COMPORTAMIENTO FELINO: CASOS CLÍNICOS
Mª
Luisa Palmero Colado
Miembro de GEMFE (Grupo de especialistas en medicina
felina de AVEPA)
gattos
Centro Clínico Felin
Av. Menéndez Pelayo, 37 Madrid 28009, España
www.gattos.net
Introducción
Se abordarán tres casos
clínicos muy frecuentes en la consulta de comportamiento
felino, como son el marcaje con orina, la Ansiedad de
cohabitación entre gatos de la misma familia y la
Agresividad hacia personas por intolerancia al contacto.
Situaciones de estrés
provoca que muchos gatos sufran alteraciones en su
comportamiento como pueden ser marcaje con orina,
agresividad, depresión, ansiedad... El estrés implica
una respuesta de adaptación ante el cambio, pero algunos
gatos no se adaptan adecuadamente o el tiempo de
adaptación es largo, ya que depende de factores
genéticos y de las experiencias vividas durante su
desarrollo. (1)
El estrés aparece al
producirse cambios en su territorio La estabilidad del
entorno del gato en fundamental para la estabilidad en
su comportamiento.(2)
El gato divide su
territorio en zonas de descanso, comida, juego,
eliminación y exploración mediante la utilización de
marcas olfativas y visuales(3) (marcaje
facial, marcaje con uñas y marcaje con orina y heces).
El marcaje facial consiste en la depositación de
feromonas familiares sobre su entorno. Es una actividad
individual, diaria y necesaria para el reconocimiento
como familiar de su entorno. Esta marca es olfativa y su
fin es el propio gato y no otros gatos (3)
La
desaparición de las feromonas faciales en su entorno
provoca la desorganización de éste y la aparición de
cuadros de estrés. La utilización en estas situaciones
de Feliwayâ,
análogo sintético de la fracción F3 de las feromonas
faciales felinas disminuye la ansiedad y sus efectos en
gatos (2).
Hay muchas situaciones
habituales potencialmente estresantes para un gato.
Todas estas situaciones deben ser indagadas durante la
consulta de comportamiento y apuntadas correlativamente
ya que pequeños cambios constantes a lo largo de la vida
del gato pueden conducirle a un problema de
comportamiento.
1. Cambio de casa:
Al cambiar
de casa, todas las marcas faciales del gato además de
sus zonas de descanso, de juego, de reposo...
desaparecen. Aparece el estrés con sus consecuencias.
2. Obras de reforma
y/o pintura de la casa:
Cuando se pinta una
casa, de borran todas las marcas faciales que nuestro
gato hubiese dejado. Además tanto pintar, como hacer
obras de reforma, implica la entrada en el hogar de
personas, material, se hacen ruidos, se mueven muchos
objetos....
3. Nacimiento de un
bebé. Nuevas personas en casa:
Cuando nace un bebé o
bien viene un familiar a pasar unos días en la casa, es
frecuente que se le impida al gato hacer cosas que antes
hacía con naturalidad como el acceso normal a
habitaciones y además se juega mucho menos con él, las
personas que viven con él le miran con recelo…
4. Vacaciones con el
gato: Cuando
nos llevamos al gato con nosotros de vacaciones, llega a
una casa donde no están sus marcas faciales. Además pasa
miedo en el viaje, se cambian todas sus zonas y en
algunos casos comparte la casa con el gato de un
familiar o con el perro de un familiar o con múltiples
niños.
5. Vacaciones sin el
gato: En
muchas ocasiones durante las vacaciones el gato queda en
casa con comida y agua suficiente. Pero muchos gatos son
muy dependientes de sus rutinas y la falta de los
miembros de la familia y la falta de juego les afecta
mucho. Además las visitas de amigos o vecinos para
echarles de comer en algunos casos les asustan.
6. Cambios de
mobiliario constantes:
Muchas familias
realizan cambios constantes o frecuentes del mobiliaro
de su casa. Las marcas faciales del gato y sus caminos
por su casa, varían constantemente. Aparece el estrés.
MARCAJE
CON ORINA
Del
10 al 24% de los gatos mostrarán algún problema de
micción inadecuada en algún momento de su vida (4).
Para saber si estamos ante un marcaje con orina, antes
se deben descartar:
1.
Problemas físicos:
la presencia de dolor durante la micción debido a
patologías urinarias como urolitiasis, cistitis
idiopáticas felina, infecciones bacterianas, traumas...
o
bien diarrea o estreñimiento, pueden provocar que el
gato asocie la bandeja de arena con el dolor sufrido y
busque otros lugares en la casa. Además muchos otros
problemas médicos pueden complicar o provocar
eliminación inadecuada como hipertiroidismo, diabetes,
enfermedad hepática, enfermedad neurológica... (5).
