Complejo eosinofílico felino


Alejandro Blanco M.V. (*)

A pesar de los avances en la dermatología felina, el complejo eosinofílico tiene puntos oscuros todavía por dilucidar lo que genera aún hoy fracasos en el tratamiento.
El complejo eosinofílico felino (CEF) abarca un grupo de lesiones que afectan la piel y la cavidad oral de los gatos.

El CEF no es un diagnóstico final sino un patrón de reacción a otras patologías primarias

Se presenta en tres formas clínicas:

Úlcera indolente
Placa eosinofílica
Granuloma eosinofílico

Estas tres entidades se agrupan juntas porque pueden ser vistas concomitantemente o en forma sucesiva en el mismo animal.

Causas

Las patologías alérgicas son las principales causas que originan el complejo eosinofílico.
Las causas alérgicas incluyen:

Todos estos problemas ocasionan prurito que terminan afectando la piel.
La lengua de los gatos esta compuesta por papilas duras y abrasivas por lo tanto el lamido puede causar tanto daño como el rascado. El lamido excesivo puede asociarse también en algunos casos a desórdenes de comportamiento.

Otras causas

Signos clínicos

Úlcera indolente:

Se presenta como una lesión ulcerosa del labio superior, la cual puede extenderse hasta el paladar duro. El tamaño varia de 5 mm a 5 cm de diámetro.
Al comienzo hay solo eritema. Puede presentarse como tumefacciones firmes o como úlceras húmedas. Luego a medida que transcurre el tiempo toma un color rojo amarronado.
La lesión generalmente no es pruriginosa ni dolorosa.
La mayoría de las úlceras labiales involucran la línea media del labio superior. Puede afectar a pequeñas arteriolas y producir hemorragias, sin embargo, como los gatos se tragan la sangre, este signo puede pasar inadvertido.
Se ubican, de manera menos frecuente, en el cuello y sobre los dedos.
Los linfonódulos regionales suelen estar agrandados.
No tiene predilección racial. Las hembras están más predispuestas.


Figura 1: úlcera indolente

Placa eosinofílica:

Las lesiones que observamos más frecuentemente son alopécicas, elevadas, eritematosas, erosivas que tienden a ulcerarse y varían desde pápulas pobremente definidas hasta placas bien circunscriptas.
Las zonas más frecuentemente afectadas son el abdomen y el flanco.
Las lesiones cursan con prurito intenso, lo que genera un lamido constante.
En general, los animales jóvenes son los más afectados.


Figura 2: placa eosinofílica

Granuloma eosinofílico:

Se presenta generalmente en forma lineal, usualmente sobre caudal de los miembros posteriores. También se ha observado en caudal de miembros anteriores y sobre el dorso.
Se observa como una banda eritematosa o amarillenta, lineal, elevada. Las lesiones tienden a erosionarse.
Estas lesiones suelen ser apruríticas y a menudo asintomáticas.


Figura 3: granuloma eosinofílico

La forma clásica aparece en gatos jóvenes (animales de 6 a 12 meses).
Las gatas están más predispuestas.
Los granulomas, que no presentan aspecto lineal , pueden asentarse en la cavidad oral, las orejas y entre los dedos.
Las tres formas de presentación del CEF pueden darse, en forma ocasional, en el mismo animal.
Los factores genéticos han sido reportados en líneas de gatos libres, entre los 4 y 18 meses. En ellos se han observado todas las formas de presentación del CEF.
En estos casos no se ha podido demostrar causas infecciosas, pero sí se ha observado linfoadenopatía periférica y aumento de eosinófilos en sangre.
Las lesiones ocurren generalmente en primavera y verano, sugiriendo una asociación con el ciclo reproductivo (aunque no se ha observado alteración en la concentración de hormonas sexuales).
Generalmente en estas líneas familiares, las lesiones se muestran menos activas a partir de los cuatro años.

 
Diagnóstico

Es necesario realizar un diagnóstico de la enfermedad primaria generadora del CEF ya que los integrantes de este complejo son patrones de reacción a distintas causas

La anamnesis y el examen exhaustivo del paciente acompañado de diferentes métodos complementarios son necesarios para arribar a un diagnóstico correcto.
Debemos realizar un raspaje cutáneo para descartar parasitosis.
La citología es un método sencillo y económico para evaluar la participación bacteriana y los componentes celulares en ese estudio. Muchos pacientes tienen gran cantidad de eosinófilos. La muestra puede tomarse por raspajes cutáneos o por punción aspiración con aguja fina.
Los hemogramas pueden realizarse ante la sospecha de placa o granuloma eosinofílico ya que en algunos casos se asocian con eosinofilia periférica.
Algunos elementos de la historia o algunos datos clínicos pueden inclinarnos a sospechar de una alergia como por ejemplo prurito de moderado a severo, estacionalidad de las lesiones, alopecia autoinducida, dermatitis miliar, eritema y edema de cara, pabellones auriculares y párpados asociados con otras lesiones de complejo eosinofílico felino.
Ante un cuadro presumiblemente alérgico, debe realizarse una dieta de eliminación de 4 a 6 semanas y combatir las pulgas. Si no hubiese resultados positivos se sugiere la realización de test intradérmicos o test de Elisa para determinar alérgenos ambientales que pudiesen ocasionar un cuadro atópico.
En los cuadros de origen familiar o genético la edad de aparición de los síntomas es en animales menores de 2 años. Cuando un cuadro alérgico no puede ser confirmado debería sospecharse de factores genéticos.

