
Dr. Héctor Guillermo Barbenza, M.V.
Actividad privada
Miembro de la Comisión Directiva de A.A.Me.Fe.
Sinonimia
Alopecía endócrina felina, alopecía simétrica idiopática felina,
alopecía troncal, alopecía simétrica espontánea idiopática.
Es
una hipotricosis simétrica bilateral de origen desconocido. Es una enfermedad
de etiología incierta, donde todavía no
se ha encontrado el origen. No se ha encontrado una causa hormonal verdadera
para esta entidad, aunque se observa cierta respuesta positiva con distintos
tratamientos hormonales. El hipogonadismo postcastración, con la resultante
declinación de los niveles de testosterona en sangre, ha sido sugerido como una
posible causa, ya que se ha observado con mucha frecuencia en gatos machos
castrados mayores de 2 años. Las pruebas de función tiroidea y adrenal son
normales, pero se ha observado una respuesta positiva a la administración de
liotironina.
Es una enfermedad sin predilección racial que se presenta en gatos entre los 2 y los 12 años, con una alopecía generalmente ubicada en forma bilateral, en zona anogenital, periné, piel de la cola, caudomedial de los muslos y abdomen ventral. Es una enfermedad apruriginosa por lo que hay que asegurarse con el dueño que el gato no pueda lamerse y automutilarse a escondidas.




Nos
basamos en la anamnesis y los signos de alopecía, como factor más importante, y
nos complementamos con los análisis clínicos que incluyen bioquímica sanguínea
y pruebas de función tiroidea, las que son normales. El tricograma nos muestra
las puntas de los pelos intactas, y los bulbos telogenizados. Cuando los
extremos de los pelos están fracturados nos indicaría que la lesión es por lamido constante, por lo tanto serviría para
descartar esta alopecía. La biopsia
cutánea no muestra grandes alteraciones. La colocación de un collar isabelino
durante 3 a 4 semanas serviría para identificar si el gato se produce la lesión
por exceso de lamido.
Deberá diferenciarse con las alopecías pruriginosas, (ectoparásitos,
alergia alimentaria, atopía, alopecía psicógena, dermatofitosis), y con las no
pruriginosas, (hipotiroidismo e hiperadrenocorticismo, que son muy raras en
felinos, estrés por cirugías, enfermedades sistémicas, estados febriles.
Es
importante considerar cuando se va a instaurar un tratamiento balancear los
beneficios y las contraindicaciones de la medicación a usar por los efectos
colaterales a veces importantes de estas drogas, considerando que es más un problema estético que una
situación riesgosa para la vida. Se ha
usado liotironina, 20 microgramos por gato, bucal, 2 veces al día durante 12
semanas. Terapia androgénica / estrogénica, 12,5 mg totales de testosterona por
gato, vía intramuscular, con 0,5 mg / gato de estradiol o 0.625 mg / gato de
dietilestilbestrol, 2 dosis con intervalo de 6 semanas. El acetato de
megestrol, de 2.5 a 5 mg. bucal por
gato una vez día por medio hasta el recrecimiento del pelo. La
recurrencia ocurre en general ente los 6 meses y los 2 años y un nuevo tratamiento en general es
efectivo. Hay autores que descartando la lesión pruriginosa, utilizan
fenobarbital, considerando al factor psicogénico como primordial.
La liotironina puede ocasionar arritmias cardíacas. El estradiol puede
traer estro en las hembras y aspersión en los machos. En casos de sobredosis
puede traer enfermedad hepatobiliar, renal y cardíaca. Los progestágenos pueden
producir hiperplasia fibroadenomatosa de las glándulas mamarias que pueden progresar
a neoplasia.
En las fotos A, vemos a un felino macho, esterilizado por orquiectomía,
de 3 años y medio de edad, de nombre Ramón, raza indefinida. En las fotos B,
otro macho castrado de 5 años de edad, pelo corto, de nombre Camilo.
Consultas
en medicina felina. John R. August. Editorial Intermédica 1999.
Dermatología en pequeños animales. Scott, Muller y Griffin. 5º edición. Editorial
Intermédica 1997.
Dermatología clínica de perros y gatos. Ton Willemse. Editorial Intermédica
1999.
El paciente felino. Gary D. Norsworthy y otros. Editorial Intermédica 2000.
Enfermedades de la piel del gato. Sue Paterson. Editorial Intermédica XXI 2001.