Los
tumores malignos poseen potencialmente
la capacidad de crecer de una forma ilimitada, de expandirse, infiltrarse y/o
colonizar órganos distantes (metástasis).
El
poder de infiltración, expansión y metástasis está relacionado con la
adquisición de mecanismos autorreguladores autócrinos, parácrinos. En ocasiones
también producen sustancias que actúan a distancia (regulación endócrina) provocando en el huésped una
variedad de manifestaciones conocidas
como síndromes paraneoplásicos.
Las
células tumorales pueden expresar una o varias de las mencionadas
características y de acuerdo a ello es la manifestación clínica del tumor ,
denominada conducta biológica.
No sólo la conducta biológica tumoral es variada sino también las
células que lo constituyen. Sabemos que se puede originar un tumor de cada tipo
celular y en ocasiones los tumores son heterogéneos (diferentes tipos celulares
y en diferentes estadíos evolutivos).
Por tal motivo, el cáncer no es
una única enfermedad sino muchas dependiendo de:
1) El tipo celular/es comprometido.
2) el grado de diferenciación tumoral,
3) la conducta biológica (expansivo, invasivo)
4) la estadificación clínica del paciente (TNM)
5) presencia de síndromes paraneoplásicos,
6) enfermedades concomitantes.
Todo esto determina que sea muy
difícil establecer patrones terapéuticos estrictos.
Podemos a pesar de lo antedicho,
establecer ciertos Conceptos generales
A) De acuerdo al tipo celular: CONCEPTO
1) Los tumores de células redondas responden bien a la quimioterapia y a la
radioterapia.
2) Los carcinomas tienen una respuesta variada de acuerdo al tipo y grado
tumoral, ubicación anatómica, etc.
3) Los tumores mesenquimáticos son los más resistentes a las diferentes
modalidades terapéuticas
B) De acuerdo a la conducta
biológica del tumor: CONCEPTO
1) Todo tumor localizado debe ser tratado con terapia local.
2) Todo tumor con capacidad metastásica superior al 20% o 30% debe ser
tratado sistemáticamente, como único tratamiento o como adyuvancia de tratamiento
local.
C) De acuerdo a la
estadificación clínica del paciente :CONCEPTO
1) NUNCA el tratamiento debe ser peor que la enfermedad.
Todo esto nos lleva a tener que ajustar el tratamiento al estado general del paciente, para lo cual debemos evaluar clínicamente y mediante métodos complementarios (estadificar) prestando especial atención a la respuesta y/o efectos individuales que muchas veces nos obligan a modificar dosis y frecuencias.
Entre los variados síndromes paraneoplásicos el más frecuente y que repercute seriamente en la respuesta del paciente al tratamiento, es el síndrome anorexia-caquexia.
SÍNDROME
ANOREXIA-CAQUEXIA
La
caquexia del cáncer es un síndrome
paraneoplásico común en medicina veterinaria, que además, no es privativa de los pacientes cancerosos pues suele
verse en otros pacientes con patologías crónicas.
La caquexia se puede
presentar con o sin anorexia, y como consecuencia de alteraciones
metabólicas.
Si se presenta anorexia, esta no tiene causa aparente (mecánica, obstructiva, dolor, etc), “ el gato deja de comer” abruptamente o en forma intermitente (linfoma).
Las
causas de anorexia están relacionada a la liberación por parte del huésped de
citoquinas inflamatorias (IL-1, IL-6, FNT) y por parte del tumor a la liberación
de sustancias inhibitorias del centro del hambre (SNC).
La
caquexia en estos casos es la
consecuencia de alteraciones metabólicas provocadas por la liberación
por parte del tumor de sustancias como el FML (factor movilizador de lípidos) y
el FMP (factor movilizador de proteínas), y por las características propias de
ciertas células tumorales en utilizar
glucosa como fuente de energía mediante la vía anaeróbica (aún teniendo
las enzimas necesarias para utilizar la vía aeróbica).
La IL-1 del huésped tiene, además de su acción inhibitoria del centro del apetito (SNC), efecto lipolítico y proteolítico (a nivel del músculo estriado).
Cuando se presentan ambos
hablamos de síndrome anorexia-caquexia (SA-C).

Se producen profundas alteraciones en el metabolismos de los
carbohidratos en perros con cáncer
resultando una neta ganancia de energía por el tumor y una neta pérdida de
energía por el húesped.
Entender cómo el tumor utiliza la glucosa es esencial para
comprender las alteraciones de las alteraciones metabólicas delos carbohidratos
en el huésped.
Las células cancerosas tienen poca habilidad para utilizar
la vía aeróbica en la degradación de glucosa. Por lo que se ve obligada a utilizar
la vía anaeróbica dando como resultado de 1 molécula de glucosa tan solo 2
moléculas de ATP, más ácido láctico, en lugar de los 36 moléculas de ATP que se
obtienen por la vía aeróbica, con liberación de dióxido de carbono y agua como
desecho, que produce la célula normal.
Por este motivo la célula cancerosa consume grandes
cantidades de H de C. Al finalizar las reservas de carbohidratos continúa con
sus sustitutos (gluconeogénesis a partir de proteínas). Esto se va
incrementando en el crecimiento tumoral, a mayor tamaño tumoral, mayor
requerimientos energéticos. Esto lleva a un estado de consunción y pérdida de
peso, con atrofia muscular, etc.
Las
células neoplásicas poseen todas las enzimas para ejecutar el metabolismo
aeróbico mediante el ciclo de Krebs, pero por motivos desconocidos el tumor
metaboliza la glucosa con preferencia en la ruta anaeróbica formando LACTATO
como producto final.

