Enfermedad Inflamatoria Intestinal en el Gato

Rubén M. Gatti M.V. (*)
Introducción
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) se define como una enfermedad inflamatoria idiopática crónica del intestino delgado aunque también puede comprometer al estómago y al colon. Esta inflamación crónica se caracteriza por la infiltración de la lámina propia de la mucosa y a veces más profundamente de diversos tipos celulares que indican un proceso inflamatorio. Muchas etiologías producen inflamación con infiltración celular, en estos casos se denominan con el nombre de la causa, por ejemplo, una infección por Giardias sp. o por Criptosporidium. Solo cuando se presenta el proceso inflamatorio y no se puede encontrar la causa, se denomina bajo el término de EII. Las sospechas etiológicas de la EII idiopática se centran en la respuesta a antígenos presentes en la luz intestinal como: bacterianos, dietéticos, parasitarios, etc , también se ha responsabilizado a fallas en la permeabilidad de la mucosa intestinal que permite una mayor exposición a dichos antígenos, y por último se ha postulado que podría ser una alteración autoinmune contra el propio epitelio intestinal.
Signología clínica:
La presencia de EII produce los siguientes signos clínicos:
1- Vómitos reiterados: puede ser el único signo clínico
2- Diarrea abundante del intestino delgado
3- Diarrea mucosa del intestino grueso, hematoquesia (Fig. Nº 1) y tenesmo
4- Pérdida de peso
5- Hipoexia y anorexia
6- Apetito aumentado en algunos casos
Fig. 1: hematoquecia
Exámen Físico:
Los gatos enfermos tienen un promedio de edad de 8 años, pero el rango es muy amplio. En general no se observan anormalidades a la revisación física, salvo que podríamos observar un paciente que ha adelgazado en los últimos meses. A la palpación abdominal se puede sentir en algunas zonas, un engrosamiento intestinal como cordones firmes de 0,5 cm de diámetro.
Diagnóstico Etiológico y Diferencial:
Diversos agente pueden producir una respuesta inflamatoria intestinal como ya vimos, por lo tanto el diagnóstico de la EII (idiopática) es un diagnóstico por exclusión, o sea hay que eliminar las posibles causas conocidas antes de hacer el diagnóstico de la misma. Por lo tanto debemos descartar la presencia de los siguientes agentes en la medida de lo posible:
1- Parásitos gastrointestinales
2- Infecciones bacterianas, virales y micóticas
3- Alteraciones alimenticias
4- Enfermedades neoplásicas
Todos estos agentes etiológicos y otros de origen desconocido pueden desencadenar una respuesta inflamatoria intestinal excesiva y descontrolada con diversos tipos de células inflamatorias como linfocitos, plasmocitos, eosinófilos, macrófagos, neutrófilos o la combinación de algunos de éstos.
Clasificación de Tams
Según Tams las EII se clasifican de acuerdo al tipo celular predominante en el infiltrado, asi tenemos:
1- Gastro-Enteritis Linfocítica- Plasmocítica
2- Enteritis Linfocítica benigna
3- Colitis Linfocítica- Plasmocítica
4- Gastroenteritis eosinofílica
5- Síndrome hipereosinofílico
Un concepto básico es que el diagnóstico de EII solo se puede establecer con Biopsia.
Gastroenteriritis Linfocítica-Plasmocítica
Signos clínicos: la presentación de vómitos y pérdida de peso son
los más corrientes, luego aparece la diarrea de intestino delgado, o sea abundante
con dos o tres deposiciones diarias. Hay sugerencia que los machos son más
afectados y la edad promedio está entre los 6 y 8 años. Los gatos van adelgazando
en cuanto progresa la enfermedad y se pueden palpar asas intestinales engrosadas
en estadíos avanzados.
Laboratorio: se deben hacer hemograma, bioquímica sanguínea y completo
de orina, ya que algunos gatos pueden presentar colangiohepatitis y pancreatitis
asociada a la EII. Con elevaciones de las enzimas hepáticas a más del doble
de los valores normales o la presencia de hiperbilirrubinemia o el aumento
de los ácidos biliares, es necesario confirmar la patología hepática, con
punción para citología o biopsia. Una anemia arregenerativa moderada es frecuente
como consecuencia de la enfermedad crónica. Estudios de diagnóstico
por imágenes como la ecografía, determinan en los casos avanzados,
el engrosamiento de las paredes intestinales (Fig. Nº 2) y/o el compromiso
de ganglios mesentéricos.

Fig. 2: engrosamiento de las paredes intestinales
También pueden determinar la presencia de masas en otras zonas de la cavidad abdominal (por ejemplo en un linfoma). Sin duda el método más efectivo para la determinación de la EII es la endoscopía gastrointestinal y recto -colónica. Este método permite observar distintas alteraciones de la mucosa digestiva y luego a través de la biopsia, hacer un diagnóstico del tipo de infiltrado presente. (Fig. Nº 3)

Fig.3: endoscopia
Las biopsias por endoscopía (de mucosa) gastrointestinales son la prueba definitiva para determinar el infiltrado celular, deben hacerse varias (6 a 8 muestras) de distintos tramos del intestino aunque la mucosa parezca normal. La infiltración Linfo-plasmocítica es considerada por algunos autores como una lesión preneoplásica, que antecede al linfoma. Más del 20% de los casos de EII se acompañan con lesiones dermatológicas pruríticas en general en la zona de la cabeza, como consecuencia de una alergia alimentaria. En algunos pacientes se producen episodios agudos de diarrea y dermatitis pruriginosa.
Colitis Linfocítica-Plasmocítica
La alteración es básicamente la misma que en la gastroenteritis, solo que se manifiesta en el colon, en estos casos los signos clínicos son derivados de la inflamación del intestino grueso, con hematoquesia, mucosidad en la materia fecal, urgencia defecatoria con tenesmo, escasa presencia de vómitos y mantenimiento del peso corporal mientras no se complique con el intestino delgado (Fig. Nº 4).

