A un gato

 

Jorge Luis Borges

 

No son más silenciosos los espejos

Ni más furtiva el alba aventurera

Eres bajo la luna esa pantera

Que nos es dado divisar de lejos

Por obra indispensable de un decreto

Divino te buscamos vanamente

Más remoto que el Ganges y el Oriente

Tuya es la soledad, tuyo el secreto

Tu lomo condesciende a la morosa

Caricia de mi mano. Has admitido

Desde esa eternidad que ya es olvido

El amor de la mano recelosa.

En otro tiempo estás. Eres el dueño

De un ámbito cerrado como un sueño.                       

 

                      Borges y su gato Freya

                                                                              

             Gentileza de la Sra. Amanda Ortega,

      de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges