CARCINOMA DE CÉLULAS ESCAMOSAS CUTÁNEO INVASIVO DE CABEZA Y CUELLO EN FELINOS. SU TRATAMIENTO CON CRIOTERAPIA. (1)

 

(1)Tesina para la carrera de postgrado Facultad de Agronomía y Veterinaria Universidad Nacional de Río Cuarto, Córdoba, Argentina.

 

 

M.V. JORGE FIORENTINI*.

Colaboradores:

M.V.D.A. JUAN MANGIERI

M.V. CARLOS MOLINARI

M.V. ENRIQUE ARANDA

M.V. DANIEL MORETTI

M.V. ARIEL SCHIAFFI

M.V. SILVIO SPITALE

M.V. MIRYAM BELA

M.V. ALEJANDRO CHESTA

 

*FACULTAD DE CIENCIAS VETERINARIAS. UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO. RUTA 33 Y BV. OVIDIO LAGOS. 2170 CASILDA. SANTA FE. TEL. 03464-422050.

 

 

 

RESUMEN

 

El carcinoma de células escamosas cutáneo invasivo es una de las neoplasias más comunes que aparece en los felinos, presentando en esta especie un comportamiento biológico distinto a otros animales.

La localización más común de este carcinoma es en las zonas glabras y despigmentadas de la cabeza y cuello de gatos con pelaje blanco o gatos de otros colores con dichas regiones blancas.

En el presente trabajo se hace un compilado bibliográfico sobre la clasificación, presentación clínica, diagnóstico, tratamiento y prevención  de este mal.

Se presenta a la Crioterapia como tratamiento único, se describe la técnica de congelación utilizada por los autores y se analizan ventajas, desventajas y limitaciones de esta disciplina.

Se concluye que dicha técnica es exitosa en ciertos tipos de carcinomas de células escamosas cutáneos, pero no cumple con los requisitos necesarios para convertirse en una herramienta terapéutica única para todos los casos, siendo necesario la combinación con otras disciplinas.

 

 

Palabras claves : carcinoma células escamosas felino, crioterapia.

 

INTRODUCCIÓN

 

El carcinoma de células escamosas (C.C.E.) es una neoplasia maligna cutánea que aparece con frecuencia en los felinos, y si bien se presenta en otros animales, es en el gato donde se comporta  como una entidad mórbida específica, con una conducta biológica disímil a otras especies. Es una de las pocas neoplasias donde se conoce el factor predisponente (característica genética de algunos felinos) y el agente carcinogénico (radiación solar ultravioleta). La dermatitis actínica crónica (D.A.C.) en áreas despigmentadas por exposición a los rayos ultravioletas (U .V.) es el preludio de este mal, considerándose un estado de precáncer; si la exposición al sol continúa , la D.A.C. culmina en un C.C.E.

Clasificación. Para ubicar mejor la patología referida en este trabajo, es importante clasificar al C.C.E. Si bien esta neoplasia crece a partir de células epiteliales escamosas que producen queratina a nivel cutáneo, también puede encontrarse  en mucosas, especialmente la oral, por lo tanto podemos hablar de un carcinoma de células escamosas cutáneo (C.C.E.c.) y un carcinoma de células escamosas oral.

A su vez, al C.C.E.c. podemos clasificarlo de acuerdo a su capacidad infiltrativa:1

1)C.C.E.c.  in situ : Se encuentra a nivel superficial, sin penetrar la membrana basal de la epidermis. Dentro de éste grupo encontramos a la enfermedad de Bowen o C.C.E in situ multicéntrico. Esta es una enfermedad poco frecuente en los gatos, que consiste en la aparición multifocal de lesiones costrosas en forma de placas a menudo alopécicas que afectan preferentemente la cabeza, cuello, área escapular, miembros anteriores y dedos. A la inversa de lo que ocurre con el C.C.E.c. invasivo, la enfermedad de Bowen afecta zonas pigmentadas y rara vez se puede transformar en C.C.E.c. invasivo y C.C.E. oral asociado. Se desconoce la influencia de los U.V. sobre el desarrollo de esta enfermedad.12

2)C.C.E.c. invasivo : En este caso  se produce la invasión de los queratinocitos  de la epidermis más allá de la membrana basal, penetrando en la dermis y tejido subcutáneo, dependiendo esto del tipo de localización..

También, podemos subdividir al C.C.E.c. invasivo en grupos  de acuerdo a su ubicación:

     a)C.C.E.c. invasivo  nasal (Fig. Nº 1 y 3)

     b)C.C.E.c. invasivo de párpados (Fig. Nº 3)

     c)C.C.E.c. invasivo de labio superior (Fig. Nº 1)

     d)C.C.E.c. invasivo de orejas (Fig. Nº 2)

     e)C.E.C.c. invasivo de región fronto-auricular (Fig. Nº 4)

 

Foto Nº 1: CCEc inv. Nasal y de labio superior. Nótese la profundidad de las úlceras y la presencia de costras.

 

 

Foto Nº 2: CCEc inv. De pabellón auricular de un felino de pelaje marrón con la región afectada despigmentada

 

 

Foto Nº 3: CCEc inv. Nasal estadío III y de párpado: es la formas más agresivas de esta neoplasia.

 

 

Foto Nº 4: CCEc inv. De región fronto-auricular en un felino totalmente blanco.

 

 

Esta subdivisión se realizó considerando que estos grupos tienen un comportamiento distinto en cuanto a la evolución, al tratamiento y  al pronóstico.

Con  el mismo criterio se consideró importante subdividir al  C.C.E.c. invasivo nasal en tres estadíos según la lesión presente en el momento de la consulta :

    *Estadío I : eritema

    *Estadío II : costras

    *Estadío III : lesión ulcerativa

Aspectos clínicos. El C.C.E.c. inv. felino se presenta clínicamente con erosiones, escamas y costras que luego se profundizan dando un aspecto crateriforme. Estas lesiones sangran profusamente al ser traumatizadas, aunque el trauma sea muy leve.

En términos generales podemos decir que el C.C.E.c. inv. se infiltra localmente y rara vez produce metástasis, si lo hace afecta a linfonódulos regionales y pulmones.8,10

Como se vio en la clasificación, la localización más frecuente (aproximadamente el 80%)12 es en la piel  de la cabeza, en particular áreas glabras de las orejas, región fronto-auricular, plano nasal, labio superior y párpados. También puede afectarse el epitelio subungueal de los dedos. Una cicatriz de una herida traumática o quirúrgica puede ser asiento de un C.C.E.c. inv.

Grupos de riesgo.  Para la mayoría de los autores consultados, aparece con mayor frecuencia en gatos con un promedio de edad de nueve años.  Ruslander12 afirma que el promedio es de 11,4 años, pero ha encontrado casos de C.C.E.c. inv. en pacientes de un (1) año. Los gatos blancos tienen una frecuencia trece (13) veces mayor  que otros gatos y no hay predisposición sexual ni racial.11,12 Si bien la enfermedad tiene mayor incidencia en gatos que deambulan libremente y en climas soleados,  también debe esperarse su aparición  en animales de departamento pues la radiación que ingresa por una ventana  no es bloqueada totalmente  por el vidrio.10,12

Diagnóstico. En el gato un porcentaje superior al 65% de las neoplasias cutáneas presentan características histológicas malignas y se comportan de forma agresiva a nivel local. Esto hace que el diagnóstico precoz y la terapia temprana cobren importancia, pues la mayoría de ellas tienen un pronóstico favorable si son tratadas a tiempo.1 Si bien el C.C.E.c. inv. tiene una presentación clínica característica en los felinos, conviene diferenciarlo de otras patologías cutáneas  para una decisión  terapeútica  oportuna. Tal es el caso de la D.A.C., estado preneoplásico del C.C.E.c. inv. Si la exposición solar continúa algunos casos de D.A.C. evolucionan en meses o años al C.C.E.c. inv. ; y debido a que es prácticamente imposible diferenciar  desde el punto de vista clínico la D.A.C. del C.C.E.c. inv., el estudio histopatológico cobra  importancia fundamental en el diagnostico de esta enfermedad. Lo mismo ocurre con  el granuloma eosinofílico y los procesos inmunomediados que  pueden confundir el diagnóstico clínico, principalmente  estos últimos que se ven agravados por los rayos U.V. 12

Se debe sospechar  de lesiones en la región de la cabeza que no cicatrizan y que los propietarios la consideran “heridas de peleas” retrasando así la consulta.

Las muestras para el diagnóstico histopatológico  deben obtenerse de manera laminar y no en cuña, pues de esta última manera se facilita la infiltración de células neoplásicas a planos profundos.8

Tratamiento. Las alternativas terapéuticas pasan por la ablación quirúrgica, criocirugía, quimioterapia, radioterapia y fotoquimioterapia.

La ablación quirúrgica agresiva mencionada como principal herramienta terapéutica está asociada a cirugías mutilantes y con altas tasas de recurrencias.

Para algunos autores la criocirugía es eficaz solo para lesiones  tempranas, diminutas, superficiales  y no invasivas.10,11,12 Otros afirman que tiene un 50% de éxito y alta tasa de recurrencia , aproximadamente un 80 %.3,8

En la bibliografía consultada no se desarrolla en profundidad el tema de la quimioterapia, incluso algunos autores desestiman el uso de la misma en el tratamiento del C.C.E.c. felino.4

También se menciona el uso de retinoides, drogas que actúan favoreciendo la diferenciación celular hacia un patrón normal e inhibiendo el desarrollo de otras células por medio de la inducción de la apoptisis.9 Parece ser que los retinoides  no sirven como tratamiento primario de la enfermedad, pero serían útiles para controlar el estado libre de enfermedad posterior a la remisión completa obtenida por otros métodos.6

Recordamos que uno de los principales problemas relacionados con todas las neoplasias agresivas o semiagresivas localizadas en la cara es la falta de posibilidad de trabajar con el adecuado margen de seguridad cuando se plantea la cirugía o la criocirugía como herramientas terapéuticas. La principal complicación surgente de este problema es un alto porcentaje de recurrencia posquirúrgica. A ésto se le suma un problema adicional : el sol y la sensibilidad del animal a padecer C.C.E.c. inv. seguirán existiendo.

Prevención. Las medidas preventivas consisten en la anulación del contacto del animal con el sol, uso de tatuajes y filtros solares. También es de suma importancia el reconocimiento precoz de las lesiones neoplásicas para una terapia oportuna.10,11,12

 

OBJETIVOS

Fueron varios los factores que motivaron la realización de este trabajo. Entre ellos la gran incidencia del C.C.E.c. inv. en la población felina. Según se estima el C.C.E.c. inv. felino es el segundo en casuística después del tumor de células basales.1,12

La mejor calidad de vida que tienen en la actualidad estas mascotas ha determinado una mayor longevidad de las mismas y por lo tanto ha incrementado la incidencia de los tumores en general y del C.C.E.c. inv. en particular ; recordemos que se presenta con mayor frecuencia en animales cuyo promedio de edad es de nueve años. No obstante, es lógico pensar que la destrucción que ha sufrido la capa de ozono en estos últimos años ha influido la aparición de esta enfermedad en gatos de menor edad.

Otro factor importante lo constituyen los propietarios quienes  exigen  a su veterinario resolver los problemas oncológicos de sus mascotas con un sufrimiento terapéutico mínimo y sin recurrir a la eutanasia.

En este trabajo se analiza la utilización de la crioterapia como único tratamiento, determinando éxitos, fracasos, ventajas y limitaciones ; para luego, en un trabajo posterior, cotejar esta disciplina con otras alternativas terapéuticas usadas en nuestro medio, con el fin de poder arribar en el futuro a una determinación estadificada de cual utilizar en cada uno de los distintos tipos de C.C.E.c. inv.

 

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

Todos los animales estudiados fueron felinos que padecían C.C.E.c. inv. y tenían propietario. No se diferenciaron ni sexo, ni edad en la elección del tratamiento.

En todos los casos el diagnóstico del C.C.E.c. inv. se hizo a través de estudios histopatológicos (biopsia laminar).

