Displasia Valvular Aurículo-Ventricular Bilateral Congénita
en un Gato Sagrado de Birmania
Gatti, R. M.; Alvarez D. T.; Rotondaro M.; Belerenian G.; Artese J.
Caso clínico
El paciente es un gato Sagrado de Birmania, macho, color blue
point, que tenía 11 meses al momento de los signos clínicos. Previamente había
sido atendido desde los 3 meses de edad en nuestro consultorio, donde se habían
realizado los controles coproparasitológicos y el plan de vacunas habitual
para la especie. El paciente estuvo todo ese tiempo entre los 3 y los 11 meses
en perfecto estado de salud y no manifestó en ningún momento signo clínico
de enfermedad. Vivía en un departamento y no tenía contacto con otros gatos.
Repentinamente se presenta con gran decaimiento de ánimo, anorexia en las
últimas 24 horas, ritmo respiratorio aumentado y leve cianosis. A la auscultación
torácica se notaba disminución del murmullo vesicular y una frecuencia cardíaca
de 150 latidos por minuto. La temperatura rectal era de 37º y el peso fue
de 3,250 kg. Se realizó un frotis con sangre capilar de la oreja para determinar
Hemobartonella que fue negativo. Se medicó con Dexametasona 0,5 mg subcutánea
y Oxitetraciclina 35 mg vía subcutánea. Se indicó radiografías de tórax.
A consecuencia de la radiografía de tórax se indica un control cardiológico
compuesto por electrocardiograma y ecocardiograma y se decide medicar con
furosemida, dinitrato de isosobide y digoxina además de oxigenoterapia. El
gato permanente con igual signología clínica y muere 24 hs después del control
cardiológico. Se decide hacer la necropsia y se obtiene como resultado displasia
valvular auriculoventricular bilateral. A continuación se desarrollan
los hallazgos de los distintos estudios complementarios.
Evaluación radiológica
Se realizó el estudio radiológico de tórax en las posiciones latero lateral y ventro dorsal. Luego de obtener la incidencia latero-lateral derecha el paciente acusó una descompensación respiratoria con disnea sin cianosis que descubrió su estado de frágil equilibrio y obligó a aumentar el tiempo de recuperación previa al siguiente posicionamiento, ventro-dorsal, más exigido. Lo primero que llama la atención en las imágenes obtenidas es la severa cardiomegalia (Fig. Nº 1 ) desplazando dorsalmente a la tráquea en la posición lateral y ocupando 2/3 en lugar del 1/3 central en el frente, sin compromiso descompensatorio alguno (edema cardiogénico).

Fig. Nº 1:
Rx tórax latero-lateral, Se observa imagen de Cardiomegalia generalizada,
y dilatación de la vena cava caudal.
Se descarta una colecta pericárdica o una hernia peritoneo-pericárdica
por conservar la silueta cardiaca la conformación de sus cámaras y la continuación
normal con el mediastino caudal. Si bien la cardiomegalia haría pensar en
principio en una cardiopatía dilatada o déficit de taurina, éstos se descartan
al ser la cardiomegalia generalizada, de predominio izquierdo y sin conformar
la típica silueta de "corazón de San Valentín".
Otra imagen que destaca es el calibre de la Vena Cava Caudal, congestiva ,
que supera casi al doble el máximo relativo (de 3 anchos de costilla superpuesta
en la vista lateral).
También es llamativa la completa normalidad del patrón vascular restante (arteria
Aorta, vasos pulmonares), tanto en sus calibres como en sus recorridos.
En conclusión se informó una severa cardiomegalia de predominio izquierdo
tanto auricular como ventricular, sin signos de descompensación y con una
marcada y solitaria dilatación de la Vena Cava Caudal, una trama pulmonar
conservada y sin signos de colecta líquida pleural.
Estas observaciones, sumadas a la edad del paciente, sugieren una patología
congénita (Ej: comunicación inter-ventricular, algunos tipos de shunt porto-cava
o algún tipo de disfunción valvular tricúspide).
Para confirmar estas sospechas diagnosticas se solicitó un examen eco y electrocardiográfico
complementario.
Examen Cardiovascular
El paciente se presenta al examen cardiológico 24 hs después de la revisación clínica, con signos de debilidad marcada y disnea intensa. A la inspección, las mucosas se encontraron muy pálidas y cianóticas, el pulso se caracterizó por ser suave, de baja amplitud, irregular y deficitario. En la auscultación pulmonar el murmullo vesicular se encontró disminuido y la auscultación cardíaca en el hemitorax derecho daba sonidos algo apagados. Sobre el borde esternal izquierdo se auscultó un soplo mitral suave 2/6 sistólico. El estudio electrocardiográfico reveló una fibrilación auricular con una frecuencia cardíaca de 160 lat/min (Fig. Nº 2).

