El Diagnóstico por Imágenes del Linfoma Felino

 

Elena D’Anna*
Nélida Gómez**

 

Introducción

El virus de la Leucemia Felina (ViLeF), dado que es un retrovirus produce inmunosupresión y enfermedades que afectan diversos órganos dando manifestaciones tales como: anemia aplásica, leucopenia, diarrea, infoadenopatía, infecciones secundarias, alteraciones reproductivas, osteocondromas, glomerulonefropatías, uveítis anterior uni o bilateral, anisocoria, midriasis bilateral, miosis e incontinencia urinaria. (1)
También es un virus oncogénico (oncornavirus) e induce tumores linfoproliferativos y mieloproliferativos, siendo el linfoma el tumor de mayor prevalencia en el gato. (2)

Esta enfermedad se manifiesta como:

  1. Linfoma mediastínico: se observa con más frecuencia en gatos jóvenes (edad promedio 3 años). Se origina en el tejido linfático-medíastínico anterior, produce compresión de la tráquea, ocasionando disfagia y disnea. Es frecuente el derrame pleural, la efusión contiene linfocitos malignos y su estudio físico-químico y citológico se usa para el diagnóstico. (4,9)
  2. Linfoma alimentario: Se observa en gatos adultos. El tejido tumoral se desarrolla a partir de nódulos linfáticos mesentéricos o en el parénquima de los órganos abdominales y puede tener distribución focal difusa. Los signos clínicos son sutiles y crónicos: pérdida de peso, fiebre, enteropatías perdedoras de proteínas, vómitos. Produce obstrucción parcial a completa de la válvula ileocecal, la cual es el lugar más frecuente de asentamiento. (4,9)
  3. Forma variada (multicéntrica): las neoplasias se manifiestan en diversos órganos, por ejemplo piel, cavidad nasal, ojo, hígado y SNC. (4,9)
    El diagnóstico de la viremia se efectúa por medio de una prueba serológica que detecta un antígeno de VileF (p27), pero debe recordarse que un 76% de los gatos con linfoma son ViLeF (-) (5)

El diagnóstico definitivo de linfoma se realiza por biopsia e histopatología

Finalmente, debe recordarse que en un porcentaje aún no determinado de casos el linfoma en el gato puede ser desencadenado por otros mecanismos y no necesariamente debido a la acción del virus de la Leucemia Felina (1)

 

EL AUXILIO DEL DIAGNÓSTICO POR IMÁGENES

La radiología y la ultrasonografía son métodos de diagnóstico que ayudan a la clasificación y diagnóstico de esta entidad.
En el linfoma multicéntrico se observan variados tipo de e infiltraciones afectando al hígado, bazo, linfonódulos, riñón y ojos.

El linfoma mediastínico se manifiesta radiológicamente con una masa ubicada en el mediastino craneal que según su magnitud desplaza hacia dorsal a la tráquea y limita con el contorno cardíaco craneal, imposibilitando diferenciar el limite de cada una de las estructuras.


Otra forma de linfoma mediastínico corresponde a las linfoadenopatías mediastínicas tráqueo-bronquiales donde se observan masas de contornos bien definidos en la región perihiliar compatibles con linfoadenopatías hiliares derecha, media e izquierda, que elevan a la tráquea hacia dorsal, comprimiéndola y paralelizándola con respecto a la columna torácica, como se aprecia en la figura 2 (3).

Dichas masas, dependiendo de su magnitud, y siempre que no exista interposición de parénquima pulmonar sano, pueden ser evaluadas por ecografía con el objeto de determinar si son de origen sólido, líquido , mixtas y de características ecográficas estructurales como contornos, ecogenicidad y estructura.(4)


Fig N°3: masa sólida, heterogénea que contacta íntimamente con la silueta cardiaca

El linfoma alimentario se caracteriza por la presencia de masas en estómago, intestino y concomitantemente, en los linfonódulos mesentéricos. (5) (6)
En el linfoma alimentario, cuando el clínico advierte la existencia de una masa por palpación es difícil diferenciar si se trata de una masa de origen intestinal, uno o varios linfonódulos neoplásicos o bien una masa de otro origen por ejemplo, el bazo. (6)
Las lesiones en las diferentes capas de tracto gastro intestinal pueden ser difusas o nodulares, siendo en el felino más comunes estas últimas (7).