Crioterapia. En este trabajo adoptamos el término crioterapia en lugar de criocirugía, pues consideramos que el  sufijo cirugía implica necesariamente incisión, cosa que no ocurre en nuestra técnica (Farrel, 1978 y Turner 1984).5 Como criógeno se utilizó el nitrógeno líquido cuya temperatura potencial es de -196 grados centígrados. Este criógeno es inodoro, no tóxico ni inflamable, de modo que es muy fácil de transportar.13 Como depósito de nitrógeno líquido utilizamos un termo para inseminación artificial con una capacidad de 20 litros. Como unidad crioquirúrgica (elemento con el cual se aplica el nitrógeno líquido) utilizamos un equipo Crio-Surg Frigitronics con puntas aplicadoras intercambiables para la modalidad “spray” y  la modalidad contacto según el tamaño y las características de la lesión.

 

Preparación del paciente

Para realizar  la crioterapia los animales fueron sometidos a una anestesia general. En el área crioquirúrgica se realizó tricotomía y antisepsia con solución jabonosa de iodo povidona. Las áreas circundantes de tejido sano se protegieron con pomadas a base de lanolina y vaselina.

En la modalidad “spray” el nitrógeno líquido contactaba directamente con el área a tratar. La punta utilizada se colocó a 0,5 a 1 cm. de distancia del tejido a congelar.

En la modalidad contacto, la punta congelada de la unidad crioquirúrgica fue la que contactaba con el área a tratar (foto 5)..

 

 

Foto Nº 5: Aplicación de crioterapia con punta de contacto en pequeñas lesiones de un CCEc inv. de la región fronto-auricular.

 

 

Este método de congelación lo utilizamos sólo

en lesiones pequeñas, sobre todo en región fronto-nasal, orejas y párpados.

Sea cual fuera la modalidad elegida, el área congelada se extendió 5 mm. más allá de la lesión como lo señala Greiner  en sus trabajos.7

El monitoreo del frío se hizo con la observación y palpación de la esfera de hielo que se forma en el tejido blanco después de la aplicación del criógeno. Esto es de suma importancia, especialmente en el caso del C.C.E.c. inv. del plano nasal que interesa planos profundos,  ya que se ha comprobado experimentalmente que la profundidad de la congelación es igual  o ligeramente inferior al radio del tejido congelado en el tiempo de exposición correcto.5,14

Se utilizó el método de congelación rápida-descongelación lenta . Se hicieron como mínimo dos congelaciones en cada caso. Entre congelación y congelación mediaban 15 a 20 minutos, período que permitía la descongelación lenta.

La crionecrosis resultante generaba un exudado mal oliente, efecto que se mantenía durante varios días y que fuera advertido a los propietarios antes del tratamiento.

 

RESULTADOS

 

Los resultados obtenidos con las distintas modalidades terapéuticas se resumen en los cuadros 1 y 2.  Los porcentajes de recurrencia se midieron a los 4, 6 y 12 meses post-tratamiento.

De los animales tratados solo uno, con C.C.E.c. inv. del pabellón auricular y área fronto-auricular, desarrolló metástasis temprana. Cabe destacar que en el C.C.E.c. inv. la muerte no se produce por la metástasis en sí misma, sino por una disminución en la calidad de vida del animal que determina en los propietarios la decisión de realizar la eutanasia.

 

Cuadro 1. Resultados de la crioterapia en el C.C.E.c.inv. en otras áreas :

 

 

n          4 meses          6 meses          12 meses                

10            0%                  0%                  10%

 

 

Cuadro 2. Resultados de la crioterapia en el C.C.E.c. inv. del plano nasal :

 

 

                 estadío I                         estadío II                         estadío III

          % de recurrencia            % de recurrencia           % de recurrencia

      n    4 m   6 m   12 m        n    4 m   6 m   12 m        n   4 m   6 m   12 m            

     2      0%    0%      0%      2     0%    0%      0%        6    16%  33%   33%

 

 

 

 

 

DISCUSIÓN

 

 

Si tenemos en cuenta  lo enunciado por la mayoría de los autores consultados, la cirugía convencional pareciera ser  la alternativa terapéutica más importante, y la criocirugía sólo debiera  aplicarse a lesiones preneoplásicas o neoplásicas diminutas. 3,10,11,14  Sin embargo, este trabajo rescata a la crioterapia como una alternativa de la cirugía convencional desde un punto de vista de ataque local quirúrgico, más allá del tamaño de la lesión.