Fig. Nº 2: ECG: ver texto.
No se realizó la toma de presión arterial por la imposibilidad de detección del pulso periférico. En el estudio ecocardiográfico M-Bidi, se observó la dilatación severa de ambos atrios, dilatación del ventrículo izquierdo en diástole y sístole, y dilatación del ventrículo derecho con compromiso sobre el septum interventricular. La función sistólica estaba deteriorada. La válvula mitral se observó engrosada y la válvula tricúspide presentó movimiento anormal y se observó la valva mural más corta de lo normal. También se observó una leve efusión pleural. (Fig. Nº 3)

Fig. Nº 3: Ecocardiograma: ver explicación en texto.
No se observaron por este método otros defectos congénitos
asociados ni la presencia de flujos anormales.
Se hizo la indicación para realizar la ecocardiografía doppler y doppler color,
pero no se realizó por la rapidez de evolución del caso clínico.
Los diagnósticos diferenciales que surgieron del exámen cardiovascular fueron:
Cariomiopatía dilatada (CMD), y displasia valvular mitral y tricuspídea.
El paciente fue medicado con la terapia tradicional para la insuficiencia
cardíaca e internado en un centro de cuidados intensivos. Se medicó con furosemida
2 mg/kg cada 6 hs. e/v, dinitrato de isosorbide 0,5 mg/kg cada 8 hs, digoxina
0,01 mg/kg /día vía oral y oxigenoterapia.
No obstante este tratamiento el paciente fallece 24 hs. después de la internación.
Examen postmortem
A la apertura del tórax se observa una cardiomegalia manifiesta de aspecto globoso (Fig. Nº 4).

Fig. Nº 4: Exámen postmorten: cardiomegalia manifiesta.
Luego de abrir el corazón se encontró que las valvas se encontraban cortas, poco desarrolladas y engrosadas en su margen libre (Fig. Nº 5).

Fig. Nº 5: Valvas.
Las cuerdas tendinosas también eran cortas y engrosadas, lo
que llevaba a los músculos papilares casi a insertarse directamente en las
hojas valvares . Los músculos papilares por su parte se encontraban hipertrofiados
y anormalmente implantados.
Esta conjunción de malformaciones deriva en valvas poco móviles con grandes
defectos de aposición que generan flujos regurgitantes de magnitud, o sea
una insuficiencia valvular. Esta regurgitación provoca una hipertrofia
atrial primero (Fig. Nº 6) y ventricular después, por la sobrecarga
de volumen que deben soportar ambas cámaras, constituyéndose una hipertrofia
ventricular excéntrica que es característica de las regurgitaciones valvulares
(Fig. Nº 7).

Fig. Nº 6: Hipertrofia atrial.

