Distrés Respiratorio en Felinos

 

M.V. Daniel Moro

Hay ciertas particularidades propias que debemos tener en cuenta en el momento de atender a un felino con disnea; quizás la más importante es su mayor sensibilidad al stress.
Debemos diferenciar taquipnea (por dolor, cetoacidosis diabética, et.c) de taquidispnea en la cual además de aumento de frecuencia hay dificultad respiratoria.
En los casos en los que el paciente presenta una importante dificultad respiratoria, siempre como primer medida debemos iniciar oxigenoterapia; si el gato está muy estresado conviene sedarlo, por ejemplo con midazolam (0.2 a 0,5 mg / kg) combinado con nalbufina (0,5 a 1 mg/kg) o bien la misma dosis de midazolam con 5 a 10 mg/kg de ketamina IM. En casos de extrema agresividad una vía alternativa para la ketamina es la oral.


Oxigenoterapia

Las obstrucciones de vías aéreas superiores son menos comunes en gatos (excepto en razas braquicefalicas como el Persa, por neoplasias o por cuerpos extraños).
Una vez instaurada la oxigenoterapia y habiendo descartado una obstrucción de vías aéreas superiores, inmediatamente se procede a la auscultación torácica.
Si auscultamos dificultad espiratoria con silbidos es muy probable que nos encontremos ante un paciente en crisis asmática sobre todo si hay antecedentes de tos, y con más predisposición en siameses.
Si hay ausencia o disminución de sonidos respiratorios puede tratarse de ocupación del espacio pleural, ya sea neumotórax o efusión pleural.
Ante un patrón de disnea inspiratoria y espiratoria con rales leves un diagnostico diferencial sería neumonía.
La auscultación de soplo y/o ritmo de galope indica posible cardiopatía de base.
Justamente dentro de las características propias de los gatos esta la formación de efusión pleural en los pacientes cardiópatas, que no ocurre en los caninos (excepto algunos casos de taponamiento cardíaco).

Gatos con disnea sin disminución de sonidos pulmonares

Si hay signos de crisis asmática se procede a la corticoterapia con dexametasona a dosis de 1 mg/kg, siendo necesario sólo en casos “extremos” la aplicación de adrenalina 0,25 ml/gato IM (dilución 1:10.000). Es muy útil el uso de terbutalina a dosis de 0.05 mg/kg IM pero no esta aún disponible en nuestro medio. Pasada la crisis seguimos con prednisolona a dosis de 1 mg/ kg cada 12 hs disminuyendo paulatinamente la dosis hasta lograr la dosis mínima efectiva.


Gatos con disminución de sonidos pulmonares

Hernia diafragmática:
En general en la anamnesis hay datos de un trauma previo (aunque no es raro casos crónicos si el contenido es omento o yeyuno). Una vez confirmada radiológicamente en los casos agudos si hay estomago o hígado en cavidad torácica la cirugía no debe ser postergada. Mientras procedemos a la estabilización del paciente (fluidoterapia, analgesia, oxigenoterapia, etc) es útil que el animal esté tranquilo y con el tórax elevado con respecto al abdomen.

Neumotórax:
Está indicada la toraconcentesis si el neumotórax dificulta la respiración, aún sin confirmación radiológica. Los neumotórax leves se reabsorben en poco tiempo, no justificándose la maniobra.

Efusión pleural:
Los gatos son mucho mas proclives a padecer efusión pleural de distinto origen. En la emergencia debemos evacuarla para mejorar la eficacia respiratoria, obteniendo a la vez muestras con y sin EDTA para futuro análisis físico químico y citológico (es conveniente realizar extendido sobre portaobjetos y fijación al aire para preservar las células así como mantener refrigeradas las muestras de liquido).

Etiologías de efusión pleural en gatos

Trasudados
Exudados
Hemorrágico
Quiloso
Falla cardiaca Piotórax Trauma Falla cardíaca
Hipoproteinemia severa Peritonitis Infecciosa Felina Neoplasia Linfangiectasia
      Trauma de conducto torácico
      Idiopático

En los casos de efusión purulenta (piotórax) es útil realizar, luego de la evacuación total, lavados con solución fisiológica estéril reiteradas veces. De este modo disminuimos la carga bacteriana y restos de fibrina para una mejor eficacia de los antibióticos. También es útil la colocación de un tubo de drenaje torácico para lavados posteriores.
La antibioticoterapia utilizada en estos casos debe ser de amplio espectro hasta tener resultados de cultivo y antibiograma.

Metronidazol 5 – 10 mg/ kg EV cada 12 hs
Ampicilina 22 mg/ kg EV / SC cada 8 hs
Enrofloxacina 7,5 - 10 mg/ kg IM cada 24 hs

El quilotórax suele formase nuevamente en poco tiempo necesitando punciones sucesivas o bien colocar un tubo de drenaje torácico. En estos casos es común que forme una pleuritis constrictiva.

Técnica de Toracocentesis

Se preparan en forma aséptica ambas regiones costales, afeitando y desinfectando la piel.
Luego se procede a la toracocentesis con:

  1. Jeringa 25/8 acoplada a una extensión que podemos confeccionar con el extremo de
    una guía de fluidoterapia y una llave de tres vías.
  2. Butterfly 21 G acoplado a una llave de tres vías. Este método no sirve para gatos
    obesos ya que la aguja puede resultar corta.

La punción se realiza con el paciente en decúbito esternal en el 7° u 8° espacio intercostal, dependiendo la posición, si es neumotórax, en tercio superior y si es efusión pleural en el tercio inferior.

 


Toracocentesis

Neumonía

En general hay un estadio previo de infección de vías aéreas superiores que luego se agravan en caso de inmunosupresión (gerontes, Vif o Vilef +, diabéticos, etc.) derivando en neumonía, o bien en los casos antes mencionados puede presentarse directamente.
Otro factor predisponente es la parasitosis pulmonar con Aelurostrongylus (detectables los huevos en materia fecal).
Hasta obtener resultados de radiología y hemograma, si hay sospecha de neumonía, debemos iniciar una antibioticoterapia de amplio espectro como la indicada anteriormente. Si en 48 hs el hemograma empeora (fórmula leucocitaria con aumento de neutrófilos inmaduros) una alternativa es el uso de Ceftriaxona a dosis de 30 mg/ kg cada 12 hs combinada con ampicilina - sulbactam o amoxicilina - ácido clavulánico.

Atención de urgencia del gato cardiópata

Las cardiopatías adquiridas más comunes en el gato son:

Cardiomiopatía Hipertrófica
Cardiomiopatía Dilatada
Cardiomiopatía Restrictiva

En examen complementario más útil en este caso es la ecocardiografía, ya que en felinos tanto la radiología como electrocardiograma pueden dar falsos negativos en algunos paciente con cardiopatía.
En cuanto a la atención de emergencia inicialmente se realiza: