Interacción Viral y Queratitis
(Presentación de un caso Clínico)

Rubén M. Gatti M.V. (*)
DERMATOFITOSIS FELINA
Introducción;
La
dermatofitosis (comúnmente llamada tiña), es una
enfermedad de los pelos, uñas y extracto córneo de la
piel producida por varios hongos. En el gato más del
95-98 % de los casos son producidos por la especie
Microsporum canis, los otros hongos diagnosticados son
Trichophyton mentagrophytes y Microsporum gypseum (geofílico).
Se la considera una zoonosis, ya que el 50 % de las
personas en contacto con gatos infectados puede
adquirir la infección y está considerada como una de las
enfermedades ocupacionales veterinarias.
Las
razas de gatos de pelo largo (persa, himalayo, somalí
etc.) son las más afectadas, dándose el caso
frecuentemente de infecciones asintomáticas.
Los
cachorros provenientes de criaderos infectados, suelen
presentar la forma clínica, debido a su bajo nivel de
defensas, esta puede ser la única indicación de que el
criadero tiene esta micosis en forma endémica.
Patogenia
La
incubación se produce durante 1 a 4 semanas luego de la
infección. Hay factores predisponentes como la
inmunosupresión, la edad donde los cachorros y ancianos
son más predispuestos justamente por su menor respuesta
inmunológica, los enfermos con virosis y enfermedades
metabólicas crónicas. Los enfermos de Vif y Vilef, y en
general todas las situaciones estresantes crónicas. La
gestación y lactancia puede producir el suficiente
estrés como para activar la infección y favorecer el
contagio de las crías.
Transmisión
La
dermatofitosis se transmite por contacto directo o con
material contaminado principalmente con pelos,
descamación o costras. El acicalamiento mutuo, y el
prurito favorecen la diseminación.
Las
esporas de Microsporum pueden permanecer en el ambiente
durante 1 a 4 años. Las personas pueden actuar como
vehículo llevando material contaminado desde un
criadero, refugio, exposiciones o cualquier otro
ambiente infectado.
Todos los elementos de acicalamiento (cepillos, peines,
etc.), como así también jaulas, camas, almohadones etc.
pueden ser transportadores del hongo, por lo tanto deben
ser de uso estrictamente personal y no se deben
intercambiar sobre todo en las exposiciones.
El
contagio con Microsporum gypseum se produce generalmente
durante la actividad predatoria, ya que este es un hongo
que se encuentra en el suelo.
Signos clínicos
Las
lesiones típicas son zonas alopécicas que pueden ser
circulares o de forma irregular. Fig. Nº 1 y 2. Pueden
presentar escamas y costras en el centro y pelos flojos
en los bordes. Puede o no presentar prurito,
hiperpigmentación e inflamción leve.
Las
lesiones alopécicas pueden tomar grandes extensiones de
piel, sin respuesta inflamatoria aparente, en algunos
casos puede haber hiperpigmentación. Fig. Nº 3
En
cachorros, las lesiones aparecen sobre la cabeza y en
los miembros anteriores, en adultos se pueden presentar
como dermatitis miliar, acné, otitis ceruminosa, con
costras oscuras y secas, etc. Las infección de las uñas
(onicomicosis) es muy rara en el gato.
Los
gatos persas pueden presentar tres formas clínicas: 1-
Infección superficial (tejido queratinizado), 2-
Infección media (foliculitis) y 3- Infección profunda
con nódulos subcutáneos firmes que se pueden ulcerar o
fistulizar llamados seudomicetomas. En estos casos el
hongo ha hecho la invasión del subcutáneo. Estos gatos
pueden tener alguna falla inmunológica por lo que ser
indica hacer los controles para VIF y Vilef.
Diagnóstico
Si
el Médico Veterinario sospecha la presencia de una
micosis luego de la observación clínica de las
lesiones, deberá realizar algunos de los métodos
complementarios que confirmen el diagnóstico.