Se deben descartar estas patologías mediante la
realización de análisis y cultivos de orina y técnicas
diagnósticas de imagen como radiología y ecografía.
2.
Problemas con la bandeja de arena:
gran parte de las micciones fuera de la bandeja se
deben a un incorrecto manejo de ésta, por lo que el
cuestionario debe abordar:
-
Tipo de bandeja: cubierta, abierta, tamaño
-
Localización: cambios recientes, situaciones en lugares
inaccesibles o incómodos (piso de arriba para gatos
pequeños, o bien en baños donde se cierran puertas, o en
zonas donde hay perros, o cerca de electrodomésticos
ruidosos...). Es habitual también que no se respeten la
división de zonas del entorno de los gatos y los
propietarios coloquen la bandeja al lado de la comida o
de su cuna y rascador.
-
Limpieza: frecuencia de limpieza, productos de limpieza
utilizados.
-
Altercados cuando el gato está dentro: perros, otros
gatos, niños
3.
Problemas de aprendizaje:
se sospecha cuando el gato nunca ha utilizado su
bandeja. Suelen producirse en gatos procedentes de
tiendas de animales donde han estado confinados en
jaulas y obligados a vivir en muy pocos metros cuadrados
defecando y comiendo prácticamente en el mismo lugar.
Si todo lo anterior es normal, estaremos ante un
Marcaje con orina. Un correcto diagnóstico conlleva una
investigación a fondo del entorno del gato, sus hábitos
de vida (aseo, conducta durante la ingesta de comida,
marcaje con uñas, marcaje facial sobre su entorno y
sobre los individuos, relaciones con la familia y con
otros gatos, conducta de eliminación de heces y orina,
juego, sueño y exploración de su entorno) y la rutina de
sus dueños para encontrar posibles causas. La
realización por parte del dueño de planos de las zonas
marcadas y de vídeos de la vida diaria del gato es de
suma importancia.
El Marcaje con orina es un marcaje íntimamente
relacionado con la ansiedad felina debido a cambios en
su entorno (2)(4). Por ello, cualquier gato
es susceptible de marcar, ya sea macho u hembra, joven o
viejo, castrado o no castrado y por supuesto es
independiente de su raza.
Las marcas de orina se pueden producir inicialmente en
un punto de la casa y posteriormente al no tratarse la
causa adecuadamente, a los castigos impuestos por los
propietarios (restregar morros sobre micciones,
gritarles, encerrarles, llevarles a la caja de arena
forzadamente...) y al aislamiento de la zona marcada, el
marcaje se produce en múltiples lugares.
La deposición de pis no tiene por qué ser en
superficies verticales y la postura adoptada no tiene
por qué ser la clásica (gato de pie, cola erguida y
spray de pis hacia la pared) sino que puede adoptar una
postura de micción normal. El volumen de orina
depositado tampoco debe hacernos descartar un marcaje
con orina.
Tratamiento:
1.
Feromonoterapia.
Feliway spray deberá aplicarse diariamente como si fuera
un ambientador, mediante pulverización en cada
habitación de la casa. Feliway difusor, libera
constantemente las feromonas y sirve para una superficie
de 50-70 m2. Se debe considerar la distribución y los
metros de la casa para calcular el número de difusores
necesarios. Se utilizarán
durante el tiempo necesario hasta la normalización del
comportamiento del gato.
2.
Terapia de juego: el juego es una actividad
diaria fundamental para un gato independientemente de la
edad de éste. Los gatos que no juegan son susceptibles
de presentar mayores alteraciones en su comportamiento.
El inconveniente es que el juego en un gato adulto
implica la participación directa del dueño ya que
necesita que los juguetes se muevan. Se recomendarán por
lo tanto juguetes como cañas de pescar, cajas donde se
puedan meter, catnip como estimulante del juego...
Además se debe advertir de que los castigos sólo se
obtendrán una respuesta de miedo hacia el dueño y además
el estrés aumenta.
3.
Fármacos: la terapia medicamentosa por si sola
tiene recaídas frecuentes y rara vez es eficaz, pero es
de gran utilidad asociada a las terapias descritas
(2)
-
Clomipramina: Dosis: 0.5 mg/kg al día. Dosis máxima 1 mg/kg
al día. Antidepresivo tricíclico e inhibidor de la
recaptación de serotonina. Provoca sedación en la
primera semana de tratamiento. Se han descrito otros
efectos secundarios como retención urinaria y fecal.
Resuelve del 69-100% de los casos pero puede tardar
entre 2 y 4 semanas en observarse sus efectos
(2)(4)(6).
