiralado, (lo
que facilita su penetración en la mucosa gástrica) y con gran movilidad, debida
a la presencia de múltiples flagelos presentes en uno de sus extremos. Esta
bacteria posee además ciertas enzimas que usa para obtener energía y defenderse
del medio hostil, sumamente ácido en el que se desarrolla; la más importante de
ellas es la ureasa, que cataliza la hidrólisis de la urea produciendo amoníaco
y alcalinizando el medioambiente próximo.
Las diferentes especies de
Helicobacter halladas en la mucosa gástrica del perro son:
H. felis, H. heilmannii, H.
salomonis, H. bizzozeronii, H. bilis y Flexispira rappinii.
En los gatos se encontraron:
H. heilmannii, H. felis y H. pylori.
Más de una especie puede
coexistir en el mismo individuo.
A la observación microscópica
es dificil la diferenciación; la clasificación se consigue con microscopía
electrónica, cultivo, reacción en cadena de la polimerasa (PCR),
inmunohistoquímica y por la secuencia
genómica.
Otras especies de
Helicobacter son de localización intestinal o hepática.
Los estudios confirmaron la
implicancia de Helicobacter pylori en patologías gástricas del hombre, como
también de diferentes especies de Helicobacter en animales: H. mustelae (gastritis
y úlceras pépticas en hurones), H. acynonyx (severas gastritis en leopardo y
chitas) y H. heilmanii (en cerdos con
úlcera gástrica); sin embargo quedan grandes dudas por resolver respecto de los efectos de la infección por
Helicobacter en perros y gatos y del potencial zoonótico que éstos representan.
Estudios recientes sugieren
que la infección por Helicobacter podría ser causa de patología gástrica en
gatos, con gastritis y hemorragia gástrica y quizás también en perros.
Imágenes 1 y 2:
Helicobacterias: bacilos espiralados con flagelos polares que
le otorgan gran movilidad y facilidad para penetrar en la mucosa gástrica.
PREVALENCIA:
Hay una alta prevalencia de
la infección por Helicobacter en perros y gatos:
Gatos: 86% de gatos tomados
al azar, 41-60% de gatos clinicamente sanos y 70% ( jóvenes) - 97% (adultos)
con gastritis crónica. Considerando este último porcentaje siempre se debiera
descartar al Helicobacter como causa de
la gastropatía felina.
Otros estudios de prevalencia
en gatos sanos demuestran que la mayor frecuencia de infección es por H.
Heilmannii ( 78%), siendo baja la detección de H. felis y más aún de H. pylori.
Perros: 67-86% de perros
clinicamente sanos y 74-80% de perros con vómito crónico y 100% de beagles
sanos infectados experimentalmente.
Si bien no se ha hallado H.
pylori en perros; se consigue la infección experimental.
En animales de laboratorio, convivencia
en pequeños hábitat, (refugios, caniles) y más aún cuando se asocia a
hacinamiento o falta de higiene la prevalencia es del 100% ( perros y gatos).
LOCALIZACIÓN:
Cuando la infección es severa
las helicobacterias se hallan en forma difusa en todo el estómago; pero la
colonización más frecuente es en el fundus y cuerpo del estómago.
En los carnívoros suelen
observarse los helicobacter en el interior de la capa de mucus, en la luz de la
criptas de la glándulas fúndicas gástricas y en los canalículos de las células
parietales.
TRASMISIÓN:
Oral - oral, gastro - oral
(instrumental médico contaminado: endoscopios, sondas, pinzas de biopsia,
etc.), y fecal - oral.
SIGNOS
CLÍNICOS Y LESIONES:
La relación entre la
infección por helicobacterias e inflamación gástrica no está resuelta, pues se
han aislado Helicobacter en animales sanos y en aquellos con gastritis.
Actualmente se conoce el genoma de algunas cepas de Helicobacter pylori y de
los genes responsables de la virulencia de esta bacteria; este conocimiento
acerca de cepas bacterianas de diferente virulencia podría explicar la
aparición de gastritis en algunos carnívoros infectados, mientras que otros
toleran perfectamente estas bacterias en su estómago.
La densidad de colonización
de helicobacter en la mucosa gástrica no está correlacionado con el grado de
gastritis.
La principal manifestación
clínica es el vómito crónico, también se presenta: pérdida de peso, alteración
del apetito y en algunos casos diarrea. Frecuentemente cursan con gastritis
subclínica, asintomática.