Son muchas las ventajas de esta técnica al compararla con la cirugía clásica :

a)      Se realizan 2 o 3 ciclos de congelación-descongelación que mejoran el margen de seguridad.

b)        La posibilidad de hemorragias es casi nula debido a que los vasos se trombosan y se ocluyen después de la congelación.7

c)      Permite trabajar en algunos casos avanzados, principalmente de pabellón auricular, sin recurrir a técnicas de colgajos o injertos.

d)      No existe la posibilidad de dehiscencia.

e)      El criógeno utilizado (nitrógeno líquido) es económico e inocuo tanto para el paciente como para el operador.

f)        Es una técnica fácil de realizar.

g)      Posibilidad de realizar “retoques”. Esto significa hacer nuevas sesiones de crioterapia en días o semanas posteriores a la primera, combatiendo de esta forma recurrencias detectadas a simple vista o con exámenes histopatológicos.

h)      Menor tiempo quirúrgico que se traduce en menor tiempo de anestesia.5,7 Esto es importante si consideramos que la mayoría de los animales tratados son seniles y con un mayor riesgo anestésico, pero relativo cuando se trata de un C.C.E.c. inv. de plano nasal, pues el tiempo que se tarda en hacer 2 ciclos de congelación-descongelación , supera al tiempo empleado en hacer una técnica de resección simple en dicha región.

i)        Greiner afirma que se produce analgesia postquirúrgica  en el área congelada por destrucción de terminaciones nerviosas.7  No obstante, en la zona que circunda  al tejido congelado se produce una severa reacción inflamatoria que provoca dolor en los primeros días del período postoperatorio.

j)        Crioinmunidad. La criodestrucción de tejidos neoplásicos libera antígenos que provocan una respuesta inmunológica tumoricida. Este mecanismo inmunológico podría aprovecharse para el tratamiento de la metástasis.5,7 Si bien todavía es un tema discutido,5 se debería tener en cuenta.

 

Las complicaciones con la crioterapia se observaron principalmente en casos avanzados de C.C.E.c. inv. de plano nasal en estadío III, donde la gran tumefacción que se genera después de la congelación dificulta la respiración del paciente en los días subsiguientes (foto 6).

 

 

Foto Nº 6: Estenosis de orificio nasal izquierdo a las pocas horas de aplicar crioterapia en un CCEc inv. de plano nasal.

 

 

En algunos casos se observó rinitis infecciosa secundaria a la crioterapia que debieron ser controladas con antibioticoterapia. En otros casos se provocó estenosis irreversible de los orificios nasales.

En el C.C.E.c. inv. de otras áreas de la cabeza y cuello, la única complicación, aunque infrecuente,  fue la excesiva congelación que a veces se infligía al tejido blanco y que afectaba en forma indirecta a los tejidos sanos circundantes. (Fig. Nº 7)

 

 

Foto Nº 7: Secuela de una congelación excesiva al tratar un CCEc inv. en pabellón auricular.

 

 

Si bien los resultados no fueron desalentadores, queda abierta la posibilidad de mejorar los porcentajes de recurrencias sumándole a ésta disciplina el uso de quimioterapia y retinoides. (Cuadro Nº 3)

 

 

Uno de los factores fundamentales para el éxito del tratamiento es que el animal no esté expuesto al sol principalmente entre las 10 y las 17 horas. Esta condición es imprescindible y se debe adoptar mientras viva el animal. Muchas recurrencias y fallas terapéuticas se han observado en gatos que no han podido cumplir con este requisito.    

 

 

CONCLUSIÓN

 

 

 

Sin tener un análisis estadístico, pero  basándonos en la conducta biológica de esta enfermedad, la crioterapia no cumple con los requisitos de una herramienta terapéutica única para las formas agresivas de este mal : el C.C.E.c. inv. de plano nasal y el C.C.E.c. inv. de párpados ; por lo que se sugiere continuar evaluando alternativas multidisciplinarias.

Se insiste en el diagnóstico temprano a través de la biopsia laminar, diferenciando la D.A.C. del C.C.E.c. inv., y actuar con la terapia adecuada lo antes posible. Perder tiempo esperando el comportamiento que tendrá la lesión se puede considerar  negligencia.

Destacamos el rol del Médico Veterinario en la educación del propietario con un animal de riesgo,  riesgo que persistirá durante toda su vida.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

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