-
Otros fármacos:
Benzodiacepinas (Diazepam) controlan hasta un 30 al 60%
de los casos (4) pero tienen recurrencias
elevadas al dejar la medicación. Buspirona (ansiolítico
y agonista parcial de serotonina) tiene elevadas
recurrencias al dejar la medicación y una eficacia
similar al diazepam. Fluoxetina (inhibidor de la
recaptación de serotonina) tarda entre 2 y 4 semanas en
hacer efecto. Utilizado en casos resistentes a la
clomipramina(4)(6). .
4.
Manejo de las zonas marcadas: Se puede utilizar
una dilución de vinagre y agua para limpiar las zonas
marcadas o bien un detergente enzimático Nunca se deberá
utilizar lejía u otros detergentes con amoniaco. Una vez
limpia y seca se pulveriza la zona marcada con feliway
srpay de forma diaria.
5.
Tras la estabilización de su comportamiento, ante
un posible cambio en su entorno se deberá aplicar de
forma preventiva Feliway durante varias semanas para
evitar recaídas.
AGRESIVIDAD ENTRE GATOS DE LA MISMA FAMILIA
Se produce en gatos que viviendo juntos normalmente,
ante una situación estresante (visita al veterinario,
caída desde un piso, nacimientos, mudanzas, vacaciones)
comienzan a desarrollar conductas agresivas y de
intolerancia entre ellos (7).
Ante la confrontación inicial generalmente la familia
interfiere gritando, regañando, pegando y finalmente
separando a los gatos en diferentes habitaciones de la
casa. Intentos posteriores de juntarles son infructuosos
ya que ya que al día siguiente los gatos vuelven a salir
con miedo, se miran y se producen bufidos, chillidos y
nuevas agresiones provocando que se les vuelva a
separar. La familia además suele intervenir de nuevo
gritando, separando, pegando y sólo consiguen aumentar
el estrés y fomentar sucesivas peleas.
Para entender este comportamiento tan frecuente en los
gatos, es necesario conocer que los gatos no son
obligatoriamente sociales (8), pero muchos de
ellos desarrollan, como es evidente, relaciones con
personas, otros gatos y otras especies. Sus relaciones
con otros gatos y con las otras especies varían desde la
no tolerancia (agresión) hasta una tolerancia total
(lamidos mutuos, juego, duermen juntos). Pero ante
cambios en su entorno que originen estrés el grado de
tolerancia puede variar.
Además los gatos no son animales jerárquicos como los
perros (8). Muchos de los gatos que
erroneamente consideramos dominantes, de repente dejan
su comedero al gato más pequeño o a cualquier otro.
Posturas entendidas como de sumisión como tumbarse de
lado, es el preludio de un ataque, y un error típico es
la interpretación de un gato enseñando la tripa como
sumiso, cuando es la postura de máxima agresividad. Se
confunde en los gatos el comportamiento agonista con
jerarquía (8).
La mirada entre gatos es de suma importancia. Una
mirada intensa y duradera entre dos gatos les lleva a la
confrontación, mientras que retirar la mirada es la
diferencia entre el ataque y el no ataque (8).
Tratamiento
1.
Agresiones leves y/o pocas horas separados:
-
El dueño no debe interferir en las peleas. Debe ser
consciente de que los bufidos y gritos son parte normal
de su comunicación y que en pocas ocasiones hay lesiones
mientras que en la mayoría de los casos lo que hay es
mucho escándalo.
-
El dueño debe interferir de forma positiva para distraer
la atención de los gatos hacia estímulos agradables como
el juego, comida apetitosa…
-
Si se agraden se puede utilizar un spray de agua para
separarles pero en silencio e intentar distraerles de
nuevo con estímulos positivos.
-
Debe dejar toda la casa abierta y no separar a los gatos
más.
-
Feromonoterapia hasta la estabilización de la conducta
entre ambos gatos.
2.
Agresiones fuertes
En el caso de gatos que se agraden de forma constante a
pesar de las actuaciones comentadas anteriormente, la
conducta puede alterarse pasando a ser uno de ellos un
gato activo, que persigue, que aumenta su territorio de
exploración, come con ansiedad, se lame de forma
intensa… y el otro un gato pasivo, que reduce su
territorio de exploración, no juega, come temerosamente,
tiene actitud hipervigilante… En estos casos será
necesaria:
-
Feromonoterapia
-
Método de la reja: Se separará a ambos gatos a través de
una puerta que tenga una malla mosquitera que les
permita verse y olerse. Se colocará el comedero y
bebedero lejos de la puerta. Progresivamente si no hay
actitudes de miedo se irá acercando los comederos y
bebederos hacia la puerta. Diariamente se fomentará el
juego a través de la puerta mediante cañas de pescar,
ratones… que hagan que los gatos disfruten cerca el uno
del otro. Finalmente cuando el juego sea frecuente y la
actitud de los gatos relajada, se abrirá la puerta.