Las diferentes especies de
Helicobacter dan lesiones de diferente gravedad; siendo H. pylori causal de
gastritis más severas.
A la observación endoscópica
en animales con infecciones severas se encuentra: hipersecreción de la mucosa
fúndica, que puede presentar aspecto pavimentoso, hipertrofia de pliegues del
antro, congestión de la mucosa antral y formaciones nodulares.
El análisis histopatológico
de las biopsias gástricas muestra inflamación del tipo linfoide.
En gatos infectados con H.
felis o heimannii se observa hiperplasia folicular linfoidea, con moderada
inflamación pangástrica y leve infiltración de mononucleares y eosinófilos. En
gatos infectados con H. pylori la hiperplasia folicular linfoidea es más severa
al igual que la inflamación, con infiltrados de mononucleares, neutrófilos y
eosinófilos.
Imágenes 3 y 4:
las helicobacterias son causales de
gastritis y úlceras
pépticas.
DIAGNÓSTICO
DIFERENCIAL:
Deben descartarse las demás
causas de vómitos y gastritis: dietéticas, infecciosas, cuerpos extraños, alérgicas,
tóxicas, parasitarias, metabólicas, neoplasias, etc.
DIAGNÓSTICO:
Si bien para descartar otras
patologías es importante la anamnesis, cuadro clínico, análisis de laboratorio y
radiografías o ecografías, para llegar al diagnóstico es imprescindible la
endoscopía y biopsia de mucosa
gástrica.
Endoscopía: En el estómago de
animales con alto número de Helicobacter suele estar aumentada la cantidad de
mucus, hay hipertrofia de los pliegues del antro, congestión de la mucosa
antral y aparecen lesiones erosivas de la mucosa en relación a los folículos
linfoideos. Estas lesiones son consideradas sospechosas y deben confirmarse por
biopsia.
El diagnóstico definitivo de la infección gástrica por
Helicobacter se obtiene por: citología, (muestras obtenidas del barrido
endoscópico), test de ureasa de la mucosa gástrica , cultivo microbiológico y/o
histopatología de la biopsia de mucosa.
Histopatología: Se utilizan
diferentes tinciones: nuevo azul de metileno, Diff Quick, Giemsa, tinción de
plata, aunque patólogos experimentados encuentran rutinariamente los
Helicobacter en las muestras teñidas con H & E.
Las tinciones de plata o la
microscopía electrónica permiten mejor identificación del tipo de Helicobacter:
H. felis, H. bizzozeronii, H. salomonis y H. heilmannii son espirales grandes
de 5-10 µm, mientras que el Helicobacter pylori es curvado y más pequeño ( 2-4
µm).
Test
rápido de la urea: es un test comercial que determina la existencia de
alta actividad ureásica característica de los Helicobacter, que alcaliniza un
medio rico en urea haciendo virar un indicador de ph con cambio de coloración.
Se coloca una o varias muestras de biopsia en un recipiente que contiene urea e
indicador de ph, si hay actividad ureásica relacionada con la presencia de
helicobacter, la urea se descompone en amoníaco y dióxido de carbono, el medio
se alcaliniza y el indicador vira al rojo,. Se obtiene el resultado en 30 a 45
minutos, tiene una sensibilidad del 90% y una especificidad del 98%. Hay en el
mercado un nuevo kitt que permite realizar una medición semicuantitativa de la
carga bacteriana en función de la intensidad de la coloración.
Cultivo:
las
helicobacterias son microaerófilas, necesitan una atmósfera particular con 5%
de oxígeno, 10% de dióxido de carbono y 85% de nitrógeno, esto dificulta el
cultivo en la práctica. Se pueden utilizar diferentes medios: agar columbia,
agar skirrow, caldo chrristensen modificado, etc. Las colonias son pequeñas y
translúcidas.
Serología: En el hombre también se
realiza el diagnóstico por test serológico, con medición de anticuerpos
circulantes (IgG) contra H. pylori . En perros y gatos también se ha comprobado
que existe una respuesta humoral tras la infección natural o experimental con
Helicobacter gástricos, pero no hay por el momento pruebas diagnósticas por
medición de anticuerpos circulantes.