1-
OBSERVACION CON LUZ ULTRAVIOLETA
(lámpara de Wood): alrededor del 50 al 80 % de los
animales infectados producen una fluorescencia amarilla
verdosa cuando se ilumina en un cuarto oscuro con una
luz UV. Fig. Nº 4. Hay que tener en cuenta que una
reacción positiva verdadera (puede haber falsos
positivos) indicaría la posibilidad de presencia de
dermatofitosis, pero una reacción negativa NO descarta
la micosis.
2-
EXAMEN DIRECTO DE PELOS:
se realiza con Hidróxido de potasio al 10% o 20%, se
calienta o se deja 12 hs. y luego se pueden observar
las esporas del M. canis (2
mm)
rodeando los pelos infectados, los del M. Gypseum son
más grandes (4-6
mm)
y están dispuestas en forma lineal . Es necesario que el
técnico esté bien entrenado en estas observaciones.
3-
CULTIVO MICOLOGICO:
se extraen pelos del borde de la lesión en lo posible
que sean positivos a la luz ultravioleta (UV). Estos
cultivos pueden llevar de 7 a 14 días con la técnica
del MTD (Medio test dermatofitos) donde se produce un
viraje al color rojo cuando se presenta del M. canis. La
otra opción es el cultivo en medios agar Sabouraud , que
normalmente llevan más de 30 días. Los microsporum se
diferencias por la forma de los macroconidios, siendo
más gruesos y con forma de tonel los del M. Canis.
4-
CULTIVO DE ANIMALES ASINTOMATICOS:
se toman muestras con un cepillo dental nuevo y estéril
cepillando todo el animal (cepillado de Mackenzie) que
luego se aplica sobre el medio de cultivo, esta es una
técnica habitual para encontrar portadores asintomáticos
en un criadero o refugio de gatos.
5-
Biopsia de los granulomas:
se observan hifas y artroconideos en el tejido
granulomatoso coloreado con PAS.
Diagnóstico Diferencial
Se
debe hacer diagnóstico diferencial con casi todas las
lesiones de piel del gato. Por ejemplo:
Dermatitis miliar felina de origen no micótico.
Dermatitis alérgica (pulgas, alimenticia, etc)
Dermatitis sicógena.
Demodicosis, Dermatitis bacteriana
Neoplasias subcutáneas, granulomas de distinto tipo.
Tratamiento
El
tratamiento está orientado hacia dos fines específicos:
1-
Eliminar la infección en el paciente.
2-
Evitar la reinfección, desde otros gatos y desde el
ambiente.
Para
controlar la infección del paciente, se hará
medicación tópica (externa) y sistémica (interna). En
los gatos de pelo largo se recomienda el corte de pelo
total, y realizar baños periódicos con champúes
antimicóticos (con Ketoconazol, Miconazol,
Clorhexidina, etc.) como tratamiento externo una o
dos veces por semana. Como tratamiento tópico se ha
utilizado Enilconazol y Clotrimazol, en forma de loción
o gel, pero no son recomendables como única terapéutica,
ya que la dermatofitosis en el gato debe ser
considerada como una enfermedad generalizada.
Como
tratamiento sistémico (vía oral) hay varias drogas con
efecto antimicótico, la primera opción es la
Griseofulvina, que se administra en la forma
micronizada a la dosis de 30 a 60 mg/kg/día vía oral
durante 30 a 60 días. Otra forma clínica es la
ultramicronizada que se administra a la dosis de 2,5 a 5
mg/kg/día por el mismo tiempo. Siempre es conveniente
administrar con alimentos grasos. Es teratogénica en los
primeros dos tercios de la gestación. No es recomendable
utilizarla en gatos con VIF ya que puede tener efecto
neutropénico.
La
Terbinafina sería la segunda elección, es una
droga de origen europeo que se utiliza a la dosis de
20-30mg/Kg/día durante 2 o 3 semanas, hay que evitar el
uso en inmunodeprimidos y en gatos menores de 3 meses.