-
Fármacos: si la ansiedad de los gatos es elevada se
puede utilizar benzodiacepinas. Si la ansiedad se
mantiene en el tiempo se utilizarán antidepresivos
tricíclicos o inhibidores de la recaptación de
serotonina (6).
AGRESIVIDAD HACIA PERSONAS POR INTOLERANCIA AL CONTACTO
El grado de tolerancia al contacto depende de cada gato.
Algunos gatos permiten que se les toque mucho tiempo,
por todo el cuerpo y cuando ya no lo desean, se van sin
más.
En cambio otros gatos toleran menos el contacto e
incluso sólo toleran uno o dos contactos sobre la
cabeza. Estos últimos pueden reaccionar frente a un
contacto continuado zafándose o bien mordiendo, lo que
sorprende e irrita intensamente al dueño.
Un caso típico es el gato que sube al regazo de su
dueño, quien de forma automática comienza a tocarle. Si
no observa o bien desconoce alguna de las señales de
irritación de su gato, como son el movimiento rápido de
cola, lamerse a si mismo como forma de apaciguamiento,
dilatación súbita de pupilas y leve movimiento de las
orejas hacia atrás, el gato le morderá para parar el
contacto irritante que está sufriendo y saldrá
corriendo.
Tratamiento:
-
Explicar al dueño que el que a un determinado gato no le
guste que le toquen, no significa que no quiera estar
cerca de él. ¿Nos gustaría que nos tocasen cada vez que
nos acercamos a hablar con alguien? A muchísimos gatos
les gusta estar sobre sus dueños pero sin que les
toquen. Dependiendo del grado de irritación que sufra
morderá o no.
-
Cuando desee tocarle estará atento a las señales de
irritación y parará antes. Las caricias deberán ser
suaves.
-
Terapia de juego: mejoramos la relación con el dueño y
es la mejor actividad diaria del gato. Deberá utilizar
siempre juegos a distancia y no sus manos (cañas de
pescar, cajas, puntero laser…)
AGRESIVIDAD HACIA PERSONAS DESCONOCIDAS
Algunos gatos desarrollan conductas agresivas hacia
desconocidos (bufidos, arañazos, mordiscos).Generalmente
en el origen de éste comportamiento se encuentra que son
gatos con intolerancia al contacto, inquietos pero
curiosos que acuden ante la llegada de visitas en lugar
de esconderse. El contacto físico repetitivo mediante
caricias de las personas con el gato origina que éste
muerda, arañe o bufe con la consiguiente reacción de
rechazo del propietario ante esta situación, quien le
regaña, le azota, le encierra...
Sucesivas situaciones semejantes provoca una
anticipación de la conducta y el gato gruñe ante las
visitas. En muchos casos los dueños avisan a los
invitados de que su gato no es muy sociable, lo que
provoca miedo en éstos y miradas intentas para ver en
qué lugar está el gato. No olvidar que la mirada intensa
a los ojos de un gato puede suponer una amenaza para
éste con lo que estamos ante un círculo vicioso: el gato
se ve doblemente amenazado ante las visitas.
Tratamiento:
1.
Tanto las visitas como los familiares, deben
ignorar al gato, no mirarle a los ojos y evitar todo
contacto físico con él que pueda irritarle. Se debe
actuar con él sólo para ofrecerle cosas agradables:
juego, comida... Evitar siempre coger al gato en brazos
y acercarlo a las personas ya que esto agrava su miedo y
sus reacciones agresivas.
2.
Si el gato es muy nervioso, es preferible que se
refugie en una habitación tranquila hasta que las
visitas se marchen.
3.
Si una agresión es inminente, se utilizará un
spray con agua sobre el gato y sin gritar, pegarle… se
le apartará.
4.
Feromonoterapia si las visitas son muy frecuentes
hasta no normalización de la situación.
Bibliografía:
(1)
Rachel Casey. Fear and stress in companion
animals. BSAVA Manual of Canine and Feline Behabioural
Medicine. 2002 BSAVA
(2)
Debra F. Horwitz. House soiling by cats. BSAVA
Manual of Canine and Feline Behabioural Medicine. 2202
BSAVA
(3)
Claude Beata .Territoriality.Proceedings. WASAVA
2005.
(4)
Bonnie V. Beaver. Feline eliminative behavior.
Feline Behavior. A guide for veterinarians. Saunders
2003.
(5)
Marder AR and Friedman L. Long term follow-up of
feline elimination problems. American Veterinary
society of Animal behaviour annual meeting. P.6
(6)
Overall KL. Pharmacological treatments for
behaviour problems. Veterinary clinicsl of north
America. Small animal practice.
(7)
Askew H. Fear of another cat in the home.
Treatment ob Behaviour problems in dogs and cats.1996
(8)
Claude Beata .Understanding feline behavior.
Proceedings WASAVA 2005
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