Test
respiratorio con urea marcada (urea C13): es una prueba instantánea
utilizada en medicina humana que permite la determinación de ureasa utilizando
un isótopo de carbono marcado. La prueba consiste en la ingestión de una dosis
de urea marcada por un isótopo estable, no radiactivo (C 13), evaluable por
espectrofotometría de masa. Las helicobacterias por su actividad ureásica
degradan la urea en amoníaco y dióxido de carbono marcado con C13. En el
dióxido de carbono espirado se mide el C13 que determina la presencia de
helicobacterias gástricas. Este test ha sido validado en perros y gatos con
especificidad superior al 95%.
ZOONOSIS:
Si bien no está del todo
esclarecido se considera que el riesgo zoonótico es mínimo pero real. Los gatos
son, aunque en bajo porcentaje, reservorio de Helicobacter pylori para la
infección humana; pero la trasmisión directa todavía no ha sido demostrada.
También se han observado especies de
helicobacterias frecuentemente halladas en carnívoros ( como Helicobacter
bizzozeroni y H. felis) en estómagos de personas, asociadas a lesiones
gastríticas.
Sería posible que los gatos
eliminen helicobacterias vivas con la saliva; considerando la costumbre de
éstos de lamer su pelaje, los vómitos frecuentes y la limpieza de la caja
sanitaria podrían servir para el contagio.
Así también podría
inversamente pasar la infección del hombre a sus mascotas, pero nada fue
comprobado.
Imagen 5:
todavía se desconoce el riesgo
zoonótico en la trasmisión de
Helicobacter pylori del gato al hombre.
TRATAMIENTO:
Numerosos estudios confirman
una alta tasa de resistencia a los antibióticos a causa de mutaciones del Helicobacter
pylori. Así, actualmente se considera que hay una resistencia del 44% a la
claritromicina, de un 42% al metronidazol, de un 25% a la asociación de ambos;
como también hay cepas resistentes a la amoxicilina y tetraciclina; siendo
éstas las drogas utilizadas desde hace años para eliminar la infección por
Helicobacter. Es por ello que, se aconsejan las terapias combinadas.
La terapia clásica triple
utilizada en personas es: metronidazol, subsalicilato de bismuto y
tetraciciclina; con la que se erradica el helicobacter en un 90% de los casos,
pero en un 30% aparecen efectos adversos y debe suspenderse el tratamiento.
El uso de omeprazol hace
mucho más efectivos a los antibióticos contra el Helicobacter, por lo que se
recomienda su uso asociado a antibióticos específicos, que ven disminuida su
actividad en el medio ácido gástrico ( este efecto potenciador es superior con
el omeprazol respecto de otras drogas como la ranitidina o famotidina).
Se consiguen buenos
resultados con la terapia triple combinada: omeprazol ,azitromicina y
metronidazol. La duración del tratamiento es de 7 a 12 días. Otras terapias
triples recomendadas son: CMO claritromicina, metronidazol y omeprazol),
AFO (azitromicina, furazolidona
y omeprazol) y AamO ( azitromicina, amoxicilina y omeprazol)
En perros y gatos se ha
reportado que la eritromicina da buen resultado como único tratamiento; al
igual que macrólidos más modernos como la claritromicina y azitromicina. Los
efectos adversos, principalmente vómitos, son menos frecuentes con la
azitromicina, respecto de la eritromicina y claritromicina.
BIBLIOGRAFÍA:
·
Burnens, A. P., and J. Nicolet. 1993.
Three supplementary diagnostic tests for Campylobacter species and related
organisms. J. Clin. Microbiol. 31:708-710
·
Cattoli, G., R. Zanoni, C. Benazzi, L. Della
Salda, A. Serraino, and V. Sanguinetti. 1996. Isolation of Helicobacter felis from dogs in Italy, p. 341- 343.
In D. Newell, et al. (ed.), Proceedings of Campylobacters, Helicobacters and
related organisms. Plenum Press, New York, N.Y.
·
Dunn, B. E., H. Cohen, and M. J. Blaser. 1997. Helicobacter pylori. Clin. Microbiol. Rev. 10:720-741.
·
Eaton, K. A., F. E. Dewhirst, B. J.
Paster, N. Tzellas, B. E. Coleman, J. Paola, and R. Sherding. 1996. Prevalence
and varieties of Helicobacter species in dogs from random sources and pet dogs:
animal and public health implications. J. Clin.
Microbiol. 34:3165-3170].
.