Fig. Nº 7: Hipertrofia ventricular excéntrica.
En nuestro caso la hipertrofia se extendía tanto a las cámaras
derechas como a las izquierdas con gran aumento del diámetro de ambas cámaras,
lo que se tradujo en la cardiomegalia de aspecto globoso que se observó en
la necropsia.
Fisiopatológicamente, el mayor impacto está dado por la insuficiencia de la
válvula Mitral, cuyo reflujo genera un aumento de la presión hidrostática
en el lecho capilar pulmonar con la consiguiente congestión que lleva a la
postre a un edema pulmonar, características estas de la insuficiencia cardíaca
izquierda.
Por su parte la insuficiencia tricuspídea genera congestión en el lecho venoso,
cuya mayor manifestación está dada por la congestión de los vasos portales,
con la consiguiente congestión hepática y de la vena cava, (Fig. Nº8
y Nº 1) con la consiguiente congestión de todo el territorio abdominal
y la subsiguiente formación de ascites y, particularmente en el felino, de
efusión pleural, características de la insuficiencia cardíaca derecha.

Fig. Nº 8: Dilatación de la vena
cava. (ver también Rx Fig. Nº 1).

Fig N° 1
La conjunción de estos desordenes fisiopatológicos desemboca en una insuficiencia cardíaca congestiva global de grave pronóstico a largo plazo, con el riesgo asociado, aún en pacientes asintomáticos, de padecer una muerte súbita como en nuestro caso.
Conclusión
La displasia valvular se define como una malformación que tiene
como consecuencia la aparición de un flujo regurgitante.
En el caso que nos ocupa la malformación afectaba a ambas válvulas auriculoventriculares,
la Mitral y la Tricúspide. La determinación de que se trata de una enfermedad
congénita obedece a la edad del paciente y a las características anatomopatológicas
halladas en la necroscopia, claramente diferenciables de las producidas por
una enfermedad valvular adquirida.
Si bien la displasia Mitral es una de las cardiopatías congénitas más comunes
en felinos, y se puede asociar con otras cardiopatías congénitas, no es frecuente
hallarla asociada también a la displasia de la Tricúspide.
La importancia de esta comunicación reside en que en un gato joven con cardiomiopatía
dilatada sería necesario hacer el diagnóstico diferencial con la displasia
valvular bilateral, que también puede llevar a imágenes de cardiomegalia con
paredes ventriculares dilatadas.
También del caso clínico surge la necesidad de hacer auscultaciones minuciosas
en los cachorros de razas predispuestas, en busca de algún tipo de soplo cardíaco,
ya que en general estas malformaciones suelen dar soplos antes que signos
clínicos, en el primer o segundo año de vida .
A diferencia del canino no tenemos todavía desarrollada una salida quirúrgica
para estos casos en el felino por lo que la terapéutica se reduce a utilizar
las opciones terapéuticas tradicionales contra los mecanismos neurohumorales
de compensación, basado en los inhibidores de la enzima convertidora de la
Angiotensina, como Enalapril, y al apoyo medicamentoso para las consecuencias
de la congestión ,como ser diuréticos como la Furosemida. También es
frecuente el uso de Digoxina para controlar la aparición de las arrítmias
supraventriculares que suelen presentarse como así también para modular la
actividad de los receptores ß adrenérgicos.
Bibliografía
- Bonagura - Lehmkuhl, Congenital Heart Diseases en Textbook of Canine and Feline Cardiology, Fox-Sisson-Moïse,Cap. 24, P. 471 Saunders 1988. ISBN 0-716-4044-3
-Fernandez del Palacio M.J., Talavera J, Malformaciones valvulares. Revista Argos, Nº 54 Diciembre 2003. Zaragoza, España.
-Kittleson, Mark, Congenital Abnormalities of the Atrioventricular Valves, en Small Animal Cardiovascular Medicine, Kittleson-Kienle Cap 17 P.273 Mosby 1988. ISBN 0-8151-5140-3
-McIntosh B J.,Holmberg DL. Sistema cardiovascular Cap. 4, pag. 47, en Pediatría Veterinaria perros y gatos de Johnny D. Hoskins. Ed. Interamericana-McGraw-Hill 1993 México DF.