La invasión de células linfoproliferativas (linfocitos B) dañan la estratificación mural produciendo un engrosamiento de las mismas (9)

El diagnostico radiológico no es confirmativo de linfoma alimentario, ya que se observa una pérdida de detalle visceral debido la presencia de una masa mesogástrica, que no siempre es asignada claramente al tracto gastrointestinal. Dicha masa no presenta contornos bien definidos y muchas veces es detectada por la apreciación del desplazamiento de estructuras adyacentes.
Los estudios contrastados en general no son de primera elección ya que se prefiere el uso de la ecografía para confirmar el diagnóstico, no obstante en el caso de realizarlos se visualiza una lesión de tipo anular o circular en el segmento del intestino afectado que generalmente es la válvula ileocólica. (10) (11)

Fig 4 a: Pérdida del detalle visceral en abdomen , región mesogástrica, asociado con engrosamiento mural gástrico.
Fig 4 b: masa calcificada en mesogastrio debido a la
formaciónde lesiones cavernosas calcificadas

La ultrasonografía detecta la presencia de lesiones de tipo infiltrativas con pérdida de la estratificación mural, hipoecoicas que se presentan en ID, estómago y colon.
En realidad el sitio de mayor presentación es en la unión íleo-cólica.(5) (7)
Se visualiza una imagen en forma de masa, de aspecto nodular, hipoecoica, de contornos bien definidos y con un grosor variable, generalmente simétrica y con ausencia de peristaltismo segmentario.
En un corte transversal la masa se observa un anillo hipoecoico, de grosor variable alrededor de un área central hiperecogénica, que corresponde al lumen intestinal. . Cuando el intestino tiene gas o restos de material alimenticio suele tener un importante reverberancia.(8) (9)

La ultrasonografía permite la estadificación de la lesión porque da información sobre la profundidad de la invasión neoplásica.


Fig 5 : corte transversal de la válvula ileocólica con una infiltración mural hipoecoica ,
simétrica.- La imagen ecogénica central con reverberancia corresponde
a la luz del intestino.

En un corte sagital las lesiones se visualizan como bandas hipoecoicas alrededor de una imagen lineal ecogénica que corresponde a la luz intestinal. Generalmente el engrosamiento del intestino, de grosor variable, es simétrico o concéntrico en relación a la luz del intestino. El grosor de la infiltración mural oscila entre 0,7 y 2,5 cm (5). Cabe recordar que el grosor normal de la pared gástrica en los felinos es de 3 a 5 mm y de la pared intestinal es hasta 3mm. La medición se realiza desde la mucosa a la serosa (4) (8).


Fig 6
: corte longitudinal

También está descripta la infiltración linfomatosa en estómago, en la que se visualiza un engrosamiento mural del estómago asociado a una pérdida de la estratificación de la misma, hipoecoica como se observa en la figura 7. (5) (6) (7) (8) (9)


Figura 7

Además de las lesiones descriptas se detectan, en este tipo de linfoma, lesiones nodulares hipoecoicas únicas o múltiples en la región mesogástrica que corresponden a linfoadenopatías.
Recordemos que los linfonódulos no se visualizan ecograficamente en condiciones normales y en caso de infiltración linfomatosa los mismos se observan de un tamaño aumentado, de ecogenicidad disminuida (cuanto mayor sea la infiltración linfocítica, mayor es la hipoecogenicidad). Muchas veces si bien son palpables no se detectan en el estudio ultrasonográfico ya que su ecogenicidad es similar a la de la grasa mesentérica que la rodea (5) (7)

Fig 8 a: linfoadenopatias mesentéricas: lesiones nodulares hipoecoicas de tamaño variable que tienden a agruparse. Su tamaño oscila entre 1 y 7 cm
FIG 8 b: LNN con ecogenicidad similar a la grasa mesentérica

En el linfoma multicéntrico se observan variados tipo de de infiltraciones que afectan al hígado, bazo, linfonódulos, riñón y ojos.
El hígado puede presentar un aumento o una disminución de la ecogenicidad difuso, homogéneo como vemos en este paciente felino que fue confirmada con una PAF.