Fig.4: imagen endoscópica de colitis
Diagnóstico diferencial
Los gatos que se presentan con anorexia, pérdida de peso, vómitos y/o diarrea durante más de 4 semanas, deberán ser estudiados en forma profunda para determinar la causa. Algunas de las etiologías siguientes pueden provocar una respuesta celular con infiltración de la mucosa como si fuera una EII, por lo tanto hay que diagnosticarlas para hacer el tratamiento correcto.
Un concepto importante es que una infiltración celular de la mucosa intestinal por sí sola no es diagnóstico de EII, si no se descartaron las etiologías posibles
Tratamiento
En general la EII se maneja con una combinación de dieta y drogas
moduladoras de la inmunidad.
La prednisolona es la droga de primer elección a una dosis
de 2 a 4 mg/kg cada 12 a 24 hs, bucal, la frecuencia se puede
ir disminuyendo luego de las primeras 2 o 3 semanas o a medida que ceden los
signos clínicos para lograr la menor dosis efectiva, puede llegar a administrarse
dos o tres veces por semana en forma continua.
Los corticoides de depósito como el acetato de metil prednisolona
a la dosis de 20mg/gato cada 4 a 6 semanas o el acetato
de triancinolona a la dosis de 2 a 4 mg/gato cada 4 semanas
pueden ser utilizados en el tratamiento inicial, pero luego será conveniente
pasar a tratamiento oral para tener mayor control de la dosificación.
Otros inmunosupresores se pueden utilizar si no hay respuesta a la prednisolona,
por ejemplo:
Clorambucilo: 2 mg/m2 /día inicial y luego cada 48
hs.
Azatioprina: 0,3 mg/kg/48 hs, bucal.
Con estos dos últimos medicamentos debe ser monitoreado el hemograma semanal
o quincenalmente por el riesgo de suprimir la médula ósea.
Junto a la prednisolona se suele utilizar el metronidazol a la dosis de 10 a 15 mg/kg /cada 12 hs bucal, esta droga además de su efecto antimicrobiano tiene también acción inmunomoduladora, lo cual mejora la respuesta de la prednisolona. Otro antibióticos se han indicado como la tilosina. en dosis de 10 a 20 mg/kg cada 12 hs bucal, y la amoxicilina a la dosis de 10 a 20 mg/kg cada 8 a 12 hs bucal. El tratamiento para la Colitis LP es básicamente el mismo, pudiéndose agregar en casos resistentes la sulfasalacina (droga 5-ASA) a la dosis de 10 a 20 mg/kg /día bucal, y la mesalamina a la dosis de 5 a 10 mg/kg/día, bucal.
Manejo dietético
No está claro el papel de la dieta en la etiología de la EII, tampoco se conoce la incidencia de los dos principales problemas de la dieta, la intolerancia y la alergia. No obstante se ha visto que muchos pacientes se benefician con una dieta hipoalergénica. También han sido de utilidad dietas de bajo residuo para la gastroenteritis LP y con alto contenido de fibra en las colitis LP. En algunos gatos hay mejoría con fibras insolubles y en otros con fibras solubles. Los gatos con alergia a la proteína de la dieta, pueden mejorar con una dieta de eliminación, o sea deben pasar a una proteína nueva y una fuente de hidratos de carbono sin gluten como arroz o papa. Esta dieta se hace por 6 a 8 semanas. Las nuevas dietas hipoalergénicas a base de proteínas hidrolizadas pueden ser una opción aunque en la práctica todavía no dan el resultado esperado. Normalmente es necesario administrar un mínimo de 4 semanas para ver resultados. Como dicen algunos expertos en este tema, hasta que el diagnóstico no tenga un buen grado de certeza, las pruebas dietéticas estarán regidas por el mecanismo de ensayo y error.
Manejo terapéutico general
Una vez hecho el diagnóstico de EII, se puede intentar un tratamiento progresivo de menor a mayor complejidad por ejemplo:
Gastroenteritis Eosinofílica y Sindrome Hipereosinofílico
La gastroenteritis eosinofílica, se define por la infiltración de la lámina propia con predominancia de eosinófilos, Algunos gatos pueden presentar también eosinofilia sistémica, (con más de 1000 eosinófilos por ml), en otros casos se puede presentar un síndrome hipereosinofílico (con más de 3000 eosinofilos por ml de sangre). Estos gatos tienen una invasión de eosinófilos en el tubo digestivo y otros órganos como hígado y bazo, y tienen muy mal pronóstico. La EII eosinofílica es un poco más agresiva en los signos clínicos, pero responde a dosis altas de la prednisolona (4 a 6 mg/kg/dos veces al día). Suelen tener una mayor engrosamiento de la pared intestinal que se palpa y se visualiza con la ecografía. Como la eosinofilia es una respuesta común a infecciones parasitarias hay que extremar los estudios tendientes a identificar estos agentes. El síndrome hipereosinofílico ha sido tratado con algún éxito con la combinación de Prednisolona, Metronidazol y Azatioprina en las dosis indicadas anteriormente y en forma temprana.
Conceptos importantes
Bibilografía
(*) Vicepresidente de AAMeFe