ENFERMEDADES ENDOCRINAS DE LOS GATOS

Dr. UBA, Víctor A. Castillo
Docente de la Clínica de pequeños de la FaCiVe de la UBA,
Argentina
Email:
vcastill@fvet.uba.ar
Epidemiología endócrina del gato
En esta especie, según los datos obtenidos en gatos que
asisten a la Unidad de Endocrinología del Hos. Esc. Med.
Vet.-FCV, la diabetes mellitus es la principal
enfermedad endocrina (41%). A esta la siguen el
hipertiroidismo (24%), Síndrome de Cushing (21%),
hipotiroidismo (7%) y otras de presentación infrecuente.
Estos datos difieren de los aportados por los autores
norteamericanos y europeos, para quiene el
hipertiroidismo es la principal enfermedad endocrina de
los gatos.
Diabetes Mellitus (DBT)
a) Consideraciones fisiológicas: la glucosa ingresada
por el alimento o la producida por gluconeogénesis
hepática estimula la libración y luego síntesis y
posterior liberación de insulina en la célula beta
pancreática. Este proceso da una curva bifásica de
secreción. La insulina actuará en el miocito y en el
adiposito permitiendo la captación de la glucosa y su
almacenaje en forma de glucógeno en el músculo y como
triglicérido en el adiposito. Para que esto acontezca
deben estar expresados y translocarse hacia la membrana
los transportadores de glucosa GLUT-4. Estos GLUT
también pueden translocarse en el músculo por efecto del
ejercicio.
b) Etiologías: Se debe considerar que esta enfermedad
presenta dos orígenes diferentes:
1)
autoinmune o por degeneración de islotes pancreáticos:
DBT-1 insulinodependiente
2)
insulinorresistente en sui comienzos para luego
evolucionar hacia el hipoinsulinismo: DBT-2
insulinorrequiriente
La causa más común de DBT es la
Tipo-2. Esta tiene una evolución lenta, comenzando con
intolerancia a la glucosa postprandial y en ayunas, para
luego, conforme disminuye la secreción de insulina o se
incrementa la resistencia a la insulina (por ejemplo por
padecer alguna enfermedad), pasar a la forma
asintomática y por último sintomática.
El inicio de estos eventos se debe buscar en la
obesidad, la cual provoca disminución de los
transportadores de glucosa GLUT-4 y afecta la capacidad
del músculo de responder a la acción de la insulina. De
esta manera se desarrolla insulinorresistencia, por lo
que la captación de glucosa se ve dificultada y
eneltecida. Este proceso lleva al agotamiento de la cel-B
(efecto glucotóxico), terminando en hipoinsulinismo e
hiperglucemia. Si por alguna razón el gato recibe
medicación con efecto contrainsulínico, como los
glucocorticoides o progestágenos, el efecto será el
desarrollo de DBT clínica, generalmente transitoria.
Es necesario mencionar que las enfermedades infecciosas
felinas, en particular el VIF, provocan incremento
importante de la glucosa, pudiendo evolucionar hacia la
diabetes. Asimismo el VIF puede inducir al desarrollo de
agresión autoinmune sobre la cel-B.
También la DBT del gatos puede ser secundaria y como
expresión de otra endocrinopatía de base como el Cushing
o el hipertiroidismo.
c) Evaluación diagnóstica: la glucosa en el gato hay que
evaluarla de acuerdo al contexto del animal.
Generalmente por estrés de traslado y manejo esta puede
subir, pero raramente los hace más allá de 130-140mg/dl.
Ante la duda es conveniente obtener una medición en
domicilio. En caso de enfermedad concurrente, se observa
gran disparidad individual según el tiempo transcurrido
y evolución de la patología de base. Es frecuente que en
animales con FLUDT las glucemias sean mayores que el
promedio poblacional. Lo mismo acontece en los
traumatismos recientes y severos (estrés agudo). Por lo
tanto para considerar diabético al gato hay que
descartar enfermedades concurrentes y evaluar la
signología clínica que presenta en su ambiente
cotidiano. Por ejemplo un gato con 300 mg/dl de glucosa
y sin signología de DBT (pd-pud-pf) no debe ser medicado
hasta no descartar otras causas que provoquen ese
aumento de glucosa. Por el contrario, un gato con 200 mg/dl
y signología clínica es indicada la terapéutica para
diabetes.
d) Terapia diabética: en principio se debe normalizar la
dieta (cantidad, frecuencia y calidad) e intentar que el
gato hago ejercicio.
Gatos con glucemia mayores a 200 mg/dl deben ser
insulinizados antes de intentar otra terapéutica, así se
desintoxica la cel-B. La insulina de elección en el gato
es la insulina análoga Glargina, dosis de 0,2 – 0,5 UI/kg/día.
Esta insulina es estable (meseta) y permite que el gato
pueda comer en diferentes horarios. Se debe controlar la
glucemia, ya que una vez desintoxicada la cel-B y
siempre que haya un pool funcional de islotes, el
páncreas endocrino puede comenzar a sintetizar
nuevamente insulina en cantidades suficientes (DBT
transitoria).