La alta carga de ácido láctico producida por la célula
neoplásica debe ser desintoxicada en hígado Este convierte el ácido láctico
nuevamente en glucosa mediante una vía
metabólica que requiere gran cantidad de
energía. Esta vía lleva una pérdida de 4 ATP y 2 GTP por cada molécula
de glucosa producida. En conclusión el huésped pierde 44 uniones fosfato de
alta energía (38 + 6) por cada 2 ATP ganados por el tumor, por molécula de
glucosa utilizada. El tumor termina ganando energía mientras el huésped sufre
una pérdida energética manifiesta.
¿Por qué tratar el SA-C?
En los pacientes cancerosos con
caquexia:
1) Disminuye la metabolización de drogas oncológicas y productos tóxicos.
2) Aumenta la toxicidad droga inducida.
3) Pobre respuesta al tratamiento.
4) Disminuye la calidad de vida.
5) Acortando la expectativa de sobrevida.

Los
pacientes caquécticos no pueden metabolizar adecuadamente las drogas
oncológicas los que indirectamente es responsable del aumento de toxicidad
droga inducida y una pobre respuesta general a la terapia.
Cuándo tratar el SA-C?
Es importante remarcar que no
siempre se presenta el síndrome de
anorexia-caquexia en un estadío avanzado de la enfermedad cancerosa, o cuando
ésta se encuentra ampliamente diseminada; el cuadro de desnutrición puede
iniciarse en etapas tempranas del desarrollo neoplásico, incluso antes que
aparezcan signos de la presencia del
tumor (fase preclínica).
Los parámetros humorales son inespecíficos y se basan en linfopenia, disminución de CD3 y prealbúmina. En algunos tumores aumento de lactatemia, insulinemia.
En la
desnutrición se ha observado atrofia de los órganos linfoides. Además, disminución de los niveles de
lisozima y por lo tanto aumento de bacterias adheridas al epitelio
respiratorio. Disfunciones en la respuesta inflamatoria y está disminuida la
capacidad de fagocitosis por el sistema de fagocitos mononucleares.
Disminuye la respuesta específica del linaje T a los factores mitogénicos, con una consecuente disminución de la capacidad de proliferacfión durante la respuesta inmune.
Las
células epiteliales intestinales cuentan con un índice recambio muy elevado.
Hay una muy fina regulación entre las pérdidas celulares debidas a descamación
y la proliferación, cuya alteración lleva inevitablemente a la atrofia de la
mucosa.
Quizás
el estímulo más potente para la proliferación de la mucosa sea la presencia de
alimentos en la luz intestinal. El reposo intestinal, por ayuno o alimentación
parenteral, produce atrofia de las vellosidades con una notable
disminución en la capacidad digestiva y absortiva.
La fase
clínica, detectable durante el examen se manifiesta por la sintomatología de
anoxia, letargia, pérdida de peso. En el estadío posterior, la pérdida de peso
se acentúa con emaciación tisular, importante pérdida corporal (masas grasas y
magras) y muerte.
¿Con qué tratar?
TRATAMIENTO: En estadíos incipientes, frente a un gato que rehúsa comer, intentar:
1) Calentar el
alimento a temperatura , 35ºC aprox.
1) Alimentos palatables, aromáticos (atún, sardinas)
2) Ambiente de tranquilidad
Cuando estos simples
procedimientos fallan administrar estimulantes del apetito.
El Diazepan a dosis de
0.05 a 0.5 mg/Kg SC da excelente y rápida respuesta.
Puede potenciarse el efecto
administrándolo conjuntamente con Ciproheptadina (antiserotonina) a dosis de
2-4 mg/kg via oral, una o dos veces al día .
Si ninguno de estos
procedimientos funciona recurrir a la alimentación de soporte:
1) Sonda nasogástrica
2) Esofagostomía, gastrotomía, jejunostomía.
Acidos
grasos:
Se ha comprobado que los ácidos grasos omega 3 icosapentanoico (EPA)
modulan la actividad biológica de los factores de origen tumoral que
estimularían la lipólisis y proteólisis, el FML y FMP
-
acción tumoricida por alterar la
membrana plasmática tumoral haciéndola sensible,
- modificar expresión de Ag de superficie
de membrana y
-
disminuir el FNT alfa y la IL-1.
D.N.A.H.P – GEL (altamente
polimerizado)
Suministra a las células todas las bases púricas y pirimídicas
necesarias para la síntesis proteica.
Hay tejidos
de alto recambio celular en los que se
realiza una intensa síntesis de
ácidos nucleicos como la piel, la
mucosa intestinal, los glóbulos rojos y el sistema inmune; sin embargo algunos
de estos tejidos se encuentran más comprometidos, ya que tienen una capacidad
limitada para sintetizar nuecleótidos.
Tanto
la mucosa intestinal como las células derivadas de la médula ósea (y células inmunes) presentan esa
limitación por ello usan BASES PURICAS Y PIRIMIDICAS PREFORMADAS, por lo que el
aporte exógeno tiene una relevancia sustancial.
Dosis: 1cc cada 10 kg de peso durante 10 días seguidos y luego seguir según
indicación médica.