Otra
opción farmacológica es el Ketoconazol que se administra
a la dosis de 10 a 20 mg/Kg /día, no siempre hay buena
respuesta a esta droga por lo tanto se utiliza como
segunda opción, y además tiene más efectos secundarios
importantes (hepatotóxico y teratogénico y disminución
de la líbido), el Itraconazol también se puede utilizar
a la dosis de 5 a 10 mg/kg/día, en el seudomicetoma del
Persa se indica a la dosis de 20 mg/kg/día/ por 6 meses
como mínimo.
Otra
droga con respuesta irregular es el Lufenuron, se ha
indicado a altas dosis desde 70 a 80 mg/kg, (Novartis)
hasta 200 a 250 mg/kg, repitiendo a los 14 días y luego
seguir con la indicación normal para el control de
pulgas. Los resultados son dispares.
Drogas antimicóticas
|
Griseofulvina |
30 a 60 mg/kg/día oral |
|
Terbinafina |
20 a 30 mg/kg/día oral |
|
Ketoconazol |
10 a 20 mg/kg/día oral |
|
Itraconazol |
5 a 10 mg/kg/día oral |
|
Lufenuron |
200 mg/kg/oral c/14 días |
Hay
en el mercado algunas vacunas a base de Microsporum
canis inactivado, que se pueden utilizar como
terapéutica, se indica una aplicación cada 15 días (tres
dosis en total), algunas de estas vacunas pueden
producir un granuloma pasajero en el lugar de
aplicación. En la práctica clínica parecen ser
beneficiosas como tratamiento y prevención.
Para
evitar la reinfección se deberá tener un gran
control de la higiene del medio ambiente, en general con
sustancias antifúngicas como la clorhexidina o la
lavandina, se puede utilizar la vacunación con distinta
frecuencia (6 a 12 meses) según la condición del
criadero o refugio, reforzar la dieta con ácidos grasos
omega 6 y 3, y antioxidantes como Vit. E, Vit. C,
taurina y carotenos.
Es
fundamental controlar las parasitosis externas como
pulgas y cheyletiella, que producen prurito y hacen
perder el pelo por el rascado, con lo cual se aumenta la
diseminación del hongo y las posibilidades de
reinfección del paciente.
Responsabilidad de las Asociaciones de Criadores
Las
asociaciones de criadores de gatos tienen una gran
responsabilidad tanto en el control de esta enfermedad
como de cualquier otra enfermedad infecciosa y más aún
si es zoonótica.
Sería importante controlar las condiciones ambientales
de los criaderos, la cantidad de animales por superficie
y el estado de higiene general. En otro aspecto se deben
cumplir estrictamente las normas de admisión veterinaria
en la exposiciones y los criadores deben comprender que
esto se realiza para bien de todos.
Responsabilidad de los criadores
Los
criadores, tienen una gran responsabilidad ética y legal
en este tema. La presencia de dermatofitos en un
criadero además del perjuicio económico que le produce a
su propietario, puede producir un perjuicio hacia sus
colegas (exposiciones, servicios, visitas) que sería
considerado minimamente como falta de ética. Por otro
lado la venta de cachorros enfermos además del perjuicio
económico para el comprador puede producir un perjuicio
sanitario con la transmisión de la enfermedad a algún
miembro de la familia (generalmente niños) con lo cual
se hace pasible de una acción legal contra el criadero.
Como
vemos la presencia de dermatofitos o tiña en un
criadero, puede tener además de los inconvenientes
internos, una serie de importantes complicaciones
externas.
(*)
Co-Fundador de la Asociación Argentina de Medicina
Felina
Fig.
Nº 1: lesión circular sobre la cabeza de un gato
mestizo.
.
Fig.
Nº 2: lesión circular en el dorso de un gato Persa.

Fig.
Nº 3: lesión alopécica muy extendida en un gato Himalayo.

Fig.
Nº 4: Observación de pelos fluorescentes con luz
Ultravioleta.

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