Examen clínico

Ulcera indolente:
Cuando la lesión característica se asocia con excesivo desarrollo estacional o con dermatitis miliar, debe considerarse una causa alérgica.

Placa eosinofílica:
El diagnóstico es más sencillo cuando afecta las áreas más comunes (abdomen y caderas) y puede ser confirmado por citología (presencia de eosinófilos) aunque la histopatología suele ser de mayor valor.
Si la placa esta asociada con otras lesiones de CEF es necesario una investigación diagnóstica completa incluyendo control de pulgas, dieta de eliminación, test intradérmico y terapia antibiótica.

Granuloma eosinofílico:
La lesión es característica para establecer el diagnóstico.
Cuando se presenta en un animal joven es sugestivo de origen genético.

Diagnóstico histopatológico

La histopatología es una gran aliada para confirmar o descartar los posibles diagnósticos diferenciales, para confirmar (en algunos casos) el tipo de patrón reaccional (úlcera, placa, granuloma) y puede ayudar a orientarnos sobre la patología de base.
La histopatología tiene gran valor en las siguientes circunstancias:

  1. Cuando se presentan formas clínicas severas, especialmente lesiones orales ulcerativas
  2. Cuando la apariencia o la distribución es atípica (dorso o cara)
  3. Cuando hay escasa respuesta al tratamiento convencional

Ulcera indolente
La histopatología es de poco valor a menos que las biopsias sean tomadas de lesiones periféricas nuevas. La muestra debe ser tomada en la unión de piel normal con la anormal.
Los signos histopatológicos son poco específicos (dermatitis perivascular superficial, hiperplasia ulcerativa, neutrofilia) y varían de acuerdo al estado de la lesión.
Una úlcera reciente (48 a 96 hs de antigüedad) esta caracterizada por un infiltrado celular compuesto principalmente por eosinófilos.
Una úlcera que tiene entre 3 días y 3 semanas de evolución, mostrará también degeneración del colágeno.
En una úlcera crónica antigua, los signos predominantes serán un infiltrado celular rico en células mononucleares y neutrófilos y una fibrosis dérmica. Es raro observar un infiltrado eosinofílico y degeneración del colágeno.

Placa eosinofílica
Las lesiones se caracterizan por espongiosis y eosinofilia dérmica y vesiculación intraepidérmica.
Las lesiones dérmicas poseen principalmente celulitis eosinofílica pero se pueden encontrar mastocitos y células plasmáticas.

Granuloma eosinofílico
La lesión se caracteriza por un granuloma en empalizada rico en células inflamatorias (macrófagos, células gigantes), rodeando un foco de colagenolisis.
Se suele observar eosinofílica dérmica.

Diagnósticos diferenciales de las distintas formas de CEF
 

Ulcera indolente
Placa eosinofílica
Ulceras y granulomas orales
Carcinoma de células escamosas Linfoma cutáneo Carcinoma de células escamosas
Mastocitoma Mastocitoma Fribrosarcoma
Herpesvirus Carcinoma de células escamosas Linfosarcoma
Calicivirus Metástasis cutánea de carcinoma mamario Pénfigo vulgar
Cryptocococis Demodicosis Estomatitis plasmocitaria
Excesivo lamido de la hembra lactante Infección por pox virus Estomatitis viral (herpesvirus, calicivirus)
Micosis subcutánea  
Necrosis sistémica  
Dermatosis ulcerativa idiopática  
Infección por mycobacterium  
Absceso crónico  

Tratamiento

Tratamiento de la etiología de base:
Es fundamental y reduce la posibilidad de recidivas.
Se basa en el control de pulgas en los CEF producidos por dermatitis alérgica por pulgas o una dieta hipoalergénica en los producidos por alergias alimentaria o terapia de desensibilización en las atopías.

Tratamiento sintomático:
Es siempre necesario, se conozca o no la causa.

Corticoides
Metilprednisolona
4 mg/kg, repetir cada 2 o 3 semanas, 3 aplicaciones
Prednisolona
1 a 3 mg/kg /día por 4 semanas, luego terapia a días alternos
 
Antibióticos
Trimetoprima sulfa
30 mg/kg cada 12 hs
Buena respuesta para úlcera indolente. Deberían usarse como tratamiento de primera elección porque suelen ser resolutivos en algunos casos y los efectos colaterales son menores respecto a los corticoides.
Cefalexina
20 mg/kg cada 12 hs
Doxiciclina
10 mg /kg cada 24 hs
Amoxicilina + ácido clavulánico
12mg/kg cada 12 hs
 
Acetato de megestrol
2.5 a 5 mg/gato vía oral. cada 48 hs hasta respuesta
La dosis puede ser reducida cada semana o cada 2 semanas.
Se utiliza en presentaciones que no responden a otras terapias.
Sin embargo, por los efectos colaterales (diabetes, polifagia, hiperplasia mamaria, piómetra, desórdenes de comportamiento y hiperadrenocorticismo) es conveniente evitarlo.
 
Clorambucilo
0,1-2 mg/kg cada 24 hs
 
Ciclofosfamida 1 mg/kg cada 24 hs durante 4 días seguidos y luego descansar los otros 3 días de la semana.

Otras alternativas terapéuticas, que pueden utilizarse en casos especiales, son la radioterapia, la terapia con láser , la criocirugía y también la cirugía convencional en algunos casos de ulceras indolente.

(*) JTP Area clínica Medica FCV. UBA. Integrante del servicio de Dermatología del Hospital Escuela. FCV. UBA