Fig 9: parénquima hepático con signos de hepatomegalia y disminución de la ecogenicidad,
debida a la infiltración linfomatosa. Asociado con ello se observa una leve efusión peritoneal

Otro tipo de infiltración descripta tanto en hígado como en bazo es la lesión en sacabocado. Este tipo de lesión es muy característica en el linfoma y se observan pequeñas imágenes miliares, nodulillares en el parénquima tanto hepático como esplénico distribuidas en forma generalizada (8).


Fig 10
: lesión esplénica en sacabocado característica del linfoma

El linfoma renal en los gatos se caracteriza por una lesión de tipo infiltrativa cortical con aumento de la ecogenicidad de la corteza renal. La relación corticomedular esta alterada ya que lo normal es 1:1 y en esta entidad observamos una relación 2:1 con limites cortico-medulares no bien definidos. (12)
En algunos pacientes se observa la existencia de fluido subcapsular que se manifiesta ecográficamente como un halo hipoecoico o anecoico subcapsular.


FIG 11
: Linfoma renal. Presencia de fluido subcapsular. Aumento de la ecogenicidad cortical.


Fig 12
: linfoma renal : nefromegalia. Infiltración cortical. Relación córtico-medular alterada

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Se mencionan a continuación, los diagnósticos diferenciales posibles, desde el punto de vista ecográfico, en los diferentes tipos de linfoma. (5)
En el caso del linfoma mediastínico es importante tener en cuenta, sobre todo cuando tomamos solo una RX LL, la existencia una neoplasia pulmonar como diagnostico diferencial. Debemos determinar con la realización de una RX en incidencia VD para esclarecer si corresponde a una lesión de origen pulmonar o mediastínica (3).

En caso del linfoma alimentario debemos tener en cuenta aquellas lesiones que alteren al intestino tanto con lesiones murales como luminares.

Y en el caso del linfoma multicéntrico tener en cuenta patologías del hígado que disminuyan la ecogenicidad:

BIBLIOGRAFÍA

  1. Couto CG. Oncology. In: Scherding RG, ed. 1989.The cat: diseases and management. New
    York: Churchill Livingstone.
  2. Feeney, Fletcher, Hardy, 1991. Atlas of correlative imaging anatomy of the normal
    dog, ultrasound and computed tomography. Saunders.
  3. Greene, C (ed): 2000.Enfermedades Infecciosas de perros y gatos. Segunda Edición. Mac
    Graw Hill Interamericana..
  4. Grooters A., Biller D., Ward H., Miyabayashi T.,Couto G. Nov.-Dic.1994. Ultrasonographic
    appearance of feline alimentary lymphoma. Veterinary Radiologhy and Ultrasound.
    Vol 35 Num. 6, 468-472.
  5. Hanson J., Papageorges M., Girard E., Menard M., Hebert P.Sep.-Oct.2001
    Ultrasonographic apearence of splenic diseases in 101 cats. Veterinary Radiology and
    Ultrasound, Vol 42 Num 5. 441-445.
  6. Cartee, R, 1995.Practical veterinary Ultrasound Alea & Febiger . A Waverly Company.
  7. Nyland, Mattoon, 1995Saunders. Small Animal Diagnostic Ultrasuond. Second Edition..
  8. Penninck D. Nyland T., Kerr L. Fisher P. 1990. Ultrasonographic evaluation of
    gastrointestinal diseases in small animals. Veterinary Radiology and Ultrasound.
    Vol 31, 134-141.
  9. Robnald Green, 1996. Lippincott Raven. Small Animal Ultrasound.