Al iniciar la insulinización se debe tener en cuenta: si
pese a la dosis de insulina (aún incrementada) no hay
control de la glucemia ni del peso, se sospechará de
enfermedad concurrente como causa de la
insulinorresistencia y del desarrollo de la DBT. En caso
de perder peso, el hipertiroidismo, linfoma o VIF deben
ser rastreados. Por el contrario, si no disminuye de
peso siendo obeso y con dieta adecuada, el Síndrome de
Cushing debe ser tenido en consideración.
Las drogas hipoglucemiantes a utilizar en el gato será
suministradas una vez controlado el efecto glucotóxico
(posterior a la insulinización) o en aquellos animales
con glucemias no superiores a 170mg/dl en ayunas
(medidas en 3 oportunidades). EL hipoglucemiante más
seguro y de menor riesgo de provocar hipoglucemia es la
gliperidina (entre 2 a 4 mg/totales día con la
comida con ajuste progresivo de dosis hasta un máximo de
8mg/día). El efecto máximo se obtiene al mes de dar el
medicamento. Si luego de aumentar la dosis o de no se
logra descenso de la glucosa hay que considerar la
insulinización.
Síndrome de Cushing
Esta enfermedad es de baja
incidencia y prevalencia en el gato, al contrario de lo
que sucede en el perro y semejante a lo observado en
humanos.
El 90% de los gatos con S. Cushing fueron ACTH
dependientes (hipófisis). El resto presentó carcinoma
adrenal.
Como características clínica, el gato manifiesta
polifagia, obesidad y piel fina, no estando presentes la
alopecia ni la poliuria-polidipsia. Los animales con
carcinoma adrenal cursaron con pérdida de peso, excepto
un caso que era obeso.
Se debe destacar que entre el 40-50% de los gatos con S.
Cushing fueron referidos por diabetes mellitus como
enfermedad primaria.
Diagnóstico: Estimulación con ACTH (la mitad de la
ampolla, según algunos autores), Relación cortisol/creatinina
(RC/C) en orina y dosaje de ACTH plasmática (se la debe
referir a los valores de RC/C o a los del cortisol
basal. La confirmación se realiza mediante la RMN o TAC
de región selar.
Tratamiento: tumor de adrenal: quirúrgico.
ACTH dependientes: ketoconazol (10 mg/kg/día) o
cabergolina 0,05mg cada 72 horas.

Hipertiroidismo (H+)
a) Consideraciones: la tiroides
del gato, al igual que la del perro, presenta dos
lóbulos independientes (no conectados por istmo),
ubicada en los primeros anillos traqueales.
b) Etiologías:
1)
Nódulo tóxico autonómico (uni o polinodular):
originado por mutación de la proteína G estimulatoria,
esto provoca la activación permanente del AMPc y del
oncogén RAS. La consecuencia es la hiperplasia folicular
con posterior desarrollo del nódulo y la mayor
producción de hormonas tiroideas (HT)
2)
Autoinmunidad tiroidea: anticuerpos
estimulatorios del R-TSH. Se incrementa la vía de
síntesis de HT, provocando el Bocio difuso tóxico
3)
hipertiroidismo yodoinducido: por sobrecarga de
yodo, este satura la glándula siendo eliminado en forma
de HT.
En todos estos casos la TSH se encontrará suprimida,
mientras que la T4 y T3 estarán con sus concentraciones
elevadas o hacia el límite superior.
c) Diagnóstico: hay que considerar que la evolución de
la enfermedad puede ser subclínica o clínica e incluso
pasar por períodos cíclicos (en especial la yodoinducida).
La característica es la pérdida de peso con períodos de
ganancia, pelo crespo y desmejorado, episodios de
diarrea intermitente, cambio de conducta (más austadizo,
pero no más nerviosos ni inquieto), taquicardia.
Semejante a lo relatado con Cushing, aproximadamente el
20% de los gatos con hipertiroidismo fueron referidos
por DBT.
La confirmación diagnóstica se obtiene con el dosaje de
T4, T4L y T3. Si ambas están elevadas, es indicativo de
H+ severo. En caso de estar las hormonas dentro del
rango, es indicado realizar la inhibición con T3 (si no
inhibe la T4 luego de dar T3 se considera positivo).
Los estudios endocrinos deben ser complementados por
medio de la centellografia en cámara gama. Con este
estudio se puede evaluar si es nódulo uni o multinodular,
bocio difuso tóxico. En caso de no haber captación o la
misma ser baja, se sospecha de H+ yodoinducido.
d) Tratamiento: en el caso de H+ yodoinducido: retirar
la fuente de yodo, generalmente alimentos balanceados.
Los otros tipos de H+ se tratan primeramente con metil-mercapto-imidazol
(MMI) 5 a 10 mg/totales/día repartidos en 3 a 4 tomas
hasta llegar al eutiroidimo o hipotiroidismo, para luego
proceder a la extirpación quirúrgica del nódulo o se
prosigue con la medicación en menor dosis
(mantenimiento). En caso de taquicardia severa:
suministrar propanolol o atenolol según indicación
cardiológico.
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