ENCEFALITIS ESPONGIFORME FELINA (1)

 

Maria Grazia Pennisi
Departamento de Medicina y Farmacología Veterinaria
Universidad de los Estudios de Messina

(1) Traducido de la revista Obiettivi & Documenti Veterinari Nº 10, 1995.

Objetivo

La reciente aparición en Sicilia de casos de BSE en bovinos importados desde el Reino Unido ha generado en nuestro país un gran Interés por las EET. Después de una reseña de las características y la historia de la EET del hombre y de los animales, el artículo describe los aspectos clínico-epidemiológicos de la FSE siendo esta la última EET identificada en una especie doméstica.

Palabras Claves
Gato, encefalopatía espongiforme

La Encefalopatía Espongiforme Transmisible alcanza numerosas especies animales incluyendo al hombre * (Kimberlin, 1990). El Scrapie de la oveja y de la cabra ha sido siempre considerada el prototipo de esta enfermedad *(Kimberlin, 1990; Wells e McGill, 1992) sobre todo porque tiene más de 200 años de historia *(Comber, 1772 ciudad de Parry, 1983), una vasta difusión geográfica (la excepción es sólo Oceanía) en función de una transmisibilidad ya sea vertical (galactógena o transplacentaria) u horizontal (por sí misma o a través escarificaciones) *(Fraser, 1990).

El agente causal se distingue por la extraordinaria estabilidad fisicoquímica, la capacidad de no inducir respuesta inflamatoria o inmunitaria alguna en el hospedador y la naturaleza bioquímica no convencional que lo distingue de los virus en general (Agente Transmisible No Convencional) * (Dimberlin, 1990).

La particular naturaleza de este agente ha abierto la entrada a una serie de especulaciones que ha revolucionado el dogma de la biología. La forma modificada de una proteína de un hospedador (PrP35/37) y su forma lítica (PrP27) constituye el agente infectante que solamente por digestión de su propia síntesis mediante la modificación configuracional (de la estructura secundaria de la proteína) de una proteína normal precursora (PrP), proteína del prión producida en la célula nerviosa del huésped sano *(Gajduscek, 1990). El monómero infectante (Prp27), o sea un fragmento de 27kDa, que resulta de la hidrólisis del tejido cerebral infectado y no del sano, puede polimerizar o cristalizar dando origen a la placa amiloidea y a las SAF (Scrapie Associated Fibrils) *(Gajdusek, 1990) cuya presencia constituyen un importante significado diagnóstico. La EE tienen como característica un largo período de incubación y lesiones progresivas con un final invariablemente letal *(Kimberlin, 1990). Las lesiones anatomopatológicas están confinadas al SNC y consisten en un proceso degenerativo que se manifiesta a través de típicas vacuolizaciones de la sustancia gris responsable de la denominación de este grupo de encefalopatías *(Kimberlin, 1990).

La Encefalopatía Espongiforme en el humano * (Bugiani, 1990; Brown y col., 1994) se manifiesta como la rara enfermedad de Creutzfeldt-Jakob esporádica o excepcionalmente familiar y la más rara aún conocida como el síndrome de Gertzman - Straussler - Scheinker. Una tercera forma, el Kurú, estaba rpresente en un pueblo de Nueva Guinea y prácticamente desaparecida después de la abolición de la práctica del ritual del canibalismo lo que permitía su transmisión.
Estas tres formas de demencia humana se distinguen de otras, epidemiologicamente más importantes en el hombre, como el mal de Alzheimer, debido a la transmisibilidad, ya que las primeras debieran pasar la barrera intrerespecífica *(Buggiani, 1990). La transmisibilidad de las E Scrapie símiles ha sido confirmada experimentalmente también en animales de laboratorio (Primates Gatos Topos Furetto Criscetos) *(Gibbs e Gajdusek, 1973).

Particularmente el Gato resulta susceptible al agente de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob* (Gibbs e Gajdusek, 1973; Mayer e Coll., 1979; Amyx e coll., 1983) pero no aquel EEV.

Estudios recientes* (Manuelidis e Manuelidis, 1993) han sugerido de que el agente de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob está notablemente difundido. Efectivamente se ha transmitido por la inoculación a criscetos con la sangre de 26 voluntarios sobre un total de 30, los que eran sanos y sin historia familiar de demencia. La infección podría por lo tanto tener alguna difusión endémica y la expresión de la enfermedad (por suerte rara) estaría ligada a numerosos factores ya sea inherentes al huésped o ya sea a las posibles variaciones de la virulencia del agente infectante.

La influencia del factor genético en el Scrapie ha sido estudiada sobre todo en el ratón y en la oveja*(Kimberlin, 1990). En la última especie la mayor susceptibilidad a la infección y la duración del período de incubación están controladas por el gen Sip del que se conocen sólo dos formas alelas. En el ratón, en cambio, el gen Sinc controla la invasión del tejido nervioso pero no del tejido linfoide* (Kimberlin, 1990) y parecería ser que la síntesis de la PrP es codificada por el gen antes mencionado (Sinc).

Hacia fines de 1986 la Encefalitis Espontánea Scrapie símil se había encontrado, aunque en pocos casos, tanto en el hombre como en los pequeños rumiantes: solamente en tres especies animales (tabla 1) el visón de criadero* (Burger y Hartsough, 1964; Hartsough y Burger, 1965) el ciervo mulo *(Williams y Young, 1980) y el ciervo nobile* (Williams y Young, 1982).

Tabla 1 - Cronología del reconocimiento de la Encefalopatía Espongiforme Espontánea de los animales. (Wells y McGill, 1992, modif.).
HUESPED
ENFER MEDAD
PRIMER RECONOCIMIENTO
Oveja Scrapie
1730
Cabra Scrapie
?
Visón (Mustela vison) TME *
1947
Ciervo Mulo (Odocoileus hemionus emionues) CWD **
1967
Ciervo Nobile (Cervus ealaphus nelsoni)

CWD **

BSE ***

1679

1985

Bovino Encefalopatía Scrapie simil
1986
Nyala (Tragelaphus angasi) Encefalopatía Scrapie simil
1987
Antílope Camello (Oryx gazella) Encefalopatía Scrapie simil
1989
Taurotrago(Taurotragus oryx) Encefalopatía Scrapie simil
1989
Orix Blanco (Oryx leucoryx) Encefalopatía Scrapie simil
1989
Tragelafo (Tragelaphus strepsiceros) Encefalopatía Scrapie simil
1990
Gato Encefalopatía Scrapie simil
1992
Guepardo (Acinonyx jubatus) FSE ****
1992
Puma (Felis concolor)

Encefalopatía Scrapie simil

Encefalopatía Scrapie simil

* Encefalopatía Transmisible del Visón ** Enfermedad Crónica Emaciante
*** Encefalopatía Espongiforme Bovina **** Encefalopatía Espongiforme Felina

El surgimiento de la Encefalitis Transmisible del Visón (TME) ha sido atribuido al consumo de carnes de rumiantes infectados * (Marsh y Hanson, 1979; Robinson y col., 1994) demostrando así que la transmisión entre especies del agente del Scrapie puede ocurrir también en condiciones naturales por la vía digestiva. Mientras que para el ciervo mulo y el ciervo nobile, se ha tratado solamente de casos de enfermedad aislados, que se han verificado en los EEUU, para la TME la cantidad de casos rondan los 50 focos en todo el mundo* (Fraser, 1990) provocando perdidas notables en los criaderos de visones. Sin embargo se trata de daños de poca importancia si se comparan con aquellos que se produjeron a partir de la segunda mitad del año 80 debido a la explosiva aparición de la Encefalopatía Espongiforme que atacó al ganado bovino del Reino Unido. Contemporáneamente la enfermedad se ha manifestado en 5 nuevas especies de rumiantes selváticos criados en el Zoo del Reino Unido * (Jeffrey y Wells, 1988; Fleetwood y Furley, 1990; Dirkwood y col,. 1990) (tabla 1). Sucesivamente (tabla 1 ) y siempre en el mismo país se ha manifestado en el gato*(Wyatt y col., 1990; Legett y coll., 1990; Pearson y coll., 1991; Wyatt y col., 1991), en 1 puma (Willoughby y coll., 1992) * y en 1 guepardo en este último nacido en el Reino Unido en el Zoo de Marwell en 1986 y fue cedido al Zoo de Perth (Western Australia) en 1989 y donde desarrollo la enfermedad* (Peet y Curran, 1992).

La explicación de lo que acaeció en el Reino Unido desde 1985 en más se explica por los cambios en la tecnología, elaboración y transformación de los subproductos de la maceración *(Morgan, 1988; Kimberlin, 1990) en particular el empleo de solventes orgánicos para extracción de lípidos y el uso de temperaturas más bajas de cocción. Se concluye entonces que las harinas de carnes obtenidas con los subproductos del sacrificio de los ovinos han sido el resultado de la aparición del agente del Scrapie. La BSE ha llegado contemporáneamente al ganado bovino en todo el país, sin embargo preferentemente en la parte meridional* (Kimberlin, 1990). en vacunos lecheros de raza Frisona* (Kimberlin, 1990; Bradley y Wilesmith, 1993) cuya dieta está representada fundamentalmente por Proteínas de origen animal, se halló un perí odo de incubación más largo de la enfermedad (2,5 a 8 años). Posteriormente se observó que el contagio podría provenir además del uso de otros tejidos de origen vacuno infectados*(Anon, 1988). En Julio de 1988 comienzan a alimentar a los rumiantes con proteínas obtenidas de los mismos rumiantes con el fin de impedir nuevas infecciones*(Bradley, 1994; Wilesmith, 1994). Con la adopción de esta medida ha declinado la incidencia de la BSE*(Bradley y Wilesmith, 1993; Bradley y coll., 1993; Kimberlin, 1993; Taylor, 1994) confirmándose así la naturaleza del contagio a través de los alimentos de esta enfermedad la que ha derivado en pérdidas de miles de cabezas de ganado (170.000 en el Reino Unido )* (Guarda y coll., 1994).

La infección de los rumiantes salvajes que se han enfermado en el Zoo del Reino Unido tendría el mismo origen de la epidemia de BSE y sólo para el taurotrago (Antílope africano) se ha sospechado la transmisión vertical* (Kirkwood y coll., 1992) u horizontal por contacto directo o indirecto*(Kirkwood y coll., 1993; Kirkwood y coll., 1994).

Por el consumo de carcasas infectadas se sospecha el contagio en el Puma*(Willoughby y coll., 1992) y Guepardo* (Peet y Curran, 1992).

La BSE ha aparecido aunque esporádicamente en otros países: casos autóctonos han sido registrados en Irlanda, Suiza y Francia mientras que en Alemania, Islas Malvinas, Omán, Dinamarca, Portugal y Canadá todos los animales afectados fueron importados del Reino Unido * (Schudel y coll., 1994). En referencia a lo antes mencionado se registró un foco en la Pcia. de Trapani * (Guarda y coll., 1994) en Italia, la que podría poner de manifiesto la posibilidad de la importación de animales desde el Reino Unido después del año 1988, eludiendo así las normativas vigentes para esa época.

Encefalopatia Espongiforme del gato

Epidemiología

La epidemiología de la encefalopatía espongiforme felina recalca en parte a aquella de BSE y se piensa por lo tanto que puede deberse a la misma fuente de contagio. La FSE se ha manifestado efectivamente, en forma imprevista en varias localidades del Reino Unido y sólo en ese país, a partir de finales de 1989*(Wyatt y coll., 1990; Leggett y coll., 1990; Wyatt y coll., 1991).

De abril de 1990 a agosto de 1994 se han diagnosticado 54 casos de FSE * (Hewicker-Trautwein, 1994) por lo tanto no se puede hablar de una epidemia del gato como en el vacuno.

Todo lo acontecido indudablemente aumenta los motivos de alarma debido a la capacidad demostrada por el agente del Scrapie de efectuar en la naturaleza pasajes entre especies. Falta esclarecer cuándo ha sido exactamente el inicio de la exposición del gato a la infección y cuál ha sido el alimento contaminant, ya que los datos anamnésicos hasta el momento no han resultado efectivos en este sentido. Aún cuando el agente del Scrapie no parece infectar al gato* (Morgan, 1988), no se puede excluir que su pasaje en la especie vacuna haya modificado la patogénesis hacia los felinos. De todos modos se ha reconocido que en el Reino Unido, la Pet Food Manufacture Association, a la que se halla adherido el 95% de los productores del sector ha desaconsejado a sus adherentes el uso de los subproductos de la faena de los animales sospechosos para la confección de los alimentoso para los perros y gatos, reglamentación que fuera puesta en vigencia previa a la de los humanos*(Meldrum, 1990).

De la descripción de los datos más arriba mencionados* (Gruffydd-Jones y col., 1991; Wyatt y col., 1993) se desprende que la edad de los gatos afectados oscila entre los 4 y los 9 años. Aunque se ha registrado un rango muy amplio (1 a 14 años) la edad promedio es de 6.6 años de acuerdo a la hipótesis de una enfermedad con un prolongado período de incubación*(Gruuffydd-Jones y col., 1991). La mayor parte de los sujetos son masculinos y de raza indefinida pero no hay que olvidar a los de raza para los que no hay aun una conclusión firme.

Sintomatología y Diagnóstico Diferencial

En todos los casos descriptos*(Wyatt y col., 1990; Leggett y col., 1990; Wyatt y col., 1991 - 1993; Gruffydd-Jones y col., 1991) la FSE se inserta gradualmente a lo largo de algunas semanas o meses. El primer síntoma de evidencia es generalmente un cambio en el comportamiento del animal (agresividad injustificada o tendencia a esconderse). La ataxia cerebelar (hipermetría, dismetría, lordosis, cabeza desviada y/o temblor, movimientos de pedaleo) aparece a menudo con los signos de ataxia vestibular central que impiden al animal cumplir con sus funciones orgánicas normales. Luego en orden decreciente de frecuencia se pueden observar: hiperestesia (a los estímulos tanto táctiles como auditivos), polifagia, una alteración del interés por el aseo del pelaje (grooming exagerado o reducido) , hipersalivación, polidipsia, midriasis, temblores y rechinar de dientes. No existen alteraciones biohumorales ligadas directamente al cuadro clínico ni tampoco alteraciones del LCR*(Gruffydd-Jones y co., 1991).

Los síntomas son exclusivamente del tipo neurológico y de evolución progresiva y no esta influenciada por eventuales tratamientos terapéuticos. Por ello los animales afectados indudablemente son sacrificados.

Siendo la FSE por lo tanto una enfermedad neurológica del tipo multifocal y de carácter progresivo, el diagnostico diferencial apunta a determinados signos clínicos del SNC de naturaleza inflamatoria, tóxica o metabólica. En estos casos sin embargo, infecciones por FIV, FeLV, FIP o toxoplasma, envenenamiento con Pb, encefalopatía hepática el diagnóstico puede confirmarse mediante exámenes de laboratorio, así como también la (avitaminosis B1) ex invantibus.

En el caso de la rabia el inconveniente del diagnóstico diferencial es mucho más delicado por sus graves consecuencias Zoonóticas. En los sujetos considerados de riesgo, una vez colectados los datos anamnésicos, conviene seguramente tomar recaudos o medidas cautelares a fin de prevenir el contagio del hombre y otros animales. El elemento diferencial importante entre la rabia y la FSE es el curso, mucho más breve en la primera produciéndose la muerte del animal tan pronto como 1 semana * (Blancou y Pastoret, 1992).

Diagnóstico

Visto que el agente de la FSE que esta presente en el SNC, no induce una respuesta inmunitaria en el huésped y ni siquiera alteración biohumoral característica, el diagnóstico puede confirmarse sólo post mortem. Hasta el mismo examen anatomopatológico no constituye un elemento significativo.* (Wyatt J.M y col., 1993)

El examen histológico* (Wyatt y col., 1991 - 1993) en cambio muestra la presencia de lesiones características en la Sustancia Gris. En particular la presencia en el neurópilo de vacuolas de tipo espongiforme (Wyatt y col., 1991) con pequeñas zonas redondeadas opticamente vacías. Todo el tronco nervioso esta interesado aunque no con la misma intensidad : Cuerpo geniculado medial, Tálamo y Cuerpo estriado presentan las lesiones mas graves. A menudo está comprometida también la corteza cerebelar y cerebral, esta última sobre todo en los estratos más profundos.

Las vacuolizaciones pueden afectar también el cuerpo de las neuronas a nivel peri nuclear. En este caso las vacuolas son en gral. grandes, pueden hallarse solas o en grupos con márgenes netos que a menudo deforman el cuerpo celular. Este segundo tipo de vacuolización se encuentra sobre todo en el núcleo del rafe, en el núcleo dorsal del vago, en los núcleos vestibulares de la médula oblonga y en el núcleo rojo del mesencefalo: ocasionalmente en la médula espinal. Es en este último lugar donde se presentan la mayor cantidad de vacuolizaciones en el ámbito de la sustancia blanca la que se asocia a degeneraciones axonales a menudo en los tractos piramidales.

Siempre esta presente una reacción glial que implica astrocitosis y microglia.

La distribución de las lesiones microscópicas resulta por lo tanto mucho más amplia en la FSE respecto de la BSE, pero, presentan respecto a la Scrapie, una prevalecencia de lesiones de vacuolización de tipo Espongiformes.*(Wyatt y col., 1991).

La sola presencia de vacuolizaciones neuronales no quiere decir que se confirme la diagnosis de la BSE porque tales lesiones no son patognomónicas de la EET y por otro lado en casos raros de Encefalopatías Scrapie símiles pueden no ser evidentes como así también no evidenciar signos en la fase preclínica.*(Wyatt y col., 1991; Wells y McGill, 1992). Por tal motivo el diagnostico de la FSE se considera confirmado solamente recurriendo a métodos de investigación específicos:

  1. Evidenciación de la presencia de PrPsc, o sea la PrP modificada del Scrapie mediante Western Blott. Desarrollado sobre una fracción de corteza cerebral oportunamente digerida y dispuesta a un gel de policrilamida (SDS).
  2. Observación de las fibrillas asociadas al Scrapie (SAF = Scrapie Associated Fibrils).

Además una última posibilidad para confirmar el diagnóstico puede desarrollarse a través de la inoculación de ratoncitos con material cerebral sospechoso *. (Fraser y col., 1994).

A pesar de que la transmisión experimental ha tenido un límite de espera muy largo a causa de una incubación que dura de 304 a 573 días, tiene una innegable ventaja de poder ser efectuada aún utilizando material cerebral fijado en formalina *(Fraser y col., 1994).

Conclusiones

La FSE, considerada una enfermedad nueva de vida a la corta observación retrospectiva *(Gruffydd-Jones y col., 1991) está considerada una importante causa de ataxia en el gato e incluso cuando del diagnóstico diferencial del disturbio neurológico del adulto que comprende este tipo de sintomatología, especie en todos los casos en la que evidencia una afección neurológica multifocal (presencia contemporánea del disturbio del comportamiento) y de tipo progresivo. Considerando que actualmente la enfermedad se ha manifestado solamente en el Reino Unido es imposible olvidar que la BSE en cierto modo ha sido importada, así se puede observar el caso observado en Australia de un Jaguar*(Peet y Curran, 1992).

Afortunadamente es probable que la FSE no tenga una dimensión endémica como el Scrapie o la BSE; en el primero de los casos porque en el gato se comportaría como un hospedador no propio*(Gruuffydd-Jones y col., 1993) (en el que solo se infecta el tejido nervioso y en el que no se puede ver una transmisión vertical u horizontal, en el segundo caso porque ello es puramente un hospedador con fondo ciego, en el cual no ha podido actuar el contagio alimentario intraespecífico como en el caso del bovino que ha amplificado el contagio y posiblemente reducido el período de incubación de la enfermedad*(Bruce y col., 1994). Es auspicioso que la FSE, confirmando que la misma es derivada del contagio a través de material infeccioso del bovino afectado por la BSE (sobretodo alimentos, aunque no se puedan excluir vacunas, fármacos o material de sutura) continúa su declinación de la análoga enfermedad del bovino*(Bradley y Wilesmith, 1993; Bradlet, 1993; Kimberlin, 1993; Taylor, 1994). Tendría así cerca de diez años después el mismo destino que la disautonomía felina síndrome neurológico que como apareció improvistamente entre los gatos del Reino Unido*(Key y Gaskell, 1982)es excepcionalmente aparecida en otros países en los que se encuentra Italia*(Buonacaccorsi, 1985; Pennisi y Catarsini, 1988) y poco a poco ha ido desapareciendo sin que se haya podido descubrir la causa.


Traducción: Sra. Verónica R. Cesanelli de Artuso