·
Eaton, K. A., F. E. Dewhirst, M. J. Radin,
J. G. Fox, B. J. Paster, S. Krakowka, and D. R. Morgan. 1993. Helicobacter
acinonyx sp. nov., isolated from cheetahs with gastritis. Int. J. Syst.
Bacteriol. 43:99-106.
·
El-Zaatari FA, Woo JS, Badr A, Osato MS,
Serna H, Lichtenberger LM, Genta RM, Graham DY. - Failure to isolate
Helicobacter pylori from stray cats indicates that H. pylori in cats may be an
anthroponosis--an animal infection with a human pathogen. - J Med Microbiol.
1997 May;46(5):372-6. PMID: 9152031
·
Fox, J. G., and A. Lee. 1997. The role of
Helicobacter species in newly recognized tract diseases of animals. Lab. Anim.
Sci. 47:222-255.
·
Fox, J. G., N. S. Taylor, P. Edmonds, and
D. J. Brenner. 1988. Campylobacter pylori subsp. mustelae subsp. nov. isolated
from the gastric mucosa of ferrets (Mustela putorius furo), and an emended
description of Campylobacter pylori. Int. J. Syst. Bacteriol. 38:367-370.
·
Germani, Y., C. Dauga, P. Duval, M. Huerre,
M. Levy, G. Pialox, P. Sansonetti, and P. A. D. Grimont. 1997. Strategy for the detection of Helicobacter
species by amplification of 16S rRNA genes and identification of H. felis in a human
gastric biopsy. Res. Microbiol. 148:315-326
.
·
Handt, L. K., J. G. Fox, F. E. Dewhirst,
G. J. Fraser, B. J. Paster, L. L. Yan, H. Rozimiarek, R. Rufo, and I. H.
Stalis. 1994. Helicobacter pylori isolated from the domestic cat: public health
implications. Infect. Immun. 62:2367-2374
·
Handt LK, Fox JG, Stalis IH, Rufo R, Lee
G, Linn J, Li X, Kleanthous H.-Characterization of feline Helicobacter pylori
strains and associated gastritis in a colony of domestic cats. J Clin Microbiol. 1995 Sep;33(9):2280-9.- PMID: 7494015 [PubMed - indexed for MEDLINE]
·
Hänninen, M.-L., I. Happonen, S. Saari,
and K. Jalava. 1996. Culture and characteristics of Helicobacter bizzozeronii,
a new canine gastric Helicobacter sp. Int. J. Syst. Bacteriol. 46:160-166
·
Happonen, I., S. Saari, L. Castren, O.
Tyni, M.-L. Hänninen, and E. Westermarck. 1996. Occurrence and topographical
mapping of gastric Helicobacter-like organisms and their association with
histological changes in apparently healthy dogs and cats. J. Vet. Med. Assoc. 43:305-315.
·
Happonen I, Linden J, Saari S, Karjalainen
M, Hanninen ML, Jalava K, Westermarck E. - Detection and effects of
helicobacters in healthy dogs and dogs with signs of gastritis. - J Am Vet Med
Assoc. 1998 Dec 15;213(12):1767-74.-PMID: 9861972 [PubMed - indexed for
MEDLINE]
·
Haziroglu, R., S. Diker, T. Guvenc, and O.
Kul. 1995. Canine gastritis associated with Helicobacter felis. Dtsch.
Tieräerztl. Wochenschr. 102:474-476.
·
Hermanns, W., K. Kregel, W. Breuer, and J.
Lechner. 1995. Helicobacter-like organisms: histopathological examination of
gastric biopsies from dogs and cats. J. Comp. Pathol. 112:307-318
·
Jalava, K., M. Kaartinen, M. Utriainen, I.
Happonen, and M.-L. Hänninen. 1997. Helicobacter salomonis sp. nov., a canine
gastric Helicobacter sp. related to Helicobacter felis and Helicobacter
bizzozeronii. Int. J. Syst. Bacteriol. 47:975-982
·
Katelaris, P. H., D. G. Lowe, P. Norbu,
and J. G. Farthing. 1992. Field evaluation of a rapid, simple and inexpensive
urease test for the detection of Helicobacter pylori. J. Gastroenterol.
Hepatol. 7:569-571
·
Lee, A., S. L. Hazel, J. O'Rourke, and S. Kouprach.
1988. Isolation of a spiral-shaped bacterium from the cat stomach. Infect.
Immun. 56:2843-2850
·
Lee, A., S. Krakowka, J. G. Fox, G. Otto,
K. A. Eaton, and J. C. Murphy. 1992. Role of H. felis in chronic canine
gastritis. Vet. Pathol. 29:487-494
·
Lecoindre P, Chevallier M, Peyrol S, Boude
M, Ferrero RL, Labigne A.- Gastric helicobacters in cats. J Feline Med Surg.
2000 Mar;2(1):19-27. Review.-PMID: 11716588 [PubMed - indexed for MEDLINE
·
Lecoindre P, Chevallier M, Peyrol S, Boude
M, Ferrero RL, Labigne A. - Pathogenic role of gastric Helicobacter sp in
domestic carnivores.- Vet Res. 1997 May-Jun;28(3):207-15. Review.- PMID:
9208441 [PubMed - indexed for MEDLINE]
·
Majewski, S. I. H., and C. S. Goodwin.
1988. Restriction endonuclease analysis of the genome of Campylobacter pylori
with a rapid extraction method: evidence for considerable genomic variation. J.
Infect. Dis. 157:465-471
·
Neiger, R., C. Dieterich, A. Burnens, A.
Waldvogel, I. Corthésy-Theulaz, F. Halter, B. Lauterburg, and A. Schmassmann. 1998.
Detection and prevalence of Helicobacter infection in pet cats. J. Clin. Microbiol. 36:634-637
·
Neiger R, Simpson KW. - Helicobacter
infection in dogs and cats: facts and fiction. - J Vet Intern Med. 2000
Mar-Apr;14(2):125-33. Review.-PMID: 10772482 [PubMed - indexed for MEDLINE]
·
On, S. L. W., H. I. Atabay, and C. S.
Harrington. Evaluation of a probability matrix for identifying campylobacteria.
In A. Lastovica, D. G. Newell, and E. E. Lastovica (ed.), Campylobacter IX.
Proceedings of the 9th International Workshop on Campylobacter, Helicobacter
and Related Organisms, in press.
·
Otto, G., S. H. Hazell, J. G. Fox, C. R.
Howlett, J. C. Murphy, J. L. O'Rourke, and A. Lee. 1994. Animal and public
health implications of gastric colonization of cats by Helicobacter-like
organisms. J. Clin. Microbiol. 32:1043-1049
·
Paster, B. J., A. Lee, J. G. Fox, F. E.
Dewhirst, L. A. Tordoff, G. J. Fraser, J. L. O'Rourke, N. S. Taylor, and R.
Ferrero. 1991. Phylogeny of Helicobacter felis sp. nov., Helicobacter mustelae,
and related bacteria. Int. J. Syst. Bacteriol. 41:31-38
·
Salda, D. L., G. Cattoli, R. Zanoni, V.
Sanguinetti, A. Serraino, and C. Banazzi. 1996. Isolation of Helicobacter felis from naturally dead kennel dogs in
Italy, abstr. 124. Eur. J. Vet. Pathol. Suppl. 2:39.
·
Scanziani E, Simpson KW, Monestiroli S,
Soldati S, Strauss-Ayali D, Del Piero F. - Histological and immunohistochemical
detection of different Helicobacter species in the gastric mucosa of cats.- J
Vet Diagn Invest. 2001 Jan;13(1):3-12. PMID: 11243359 [PubMed - indexed for
MEDLINE]
·
Simpson K, Neiger R, DeNovo R, Sherding
R.- The relationship of Helicobacter spp. infection to gastric disease in dogs
and cats.- J Vet Intern Med. 2000 Mar-Apr;14(2):223-7. Review. No abstract available.-PMID:
10772500 [PubMed - indexed for MEDLINE]
·
Strauss-Ayali D, Scanziani E, Deng D,
Simpson KW. - Helicobacter spp. infection in cats: evaluation of the humoral
immune response and prevalence of gastric Helicobacter spp -Vet Microbiol. 2001
Apr 2;79(3):253-65.-PMID: 11240103 [PubMed - indexed for MEDLINE]
·
Weber, A. F., and E. F. Schmittdiel. 1962.
Electron microscopic and bacteriologic studies of spirilla isolated from the
fundic stomachs of cats and dogs. Am. J. Vet. Res. 23:422-427.
*M.V. Actividad privada. Especialista en Clínica de caninos y felinos
domésticos (Colegio de Veterinarios de la Provincia de Bs. As.). Argentina.